La escritora cubana María Cristina Garrido Rodríguez, encarcelada por su participación en las protestas del 11 de julio de 2021 en el municipio de Quivicán, tuvo su primer pase penitenciario, tras permanecer encarcelada 4 años y 7 meses.
Garrido es directora ejecutiva del Partido Republicano de Cuba, una organización opositora asentada en Miami y con delegaciones en decenas de localidades dentro de la isla.
Poeta, madre y opositora cubana, se ha convertido en una de las figuras femeninas más visibles entre las mujeres encarceladas tras las manifestaciones antigubernamentales del 11J.
La activista fue condenada injustamente a 7 años de prisión por el régimen cubano, tras ser procesada por delitos como desórdenes públicos, desacato y atentado, cargos aplicados a numerosos manifestantes del 11J. Su hermana Angélica Garrido fue sentenciada a 3 años.
Tras ser detenida, Garrido contó a su esposo que fue víctima de numerosas agresiones en el centro penitenciario conocido por "La prisión del Sida", ubicado en San José de las Lajas, "donde la golpearon dos veces, se orinó, la metieron en un calabozo de tortura donde no se podía ni sentar ni acostar y tenía que estar parada”.
Su caso alcanzó notoriedad internacional cuando el prestigioso diario estadounidense The Washington Post describió cómo la poeta fue arrojada a una "celda de castigo" con heces en el suelo después de negarse a gritar "¡Viva Fidel!".
Tras este pase, Garrido deberá regresar a prisión el próximo miércoles para continuar cumpliendo la sanción impuesta.
Durante su tiempo en prisión, ha continuado escribiendo poesía, abordando temas como la libertad, la maternidad y la experiencia del encarcelamiento, consolidando su perfil como voz de denuncia cívica y cultural.
Estados Unidos y diversas organizaciones defensoras de derechos humanos han reiterado el llamado a su liberación y la del resto de los presos políticos en Cuba, al considerar que sus condenas responden al ejercicio de derechos fundamentales.
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