“Me gustaría ver más cooperación de Cuba, quieran ellos o no”. Con esa declaración, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, lanzó una nueva advertencia al régimen cubano durante una conferencia de prensa a bordo del destructor USS Gridley, en el contexto de su visita a Panamá.
Hegseth respondió así al ser preguntado sobre qué países deberían aumentar su cooperación con la coalición regional impulsada por Washington para enfrentar a los carteles y otras organizaciones criminales transnacionales.
El jefe del Pentágono fue más allá y acusó a La Habana de permitir que actores extranjeros considerados hostiles utilicen territorio cubano para realizar labores de espionaje contra Estados Unidos.
“En definitiva, han estado amenazando a Estados Unidos durante mucho tiempo, permitiendo que actores malignos de naciones extranjeras espíen a Estados Unidos desde allí”, afirmó.
Hegseth planteó además una interrogante sobre la posibilidad de que Cuba esté adquiriendo armamento con capacidad para alcanzar territorio estadounidense.
“¿Están adquiriendo armas que podrían alcanzar a Estados Unidos de América? Eso es preocupante”, señaló.
“Cuba está sobre aviso”
Las declaraciones se produjeron mientras Hegseth explicaba la estrategia estadounidense para reforzar la cooperación de seguridad en el hemisferio occidental.
Según el secretario, la coalición contra los carteles está integrada por países libres dispuestos a trabajar conjuntamente contra estas organizaciones y continúa ganando impulso.
Hegseth adelantó además que en las próximas semanas podrían producirse novedades relacionadas con esa estrategia.
“Van a ver algunas cosas en las próximas semanas que son realmente importantes”, afirmó, antes de dirigir nuevamente su mensaje hacia La Habana.
“Países como Cuba están sobre aviso. No vamos a tolerar ese tipo de influencia maligna en nuestro hemisferio”, advirtió.
Hegseth vinculó esa política con lo que denominó la “Doctrina Donroe” o el “corolario Trump de la Doctrina Monroe”, términos utilizados por la administración para describir su estrategia de reafirmar los intereses estadounidenses en el hemisferio occidental.
“Es algo real y nuestro trabajo es ejecutar el componente del Departamento de Guerra”, sostuvo.
Una estrategia centrada en el hemisferio
Durante la misma conferencia de prensa, Hegseth explicó que Estados Unidos está concentrando inicialmente sus esfuerzos contra las organizaciones criminales transnacionales en las rutas marítimas del hemisferio que tienen impacto sobre territorio estadounidense.
Mencionó específicamente la cooperación con Panamá, Ecuador y Colombia, y agregó “eventualmente Venezuela” entre los países desde los cuales Washington busca enfrentar estas redes.
El secretario defendió además la capacidad naval de Estados Unidos para realizar operaciones de interdicción más allá del continente si fuera necesario.
Sus declaraciones se produjeron durante los ejercicios multinacionales PANAMAX, que reúnen a fuerzas de varios países de la región y tienen entre sus objetivos fortalecer la cooperación y la protección del Canal de Panamá.
Hegseth destacó la participación de fuerzas de México, Panamá, Ecuador, Argentina y Costa Rica y aseguró que los ejercicios envían un mensaje sobre la capacidad de proteger el canal, su soberanía y el libre tránsito de embarcaciones estadounidenses.
La presencia de Estados Unidos en Panamá también ocupó buena parte de las declaraciones del jefe del Pentágono. Hegseth rechazó describir la relación con Panamá simplemente en términos de “control” del canal y aseguró que se trata de una asociación entre ambos países.
Según el secretario, Estados Unidos ha destinado cientos de millones de dólares a la economía panameña y a sus fuerzas de seguridad, además de mantener en el país capacidades navales, aéreas y de la Guardia Costera. “Los estadounidenses están aquí y están aquí para quedarse”, afirmó.
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