Peritos en radiofonía que compararon esa grabación con otras anteriores dijeron que la voz era de Al-Zarkahui.
El terrorista mercenario hizo la amenaza después que no menos de 152 iraquíes murieron y unos 542 resultaron heridos, en doce ataque terroristas con bombas efectuados consecutivamente el miércoles contra la población civil iraquí en Bagdad. Al-Kaeda se atribuyó la ola de atentados. El peor ataque fue llevado a cabo con una bomba que al estallar mató a 88 personas e hirió a 227 en el barrio shiíta llamado Kazimiyá.
Los políticos iraquíes denunciaron el ataque de Kazimiyá. Huisein Al-Shahristani, miembro de la Asamblea Nacional, declaró que fue un acto “bárbaro y cruel”.
En la grabación de audio, Al-Zarkahui arengó además a los musulmanes de la secta minoritaria sunita, rival de la shiíta, para que “despierten” y actúen contra los shiítas y advirtió que Al-Kaeda continuará “la guerra de exterminio” contra los musulmanes shiítas, que suman millones.
Poco antes del amanecer del miércoles insurgentes terroristas asesinaron a 17 hombres en la aldea sunita de Taji, al norte de Bagdad.
Allí los asesinos, que no se identificaron, maniataron a los 17 hombres, les vendaron los ojos y los mataron a tiros. Los criminales vestían uniforme militar, dijo el teniente de policía Hualid Al-Jayali.
La carnicería del miércoles fue la peor desde el 2 de marzo de 2004, cuando explosiones coordinadas de bombas de terroristas suicidas, disparos de mortero y el estallido de explosivos puestos en la vía pública, destruyeron santuarios de musulmanes shiítas en las ciudades de Karbala y Bagdad, matando a 181 e hiriendo a 573.
En su arenga del miércoles, Al-Zarkahui desafió al gobierno de Iraq para que se atreva a salir de la muy bien protegida Zona Verde de Bagdad donde también están las embajadas de Estados Unidos y el Reino Unido.