Desde hace seis meses, la presa política cubana Lizandra Góngora Espinosa no recibe visitas de sus hijos menores de edad ni de su esposo. La falta de contacto se debe a que las autoridades cubanas la mantienen en el penal "Los Colonos", en la Isla de la Juventud, distante de la provincia de Artemisa, donde reside su familia.
El esposo de Góngora Espinosa y padre de los menores, Ángel Delgado, dijo a Martí Noticias que las autoridades se han esañado con ella porque la opositora insiste en denunciar las deplorables condiciones carcelarias en las que se encuentra.
"Me ha dicho: 'Ángel, qué más me van a hacer a mí, sin con mi vida acabaron'. Entonces, como no pueden doblegarla, la cogen con nosotros... con los hijos".
Delgado explicó que, en medio de la crisis general que vive el país y las dificultades con el transporte, le ha sido imposible viajar hasta la Isla de la Juventud con los niños para que puedan visitar a su madre.
"Ya no sé donde voy a buscar los pasajes para ir a la Isla. Hace seis meses que los niños no ven a su madre... Eso es una forma de castigo, para castigarla a ella, para doblegarla. Eso es lo que están haciendo, tratando de hacerle daño. Entonces quiénes son los odiadores, los odiadores son ellos, el gobierno comunista", señaló.
El también activista denunció el hostigamiento que ha sufrido su esposa, desde el momento mismo de la condena a prisión. "Esa cantidad de años que le echaron a Lizandra, ¿qué fue lo que hizo, a quién mató?", se cuestionó.
Según Delgado, el "crimen" de su esposa es que su activismo causaba impacto en la gente: "Lizandra tenía pueblo", dijo.
Góngora Espinosa, presa política de las manifestaciones del 11 de julio de 2021 en Güira de Melena, cumple una condena de 14 años de prisión por los presuntos delitos de sedición, desorden público y desacato.
(Reporte de Ivette Pacheco para Radio Martí)
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