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Intruso de Casa Blanca tenía municiones en auto


Se incrementan las medidas de seguridad en la Casa Blanca tras último asalto.

El Servicio Secreto aumentó la seguridad de la mansión presidencial en la avenida Pennsylvania y se vio a algunos guardias portar armas abiertamente y otros con perros.

Los investigadores encontraron más de 800 proyectiles, un machete y dos hachas en el vehículo del ex soldado acusado de saltar la verja de la Casa Blanca y llegar corriendo a la entrada del edificio con un cuchillo, dijo el lunes un fiscal federal. El presidente Barack Obama estaba "obviamente preocupado" sobre el incidente del fin de semana, dijo un portavoz.

El Servicio Secreto aumentó la seguridad de la mansión presidencial en la avenida Pennsylvania y se vio a algunos guardias portar armas abiertamente y otros con perros. Se ha hablado de ampliar la zona de seguridad en momentos que comienza una investigación sobre cómo el individuo logró llegar al edificio.

Omar J. González, de 42 años y de Copperas Cove, Texas, enfrenta cargos de entrar ilegalmente en un edificio de acceso restringido con un arma mortal. González había sido arrestado semanas atrás en Virginia con su vehículo lleno de armas, dijeron las autoridades, y un fiscal federal afirmó el lunes en un tribunal que González tenía un mapa con un círculo trazado alrededor de la Casa Blanca.

Las autoridades tropezaron con González una vez más, el 25 de agosto, cuando fue detenido mientras caminaba a lo largo de la verja sur de la Casa Blanca mientras tenía su vehículo estacionado cerca, donde encontraron un hacha pequeña oculta en el cinturón a la espalda, pero no armas de fuego, dijo un fiscal federal en la audiencia del lunes. González dio permiso para que le registraran al vehículo y no fue arrestado.

El presidente Barack Obama y su familia acababan de salir de la mansión presidencial el viernes por la tarde con destino a Camp David cuando ocurrió el incidente. González fue atrapado inmediatamente tras cruzar la puerta de la mansión presidencial. No se hallaron armas en su vehículo.

En el tribunal, González, con barba gris, la cabeza rapada y vestido con el uniforme naranja de detenido, escuchó mientras el fiscal hablaba. El hombre enfrenta hasta 10 años de prisión si lo declaran culpable de entrar a una zona restringida con un arma peligrosa.

El Ejército informó que González sirvió de 1997 hasta su baja en 2003, y nuevamente desde 2005 hasta diciembre de 2012, cuando se retiró debido a una discapacidad.

Al preguntársele sobre el incidente, Obama dijo: "El Servicio Secreto hace una gran labor y estoy agradecido por los sacrificios que hacen por mí y por mi familia".

Pero el portavoz Josh Earnest dijo que el presidente estaba "obviamente preocupado" por lo sucedido.

En la audiencia, el fiscal federal adjunto David Mudd dijo que González ya estaba bajo encausamiento en Virginia, acusado de tener una escopeta recortada y eludir a la policía en un caso de hace varias semanas.

En ese caso, policías estatales y agentes de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) encontraron varias armas, entre ellas dos fusiles semiautomáticos estilo militar, entre ellos uno con bípode y linterna, y otro con bípode y mira telescópica, tres armas cortas calibre .45 y varios cargadores con munición, dio David Saliba, fiscal de la mancomunidad en el Condado Wythe, en una entrevista telefónica. Saliba dijo que González también tenía un hacha y equipo de campismo.

Las armas y munición fueron confiscadas en ese incidente, ocurrido el 19 de julio, pero González fue liberado bajo fianza.

Earnest dijo que la investigación del Servicio Secreto incluirá una revisión de las medidas de protección tanto dentro de los terrenos de la Casa Blanca como fuera de la verja a lo largo de la avenida Pennsylvania.

La Comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes anunció que realizará una audiencia la próxima semana.

Por su parte, el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, dijo que revisaría las conclusiones de la investigación ordenada por la directora del Servicio Secreto, Julia Pierson. Johnson dijo que el público no debe apresurarse a sacar conclusiones sobre la brecha de seguridad y pidió que no se ponga en duda la reacción de los agentes de seguridad, quienes "tuvieron sólo segundos para actuar".

El Servicio Secreto no abrió fuego ni usó perros contra González.

Los agentes vieron a González escalar la verja evaluaron rápidamente que no tenía armas en las manos ni usaba ropas que pudieran ocultar cantidades sustanciales de explosivos, la razón principal por la que los agentes no le dispararon, según un funcionario federal al tanto de la investigación.

Otra consideración fue si los peatones detrás de la verja pudieran haber sido afectados por algún disparo, dijo el funcionario, que pidió no ser identificado porque no estaba autorizado a hablar en público del asunto.

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