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Opositores proponen plan para una transición democrática en Nicaragua en medio de debate en la OEA

El presidente de Nicaragua Daniel Ortega durant euna reunión del ALBA en Caracas.
El presidente de Nicaragua Daniel Ortega durant euna reunión del ALBA en Caracas.

Sumario

  • La OEA aprobó por amplia mayoría la propuesta de EEUU de convocar una reunión de cancilleres para abordar la crisis democrática y de derechos humanos en Nicaragua.
  • Organizaciones opositoras nicaragüenses presentaron el plan “Transición ordenada desde la dictadura hacia la democracia”, que propone una hoja de ruta para una transición pacífica tras el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
  • La iniciativa contempla una junta de transición con funciones temporales, una Asamblea Constituyente, reformas institucionales para desmontar estructuras autoritarias y elecciones generales libres y supervisadas internacionalmente.
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Los estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobaron este miércoles por amplia mayoría la propuesta liderada por Estados Unidos de convocar una reunión de cancilleres para tratar la crisis democrática y de derechos humanos en Nicaragua.

Horas antes de la votación en la sede de la OEA, en Washington, en la que solo México y Brasil se desmarcaron del apoyo a una convocatoria de cancilleres para tratar la situación de Nicaragua, un importante grupo de organizaciones opositoras al régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo aseguraron estar listas para un cambio ordenado en el país centroamericano y presentaron un plan denominado “Transición ordenada desde la dictadura hacia la democracia”.

Casi una decena de organizaciones opositoras, entre las que se encuentran el partido Ciudadanos por la Libertad, Liberales Nicaragua, Ruta por el Cambio y el Movimiento campesino, señalaron que “la propuesta es una hoja de ruta política, con medidas y acciones técnicas y económicas destinadas a lograr una transición pacífica, ordenada y democrática para transitar desde la dictadura hacia la libertad en Nicaragua”.

De acuerdo con un texto explicativo difundido por los firmantes de la propuesta “el proceso se estructura alrededor de cuatro componentes principales: una Junta o equipo técnico de Transición Nacional con facultades ejecutivas y legislativas limitadas y temporales; una Asamblea Nacional Constituyente encargada de elaborar una nueva Constitución; reformas legales e institucionales para desmontar las estructuras autoritarias y represivas; y elecciones generales libres, competitivas, transparentes y observadas que permitan la transferencia del poder a autoridades democráticamente electas”.

Dos opositores que estuvieron en el proceso de elaboración de esta propuesta explicaron a Martí Noticias cuáles son los pilares principales que la sostienen y adelantaron que el plan será expuesto próximamente a otros grupos opositores, gobiernos de todo el hemisferio, exiliados y a la población nicaragüense en general.

De acuerdo con Alfredo Gutiérrez, dirigente del movimiento Liberales-Nicaragua, aunque su grupo tenía “una propuesta de transición bastante bien elaborada, cuando observamos que había diferentes grupos políticos haciendo sus respectivas propuestas decidimos convocar a otras organizaciones, al menos con las que tenemos afinidad ideológica, y gracias a Dios esa solicitud tuvo eco”.

Gutiérrez explicó que “se creó un comité técnico y se inició a trabajar con los aportes de todas las organizaciones participantes, pero también de otras, inclusive de izquierda, y al final logramos unificar las diferentes propuestas en una sola”.

Por su parte, Juan Sebastían Chamorro, dirigente del partido Ciudadanos por la Libertad, otra de las organizaciones que ha suscrito el texto, señaló que “la propuesta nació ante un contexto de clara fragilidad física de Daniel Ortega y su evidente plan de transición dinástico, entonces, nos preguntamos: ¿cuál es el plan de la oposición?”.

La respuesta a esa pregunta, dijo Chamorro a Martí Noticias, fue “una propuesta que define cuáles son las prioridades y establece que ante este vacío de poder que dejará la dictadura será llenado con una instancia ejecutiva que convoque a elecciones lo antes posible”.

De acuerdo con el esbozo del plan dado a conocer esta semana, “la junta o equipo de Transición Nacional tendrá una duración máxima de 24 meses, sin posibilidad de prórroga. Durante ese período deberán completarse las reformas institucionales, el proceso constituyente, el referéndum constitucional y la organización de las elecciones generales, cuya realización está prevista para el mes 22, seguida por la transferencia del poder en el mes 24”.

Chamorro destacó que la propuesta “será socializada con otras organizaciones políticas para ver [...] si se quieren adherir con sus aportes para tratar de incorporar el mayor número de organizaciones políticas”. Agregó que el texto presentado refleja “cómo visualizamos esa transición al menos desde la luz del momento en el que estamos y luego obviamente este plan tiene que sufrir y va a sufrir modificaciones conforme las coyunturas vayan cambiando durante la transición misma”.

Al respecto, Gutiérrez anotó que “la fase inicial del plan tiene que ver con las diferentes alternativas y medidas para salir de la dictadura de los Ortega Murillo y su familia ya sea por la vía diplomática, la vía la negociación o la vía coercitiva, por lo que se harán ajustes al plan si las condiciones así lo demandan”.

Estabilidad para la región

En referencia al contexto regional, Gutiérrez destacó que la propuesta ha tenido buena acogida en los países miembros de la OEA y señaló que “esta es una excelente oportunidad para que los países del hemisferio sepan que los nicaragüenses no estamos perdidos en el horizonte y que tenemos claramente identificado cuál es el camino para transitar hacia la transición democrática en Nicaragua”.

El líder de Liberales- Nicaragua admitió que “hay temor en Estados Unidos y en países de la región centroamericana de una salida intempestiva de Ortega y su familia criminal y que eso implique un desajuste de la economía regional, un problema migratorio o un conflicto interno que altere la estabilidad regional”.

Por esa razón, destacó Gutiérrez, “en este plan de transición desde la dictadura hacia la democracia claramente establecemos cómo esto no sucederá, es decir, explicamos cómo se va a garantizar que Nicaragua no solamente sea un agente de estabilidad para la región sino también que contribuya como no lo está haciendo bajo el sandinismo a la mejoría de la seguridad regional”.

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