Grupos no gubernamentales dedicados a vigilar el tráfico mundial de armamentos consideran que Canadá necesita hablar claro para prevenir que muchas de esas armas terminen en manos de grupos terroristas o de violadores de los derechos humanos.
Amnistía Internacional, Oxfam Canada, y otros de esos grupos dicen que el país posee normas bastante altas para el control de armas, pero no ha instado con suficiente fuerza a otros gobiernos a hacer lo mismo.
Sus miras están puestas en la nueva ronda de negociaciones de Naciones Unidas sobre el tratado de control de armas que dará inicio la semana próxima en Nueva York
“Ahora tenemos la oportunidad de enfrentar esta tragedia en curso, una ocasión única para que resto del mundo se sume al alto estándar aplicado por Canadá en el control de armas”, dijo Mark Fried, de Oxfam Canada.
De acuerdo con el grupo, 119 parlamentarios canadienses han suscrito una declaración global en apoyo a un tratado más fuerte para regular el comercio de armamentos, un asunto que se discute desde 2009.
Tal acuerdo obligaría a los países a detener embarques de armas y municiones que den lugar a violaciones de los derechos humanos o de las leyes humanitarias.
Un portavoz del canciller canadiense, John Baird, dijo que Canadá en efecto se esforzará con sus aliados en la reunión en pro de conseguir un tratado más fuerte sobre el comercio de armas.
Pero aclaró que Ottawa no suscribirá ningún acuerdo que imponga cargas adicionales a los cazadores, granjeros y dueños de armas de fuego que respeten la ley.
“Un tratado de armas no debe castigar a quienes estén involucrados en el comercio o uso legal de armas convencionales”, señaló.
Amnistía Internacional, Oxfam Canada, y otros de esos grupos dicen que el país posee normas bastante altas para el control de armas, pero no ha instado con suficiente fuerza a otros gobiernos a hacer lo mismo.
Sus miras están puestas en la nueva ronda de negociaciones de Naciones Unidas sobre el tratado de control de armas que dará inicio la semana próxima en Nueva York
“Ahora tenemos la oportunidad de enfrentar esta tragedia en curso, una ocasión única para que resto del mundo se sume al alto estándar aplicado por Canadá en el control de armas”, dijo Mark Fried, de Oxfam Canada.
De acuerdo con el grupo, 119 parlamentarios canadienses han suscrito una declaración global en apoyo a un tratado más fuerte para regular el comercio de armamentos, un asunto que se discute desde 2009.
Tal acuerdo obligaría a los países a detener embarques de armas y municiones que den lugar a violaciones de los derechos humanos o de las leyes humanitarias.
Un portavoz del canciller canadiense, John Baird, dijo que Canadá en efecto se esforzará con sus aliados en la reunión en pro de conseguir un tratado más fuerte sobre el comercio de armas.
Pero aclaró que Ottawa no suscribirá ningún acuerdo que imponga cargas adicionales a los cazadores, granjeros y dueños de armas de fuego que respeten la ley.
“Un tratado de armas no debe castigar a quienes estén involucrados en el comercio o uso legal de armas convencionales”, señaló.