El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, compareció este miércoles ante el Congreso por primera vez desde el inicio de la guerra en Irán.
La sesión, celebrada ante la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, tenía como objetivo formal analizar la solicitud de la administración de Donald Trump de aumentar el presupuesto de defensa en un 42% hasta alcanzar 1,5 billones de dólares en 2027.
Hegseth confirmó que la Operación Furia Épica ha costado hasta ahora unos 25.000 millones de dólares y explicó que la mayor parte del gasto se ha destinado a municiones, mantenimiento de operaciones navales y reposición de equipos.
El funcionario defendió el incremento presupuestario, señalando que permitirá a Estados Unidos “disuadir la guerra” y hacer frente a adversarios como China y Rusia mediante inversiones en drones, buques de guerra y sistemas de defensa antimisiles. “Pedimos a los contribuyentes estadounidenses que financien el mejor ejército del mundo”, afirmó.
Durante la audiencia, legisladores demócratas cuestionaron la legitimidad del conflicto y su impacto económico. “El mayor desafío, el mayor adversario que enfrentamos en este punto, son las palabras imprudentes, ineficaces y derrotistas de los demócratas del Congreso y de algunos republicanos”, señaló el secretario de Guerra.
El funcionario reiteró que el objetivo central del conflicto es impedir que Irán desarrolle un arma nuclear. “Vivimos en un mundo peligroso… y eso exige sacrificio y riesgo”, afirmó.
Hegseth también defendió la conducción de la guerra tras la muerte de seis militares estadounidenses en ataques con drones, asegurando que “hicimos todo lo imaginable… para garantizar la máxima protección de nuestras tropas”, aunque reconoció que “ese es parte del precio”.
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