Varios activistas religiosos e integrantes del proyecto audiovisual independiente Fuera de la Caja fueron liberados este sábado tras permanecer detenidos durante horas en unidades policiales de La Habana y Artemisa, en una operación que buscaba impedirles asistir a un evento cultural de la Embajada de Estados Unidos. Uno de ellos fue trasladado por la fuerza a Las Tunas, pese a residir con su familia en La Habana, informó a Martí Noticias el activista Mauro Reigosa.
De acuerdo con Reigosa, las propias autoridades dijeron que los operativos policiales buscaban impedir que los activistas asistieran a una pasarela y exposición artística celebrada en un inmueble de la Embajada de Estados Unidos.
“Ellos mismos lo dijeron claramente, o sea, ya ni siquiera lo hacen de manera disimulada, que es para evitar que fuéramos al evento de moda que iban a hacer en la casa cultural de la Embajada de los Estados Unidos. Un evento cultural de arte; iban a poner una pasarela”, declaró.
En relación con la situación de los detenidos, Reigosa detalló que el creador de contenido Alfredo Fominaya fue liberado cerca de la medianoche del viernes, tras permanecer en Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado. Por su parte, Anthony Martínez fue puesto en libertad al mediodía del sábado, luego de estar bajo custodia desde el viernes en el centro policial conocido como el Técnico de Guanajay, en la provincia de Artemisa.
El activista Karel Daniel Hernández también fue liberado después de presentarse a una citación oficial y permanecer aproximadamente 12 horas bajo interrogatorio en la unidad policial de la calle Aguilera, en el municipio habanero de Diez de Octubre.
Respecto a su caso, Reigosa explicó que las autoridades intentaron entregarle una citación, pero no pudieron hacerlo porque él no se encontraba en su vivienda y sus vecinos se negaron a recibir el documento.
“A mí me intentaron citar, pero yo no estaba en la casa y todos mis vecinos, toda mi cuadra, se negaron a recibir la citación, rechazaron a la policía, entonces no pudieron dar conmigo”, relató.
El activista y líder religioso conocido como el Pregonero de Cristo permaneció retenido durante varias horas en Villa Marista y fue trasladado en la mañana del sábado a la provincia de Las Tunas. Aunque conserva allí su dirección oficial, reside habitualmente con su esposa e hijos en el reparto Alamar, en La Habana.
Según Reigosa, las autoridades le advirtieron que “no podía acompañar a más nadie en una situación, ni podía hacer más ningún video ni nada de eso, sino que lo iban a meter preso”.
Sobre la respuesta policial ante las muestras de apoyo entre los activistas y los integrantes del proyecto audiovisual, Reigosa consideró que las autoridades buscan impedir que se acompañen entre sí durante las citaciones y detenciones.
“Lo que más les duele es ver la unidad y que la gente se solidarice con eso. Entonces, si citan a alguien y, lejos de la gente amedrentarse, parar y ya desentenderse de eso, ven que sus amigos y su familia los acompañan y los apoyan, es un shock para ellos. Ellos están acostumbrados a que la gente se asuste y ya no dé más nada, y los tiempos han cambiado”, afirmó.
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