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La seducción de la mirada: 175 años del desnudo en Cuba


El historiador y crítico de arte Rafael Acosta de Arriba en la presentación de su libro en el Koubek Center, en Miami.

Más de 400 imágenes en blanco y negro y en color tomadas por 93 fotógrafos, que muestran el desnudo en la fotografía cubana.

El historiador y crítico de arte Rafael Acosta de Arriba presenta por estos días en Miami su libro La seducción de la mirada, primera obra que reúne fotografías del cuerpo en Cuba desde 1840 hasta la actualidad.

El volumen de 378 páginas, con formato de libro de arte, contiene más de 400 imágenes en blanco y negro y en color tomadas por 93 fotógrafos, que muestran el desnudo en la fotografía cubana desde un acercamiento tradicional hasta la visión experimental de las generaciones actuales.

A las imágenes les introduce un ensayo que recorre la presencia del cuerpo en la historia del arte, y especialmente en Cuba, a donde llegó la fotografía muy poco después de inventado el daguerrotipo.

"Cuba fue el segundo país del mundo donde llegó el invento de Daguerre y Talbot y el primero de Hispanoamérica. Desgraciadamente ahora somos de los últimos en el mundo que recibimos internet y telefonía celular", dijo Acosta de Arriba en la presentación del libro en el Koubek Center, de Miami.

Las primeras fotografías del cuerpo en Cuba fueron de prostitutas y aparecieron dentro de las cajas de tabaco. "Esas figuritas de desnudo del cuerpo femenino ayudaron a incentivar las ventas", contó el autor.

Acosta de Arriba rescata en el libro la figura del fotógrafo y cineasta cubano Herman Puig, fundador de la Cinemateca de Cuba y exiliado en España desde 1957. Para sorpresa de Acosta, quien lo visitó en 2014, Puig, de 85 años, aún toma fotografías de desnudos en una habitación de su apartamento barcelonés convertido en estudio.

Otros artistas que se destacan en la selección son Joaquín Blez (1886-1974), fundador del Club Fotográfico de La Habana, quien exhibió en 1927 una colección de desnudos; y Roberto Rodríguez Decall (1915-1995), miembro sobresaliente del mencionado club.

Acosta de Arriba explicó que la Revolución Cubana desplazó completamente al desnudo como temática fotográfica en la isla por cerca de dos décadas. Salvo una imagen tomada por Korda de una miliciana con el fusil entre sus pechos desnudos, poco encontró el autor de 1959 hasta entrados los 70.

Entonces, el desnudo comenzó a seducir nuevamente a los fotógrafos cubanos, y en los 90 experimenta un verdadero cambio: El cuerpo se convierte en metáfora de etnicidad, raza, género y religiosidad. De este tiempo, Acosta de Arriba muestra las obras de Marta María Pérez Bravo, Abigail González, René Peña, Cirenaica Moreira, Juan Carlos Alom y Jorge Otero, entre otros.

El historiador pasó tres años investigando el tema y compilando las imágenes, para lo que debió contactar a los artistas o a familiares de los ya fallecidos en Estados Unidos, Canadá, Costa Rica, Bélgica. Sin más para ofrecer en ese momento, acordó entregar un ejemplar del libro una vez terminado, a cambio de los derechos de reproducción de las imágenes.

Necesitó otros dos años para encontrar el financiamiento para la impresión. Él mismo definió la búsqueda como "agónica". Finalmente, el impresor valenciano, Miguel Selvi, quien tiene negocios en la isla, accedió a encargarse, si Acosta de Arriba garantizaba que la venta de estos cubrirían los gastos de impresión. El autor debió vender por adelantado 900 ejemplares a librerías cubanas.

El libro, publicado por la Editorial Polymita e impreso por Selvi Artes Gráficas, vio la luz en Cuba en diciembre de pasado año y en enero del presente lo hizo en España. Ahora, propone su obra al público de Miami "con todo el derecho que merece" por ser el lugar donde viven miles de cubanos, dijo el autor.

Acosta de Arriba trabaja en estos momentos en su próximo libro sobre el modo en el que la fotografía reflejó a la sociedad cubana de 1994 a 2014, con más fidelidad incluso que los medios de prensa nacionales, agregó.

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