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Diaz-Balart lanza en la revista "Time" una severa crítica a la política de Obama hacia Cuba


El congresista estadounidense Mario Díaz-Balart.

"Se confunde la dictadura cubana con el pueblo cubano, cuando en realidad, sus intereses son diametralmente opuestos..."

El presidente Barack Obama sigue en las de apaciguar a dictaduras brutales mientras gana muy poco a cambio. Se confunde a la dictadura cubana con el pueblo cubano, cuando en realidad, sus intereses son diametralmente opuestos, escribe este martes en la revista Time el congresista norteamericano Mario Diaz-Balart.

"Con arrogancia extrema, el presidente Obama actúa como si él estuviera por encima de la historia y la sabiduría de todos los presidentes estadounidenses desde Dwight D. Eisenhower, el primero en imponer sanciones al régimen de Fidel Castro. La política exterior de Obama es radical incluso en comparación con su propio partido. El presidente John F. Kennedy impuso muchas de las primeras sanciones severas contra el régimen de Castro y el presidente Bill Clinton firmó la ley Helms-Burton que codificó las sanciones a la dictadura que Obama ahora quiere levantar", apunta el legislador republicano de origen cubano.

Agrega Diaz-Balart en Time que el pueblo cubano simplemente quiere reunirse pacíficamente, decir lo que piensa, practicar su religión, acceder a Internet y disfrutar de los frutos de su trabajo. "Mientras los octogenarios enfermos que mandan en Cuba nunca permitirían que esas libertades simples sean otorgadas", recuerda el político cubanoamericano.

"Un punto clave que a menudo se pasa por alto es que, bajo la ley actual, es que el presidente de Estados Unidos puede levantar las sanciones, si en Cuba se dan elecciones libres y justas, si los prisioneros políticos son liberados, la prensa independiente es permitida y si los sindicatos y los partidos políticos son legalizados", recuerda el político.

"El pueblo cubano no merece menos, pero Obama ha abandonado el compromiso de Estados Unidos con esos objetivos al descartar las sanciones para avanzar en el abrazo con el castrismo", señala el representante del Distrito 25 de Florida.

"La capitulación de Obama frente a los dictadores aparentemente no tiene límites. En 2001, cinco espías cubanos fueron condenados por conspiración para cometer espionaje. Uno de los cinco espías convictos, Gerardo Hernández, estaba sirviendo, además, dos sentencias de cadena perpetua por los asesinatos de dos estadounidenses inocentes y un residente legal permanente en el derribo de aviones civiles en aguas internacionales.

Las políticas de Obama también duelen al pueblo cubano por envalentonar y avalar a un régimen ya listo para oprimirlos

La Administración y el Departamento de Justicia de Obama ayudaron, mientras que Hernández estaba en prisión federal, para que su esposa en Cuba fuera inseminada artificialmente.

Poco después, en otra concesión llamativa, Obama les conmutó la sentencia a esos espías y ordenó su liberación.

Las políticas de Obama también duelen al pueblo cubano por envalentonar y avalar a un régimen ya listo para oprimirlos. Desde el anuncio el 17 de diciembre 2014 de la nueva política hacia Cuba, ha habido cerca de 1.300 arrestos políticos en la isla".

Durante el gobierno de Obama, cinco activistas prodemocracia han muerto en huelga de hambre o en oscuras circunstancias: Orlando Zapata Tamayo, Juan Wilfredo Soto García, Laura Pollán, Oswaldo Payá y Harold Cepero. El régimen de Castro exporta su marca de violencia al extranjero, en Venezuela subvierte las instituciones democráticas y ayuda a reprimir al pueblo.

Hace poco, agrega Diaz-Balart, con la bendición implícita del presidente Obama, la dictadura de Castro descaradamente mostró su impunidad en la Cumbre de Panamá al atacar brutalmente a los activistas prodemocracia de la isla y del exilio, incluidos ciudadanos estadounidenses. Tres días más tarde, el régimen fue recompensado por esos abusos de Derechos Humanos con otra concesión monumental: La eliminación de Cuba de la lista de los Estados patrocinadores del terrorismo.

La eliminación de la lista del terrorismo es especialmente preocupante cuando el régimen de Castro proporciona refugio a más de 70 fugitivos de la justicia estadounidense, entre ellos asesinos y fabricantes de bombas. También tiene vínculos con los grupos terroristas de la ETA y las FARC; y apoya otros Estados delincuentes, incluyendo Siria, Irán, Venezuela y Corea del Norte; y proporciona, por demás, apoyo a Hamas y Hezbollah.

"En julio de 2013, las autoridades panameñas descubrieron que el barco norcoreano Chong Chon Gang, transportaba armas de guerra que había cargado en Cuba. Un panel de expertos de la ONU determinó que el cargamento fue la mayor violación de las sanciones internacionales al régimen de Corea del Norte hasta la fecha. Además, el régimen de Castro mantiene una extensa red de espionaje contra Estados Unidos. Ana Belén Montes (analista de la Agencia de Inteligencia de Defensa, cumpliendo una condena de 25 años por conspiración para cometer espionaje), los cinco condenados de la Red Avispa ya mencionados, Walter y Gwendolyn Myers (analista del Departamento de Estado y su esposa que cumplen condenas por conspiración para cometer espionaje), Elsa y Carlos Álvarez (profesores de la Universidad Internacional de la Florida) y Marta Rita Velázquez (funcionaria de USAID, que huyó a Suecia después de ser acusada), son algunos ejemplos de aquellos que han espiado a nombre de los Castro en contra de Estados Unidos por los últimos 15 años", recuerda el Congresista.

Diaz-Balart, quien también preside del Comité de Transporte, Vivienda y Desarrollo Urbano y del Subcomité de Asignaciones de la Cámara del Congreso de Estados Unidos, declaró su compromiso a favor de los pueblos oprimidos del mundo que, como el de Cuba, luchan por la libertad. Y asegura que hará todo lo posible por disminuir los daños de la política de apaciguamiento de la Administración con las dictaduras del mundo.

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