El Tribunal Provincial de Camagüey celebró el juicio contra el preso político Virgilio Mantilla Arango bajo un amplio despliegue policial y sin permitir el acceso a su familia, según denunció a Martí Noticias su pareja, Milka Ibáñez.
Las inmediaciones de la sede judicial permanecieron acordonadas y el recinto "estaba militarizado; había de todo, había guardias de la prisión, policía, la gente del DTI, de la Seguridad del Estado".
Ibáñez explicó que las autoridades engañaron a los allegados sobre la llegada del opositor. El traslado se realizó por la parte trasera de la instalación mientras la secretaria del tribunal aseguraba a la familia que la vista no comenzaría aún. Al consultar directamente a un custodio de Kilo 7, este le confirmó que el juicio ya había comenzado y que no podían entrar.
Tras concluir la audiencia, oficiales custodiaron a la mujer hasta las cercanías de su vivienda. Pese a la situación, Ibáñez logró ver a Mantilla Arango al salir del recinto: "Salió muy contento y diciendo que morir por la patria es vivir".
El activista acudió al juicio sin representación letrada. Su familia debe esperar a que realice su llamada semanal desde prisión para conocer los detalles, mientras se mantiene la petición fiscal de 10 años de cárcel por los presuntos delitos de propaganda contra el orden constitucional y desacato.
"No puedo saber nada todavía, yo eso lo sabré más tarde que él me manda un recado porque a él le dan los teléfonos los martes", señaló Ibáñez.
Virgilio Mantilla Arango fue arrestado el 17 de octubre de 2025 tras publicar videos de crítica política en sus redes sociales, entre ellos uno grabado en el cementerio del municipio Carlos Manuel de Céspedes. Desde su ingreso en Kilo 7, la prisión en la que permanece en Camagüey, ha denunciado encierros en celdas de castigo, torturas físicas y falta de asistencia médica.
Durante la misma jornada, las fuerzas policiales desplegadas detuvieron en la vía pública al activista Indomar Gómez cuando intentaba dirigirse a la sede del tribunal.
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