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Lena: el alma sobre el escenario


La cantante cubana Lena Burke brilla con luz propia, como su madre, como lo hizo su abuela…

Una noche hace ya algunos años, cuando aún frecuentaba uno que otro club nocturno en Miami, llegué al “Hoy Como Ayer” sedienta de buena música en vivo. Esa noche se presentaba Malena Burke acompañada de un prodigioso grupo de músicos. Sobresalía del resto de la orquesta por su fuerza y talento natural una joven que tocaba los teclados. No me pregunten de qué color era su pelo, o qué ropas vestía… No recuerdo… Lo que nunca he olvidado es el impacto que me produjo su aura.

En aquel momento comenté que esa mujer nació para estar sobre un escenario. Por eso no me sorprendió cuando años después Alejandro Sanz abriera las puertas del mundo discográfico internacional a la cubana Lena Burke ni que en tan poco tiempo haya conseguido cuatro nominaciones al Grammy Latino.

En una manilla, regalo de su abuela Elena Burke, lleva impregnado el espíritu musical de la Señora Sentimiento y confiesa que una vez frente al público, el nerviosismo previo al concierto lo convierte en pura música.

Acaba de recibir dos nominaciones a los Grammy Latino 2011 y sobre esto y más, conversa Lena Burke con martinoticias.com.

¿Cómo te sientes al ser nominada junto a Alex Ubago y Jorge Villamizar al Grammy Latino 2011 en las categorías de Mejor Album Pop por un Dúo o Grupo Vocal, y al Mejor Album del Año?

Los tres estamos muy emocionados. Esta es mi segunda ronda en los Grammy. La primera fue en 2006, con mi primer disco que también tuvo dos nominaciones. Este año, la primera categoría a Mejor Album Pop es bonita, y la segunda nominación, creo que es la más prestigiosa, porque Album del Año significa que la gente de la industria ha considerado que es un buen álbum en general… La verdad es que estamos felices.

En la categoría de Album del Año también están nominados Shakira, Enrique Iglesias, Franco De Vita y Calle 13, ¿Cómo ves la competencia?

Siempre la competencia es dura. Pero lo bonito es que el Grammy es un premio en el que los que te nominan y votan son las mismas personas con las que has trabajado durante tantos años, productores, artistas. Tus compañeros mismos son los que deciden si el disco, la canción, o las canciones en general que has grabado, tienen calidad.

¿Está tu abuela Elena Burke presente en tu música?

Yo siempre digo que pienso que el sentimiento es el hilo conductor entre las generaciones nuestras, porque a ella le decían la Señora Sentimiento, y ella tenía una manera muy particular de interpretar los boleros, por ejemplo, que eran su género más fuerte. Mi mamá es más temperamental en ese aspecto que mi abuela, pero también ese sentimiento es algo que la caracteriza y que tiene en su sello. En mi caso, lo que más se nota es la forma de interpretar… Eso es lo que nos une, lo que dejó mi abuela en cada una de nosotras. Y yo estoy súper orgullosa de poder llevar ese legado a donde pueda.

Sé que mantienes una relación muy estrecha con tu mamá Malena.

La verdad es que con mi mamá, como ella me tuvo tan jovencita y nos llevamos muy pocos años, somos como amigas. En la música, yo tuve la suerte de empezar a trabajar acompañándola a ella al piano. Lo hice como por diez años. Estaba muy verdecita cuando empecé, porque venía de la música clásica, y fue una transición fuerte para mí. Ella me dijo un día: “Si tocas a Chopin y a Bach, cómo es que vas a tocar un bolero y una guaracha cubana… Dále el frente a las cosas y empieza a ser mi pianista”. Fue así, a la fuerza.

La verdad es que he aprendido mucho de mi madre, porque es una artista incomparable. Yo era muy tímida, y mi mamá me ponía el micrófono y me decía: hazme una voz, una armonía… Y me obligaba a enfrentar el miedo. Aprendí muchísimo y me desarrollé más en la música popular acompañándola a ella, y se lo debo.

Estudiaste piano clásico en conservatorios de Cuba desde muy pequeña, ¿Cómo te ha ayudado en tu carrera como intérprete y compositora esta formación de riguroso estudio y preparación?

Definitivamente, a mí me marcó mucho, inclusive en el estilo musical que yo hago. Siempre hay pasajes clásicos, introducciones o puentes en las canciones que escribo, en mi manera de componer. Y no lo cambiaría por nada. Fueron doce años de estudios rigurosos de piano, y me ha servido mucho, incluso en la manera de enfrentar una banda musical o una orquesta, o un grupo de músicos, donde siempre somos menos las mujeres y más los hombres. Siempre doy gracias por haber tenido esa preparación, haber estudiado para poder manejarme mejor con músicos. También te das cuenta que los músicos cubanos estamos muy bien preparados y te puedes enfrentar a la música clásica o popular.

