El Museo de la Disidencia en Cuba (MDC), plataforma cultural fundada en 2016 por el artista y preso político Luis Manuel Otero Alcántara y la curadora de arte Yanelys Núñez, cumple una década de trabajo dedicada a visibilizar y resignificar la historia de la disidencia en la isla.
Para conmemorar este aniversario, el proyecto regresa a Madrid, ciudad donde fue presentado por primera vez, con una jornada que incluirá el relanzamiento de su sitio web y el estreno del largometraje experimental La mentira humana, del artista y cineasta cubano Nonardo Perea. El evento se celebrará el próximo 2 de julio en el cine Artistic Metropol.
En declaraciones a Martí Noticias, Núñez explicó que el museo surgió “ante la necesidad de recontextualizar el concepto de disidencia en Cuba”, un término que, según subrayó, ha sido utilizado durante años como forma de estigmatización.
“En Cuba, ser considerado disidente implica un costo social y político. Muchas personas temen que el régimen les coloque esa etiqueta”, afirmó.
Desde sus inicios, el MDC ha tenido como objetivo central la recuperación de una memoria histórica que, según sus impulsores, ha sido sistemáticamente invisibilizada. El proyecto documenta y articula relatos de resistencia que abarcan no solo el período posterior a 1959, sino también etapas anteriores de la historia nacional.
“No se trata únicamente de la disidencia contemporánea, sino de reconocer a todas aquellas personas que, desde los inicios de la historia de Cuba, han enfrentado al poder con sus cuerpos y sus acciones”, explicó Núñez.
El museo funciona como un archivo en construcción permanente, así como una plataforma de colaboración para artistas, investigadores y activistas dentro y fuera de la isla.
A lo largo de estos diez años, el Museo de la Disidencia ha impulsado diversas iniciativas junto a creadores independientes. Entre ellas destaca el evento Otro poeta suicida, realizado en 2017 en colaboración con Amaury Pacheco.
El encuentro estuvo dedicado al poeta Juan Carlos Flores y a otros autores que se quitaron la vida y cuya obra había sido marginada o excluida de la historiografía cultural, en parte debido al estigma social en torno al suicidio.
Asimismo, el MDC ha mantenido vínculos con el Movimiento San Isidro, un colectivo de artistas y activistas que ha denunciado la censura en Cuba. Según Núñez, el museo ha servido en varias ocasiones como plataforma o “sombrilla” para el surgimiento de proyectos vinculados a este movimiento.
La conmemoración de esta década ocurre en un contexto marcado por el exilio de varios de sus colaboradores y la prisión de su cofundador.
Luis Manuel Otero Alcántara fue detenido el 11 de julio de 2021, en el marco de las protestas antigubernamentales ocurridas ese día en distintas localidades de Cuba, tras anunciar públicamente su intención de participar en ellas. En junio de 2022, fue condenado a cinco años de prisión por los delitos de ultraje a los símbolos de la patria, desacato y desórdenes públicos, en un juicio celebrado a puerta cerrada.
Organizaciones como Amnistía Internacional lo han reconocido como preso de conciencia, mientras que otras entidades han denunciado irregularidades en su proceso judicial y en las condiciones de su encarcelamiento.
Durante su reclusión en la prisión de Guanajay, el artista ha protagonizado varias huelgas de hambre y sed en protesta por su situación. Diversas organizaciones internacionales han exigido su liberación inmediata e incondicional.
Como parte central del aniversario, se presentará La mentira humana (2024), una película que aborda temas como el exilio, la soledad y la relación entre arte y tecnología.
El filme narra la historia de un artista cubano exiliado en Madrid que comienza a “inyectarse” inteligencia artificial como vía de escape a su aislamiento emocional. A partir de esa experiencia, el protagonista se adentra en una realidad paralela donde enfrenta el recuerdo de un amante que nunca tuvo, su pasado de represión política en Cuba y la incertidumbre de su futuro en el extranjero.
La jornada incluirá también la presentación de la nueva web del MDC, concebida como un archivo en expansión que reúne nombres, acciones y procesos vinculados a la disidencia cubana.
Bajo el lema “El archivo en circulación”, el Museo de la Disidencia reafirma su propósito de mantener viva una memoria alternativa frente a los relatos oficiales.
Diez años después de su lanzamiento inicial en Matadero Madrid, el proyecto regresa a la ciudad para celebrar su trayectoria y, al mismo tiempo, insistir en la necesidad de preservar historias que continúan siendo marginadas.
“Este aniversario es también una forma de resistencia”, señaló Núñez. “Es insistir en que esas historias existen, pese a los intentos de borrarlas”.
Foro