La Asamblea General de la ONU autorizó al presidente de la Autoridad Palestina (AP) , Mahmud Abás, a participar por videoconferencia o mensaje pregrabado en el debate de alto nivel de la próxima semana, luego de que Estados Unidos le negara la visa para viajar a Nueva York por segundo año consecutivo al denunciar que la AP aún no han renunciado al terrorismo.
Aprobada con 152 votos a favor, tres en contra (Estados Unidos, Israel y Paraguay) y cuatro abstenciones (Colombia, Honduras, Panamá y Perú), la resolución también faculta a Abás y a otros altos representantes de la Autoridad Palestina a participar a distancia en las reuniones y conferencias de la ONU durante el próximo año, en caso de que se les impida ingresar a territorio estadounidense.
En 2025, Washington ya había negado o revocado los visados de Abás y de aproximadamente 80 funcionarios de la Autoridad Palestina (AP) y de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). El miércoles, el Departamento de Estado extendió las restricciones tras acusar a Ramala de incumplir sus compromisos.
Washington argumentó que la Autoridad Palestina sigue impulsando causas contra Israel ante la Corte Penal Internacional, busca el reconocimiento unilateral de su Estado, financia a familias de presos vinculados a atentados y glorifica el terrorismo.
Antes de la votación, la representante adjunta estadounidense, Tammy Bruce, lanzó una fuerte crítica: "Estados Unidos votará en contra de esta resolución. Nuestra oposición no debería sorprender a nadie. Y, por supuesto, animamos a otros a votar junto a nosotros. Estados Unidos, bajo la presidencia de Trump, ha sido claro: la Autoridad Palestina y la OLP no están cumpliendo con los compromisos adquiridos en los Acuerdos de Oslo. No cejaremos en nuestra exigencia de que la Autoridad Palestina y la OLP renuncien total e inequívocamente al terrorismo. Aún no lo han hecho".
"La Autoridad Palestina asumió el compromiso fundamental de renunciar al terrorismo y a la violencia como medios para alcanzar fines políticos; en particular, poniendo fin a la práctica de recompensar económicamente a los terroristas y a sus familias, cesando el adoctrinamiento de niños y la educación que glorifica el terrorismo, y dejando de emitir declaraciones públicas que promueven lo mismo. La Autoridad Palestina sigue negándose a condenar directamente los ataques terroristas contra ciudadanos israelíes. A pesar de las reiteradas afirmaciones en sentido contrario, la Autoridad Palestina continúa recompensando e incentivando el terror mediante pagos a terroristas —vivos o fallecidos— y a sus familias, utilizando nuevos mecanismos bajo diferentes denominaciones".
"Estados Unidos no se dejará engañar por artimañas contables ni aceptará el argumento de que se trata de prestaciones de bienestar social. Asimismo, señalamos los intentos de la Autoridad Palestina de eludir las negociaciones mediante campañas diplomáticas y jurídicas. Estas campañas constituyen una estrategia para aislar a Israel e internacionalizar el conflicto, evitando al mismo tiempo la ardua labor de gobernar, ejercer la diplomacia y liderar. Tales medidas no mejoran en absoluto la vida de los palestinos; por el contrario, contribuyen a la inestabilidad económica y a la violencia, dificultando la resolución del conflicto. Además, sirven de cobertura a Hamás y a otros sectores intransigentes que creen que el tiempo juega a su favor y que el terror puede sustituir a un liderazgo serio", agregó la embajadora Bruce.
"Estados Unidos insta a la Autoridad Palestina a detener los pagos a terroristas y a sus familias, así como a poner fin a la glorificación de la violencia. Las promesas de reforma no constituyen una reforma. Si la Autoridad Palestina desea ser tratada como un socio, debe dejar de subvencionar el terror y de utilizar la pantomima diplomática como sustituto de una gestión gubernamental seria", sentenció la diplomática estadounidense.
En sintonía con Washington, el embajador de Israel, Danny Danon, afirmó que Abás no obtendrá la complicidad internacional mientras mantenga subsidios a terroristas. La reacción de la Autoridad Palestina fue de absoluto rechazo; su embajador ante la ONU, Riyad Mansur, repudió la sanción.
Paralelamente, la Cancillería de la Autoridad Palestina denunció que la medida contraviene el Acuerdo de Sede de 1947, que exige a Estados Unidos garantizar la entrada de diplomáticos a Nueva York, dañando el proceso de paz de dos Estados.
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