¿Antes de subir a escena… cómo te sientes?

Yo solía ser muy tímida, pero después de la escuela de mi madre, me fui creciendo…. Creo que siempre uno se pone un poco nervioso, porque si no, creo que no vale la pena hacer nada. Los nervios te ayudan a darlo todo y a tratar de hacer lo mejor que tu puedas. Pero me siento a gusto en el escenario. Y cuando empiezo a tocar el piano, creo que se me apodera una fuerza que ni yo misma sé de dónde sale… Sale de adentro… y lo disfruto muchísimo. Y si la gente ve eso de mí, es la mayor satisfacción. Yo me entrego completamente, lo doy todo de mí.

¿Tienes algún ritual o costumbre antes de salir a una presentación?

Me concentro, trato de pensar más o menos lo que voy a hacer, lo que voy a decir. Me gusta estar un poquito sola en ese momento. No me gusta que me hablen mucho, porque me aturdo, antes de salir. También vocalizo, que siempre hace falta. Pero no hago ningún rito.

¿Tu abuela te acompaña?

Sí. En el primer disco le escribí un tema a ella, que se llama Eterna Pasajera. Y sí, siempre está presente. Creo que ella esta iluminándonos siempre, tanto a mi mamá como a mí. Y es un legado, y un honor pertenecer a esta familia. En Cuba, cuando era niña no lo apreciaba tanto como lo aprecio ahora. Ahora me doy cuenta realmente que es un honor ser su nieta.

Incursionaste en el mundo de la actuación, encarnando a un personaje muy fuerte y apasionado en la película “La Mala”.

“La Mala” llegó a mí a través de la música también. Los directores de la película me vieron en España tocando y cantando, y me llamaron para ver si estaba interesada en hacer versiones de canciones de La Lupe. A mí me encantó la idea. Luego de muchas reuniones, un día me propusieron hacer una prueba de cámara. Hice la prueba con María Isabel Díaz, una gran actriz cubana, que hace de tía de mi personaje en la película. Tuvimos mucha química, y ellos me dijeron, tienes el personaje. La película está basada en la vida de La Lupe, pero la historia es de una chica que quiere ser como La Lupe. Y vive un poco la vida como la vivió La Lupe, muy temperamental, muy rebelde… La experiencia me encantó. Me dieron un premio de actuación en Valencia y otro en Ibiza. Hay ya algunas cositas en la actuación para el año que viene, que ojalá se den.

¿Estás enamorada?

Tengo el corazón feliz ahora, gracias a Dios. Me pasé unos cuantos años sola, porque a veces es complicado, sobre todo cuando estás viajando mucho de promoción. Pero ahora estoy enamorada. El es músico también, un gran músico. Ahora mismo está de gira con Gianni, por Europa. Se llama Joel del Sol, y es un gran percusionista y baterista. Una persona muy chévere, muy relajada, muy alegre, y eso es lo que uno necesita, paz y alegría.

Los artistas cubanos que admiras más…

Tengo que decir siempre, mi madre, a quien admiro muchísimo, y todo el árbol genealógico de mi familia, que son mis pilares. También debo mencionar a mi padre, Rey Nerio. El es músico y productor musical. Hizo conmigo toda la banda sonora de La Mala. Es un gran arreglista.

Me gusta mucho Amaury Gutiérrez, Alex Cuba y dentro de Cuba también hay mucha gente muy buena que esta saliendo ahora. Hace algunos días conocí a una muchacha que se llama Diana Fernández, que está casada con uno de los integrantes de Calle 13 y ella canta también. Raúl Torres, Pablito Milanés, por supuesto, siempre ha sido una inspiración por su manera de escribir. Y debo mencionar a alguien importante: Pedro Luis Ferrer, un gran compositor cubano, que es alguien que no se menciona mucho y que está un poco olvidado, pero que debería sonar más. Mi padre y él eran muy buenos amigos.

¿Te gustaría cantar en Cuba?

Me encantaría. La verdad, me parece inaudito que mucha gente en Cuba no sepa quien soy por la desinformación y porque no llega la música. Ahora con el trío Alex, Jorge y Lena ha llegado algo de música y algunos videos, y es bueno que sepan que hay una cubana por el mundo “dando guerra”. Sé que cuando pusieron La Mala en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, la gente un poco no sabía quién era yo, pero al final, cuando leyeron en los créditos “Lena Burke”, me contaron que la gente se paró a aplaudir. Me gustaría poder tocar en mi país, y que todos supiesen de la música que yo hago, que tiene mucho de mis raíces cubanas.

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