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La salud del pelotero cubano tiene en alerta a las Grandes Ligas, pero la batalla por su contratación parece ser más fuerte que todas las dudas que le rodean.

Héctor Olivera fue declarado agente libre por las Grandes Ligas el pasado viernes, aunque por estos días no sólo se habla de los $70 millones que el pelotero pudiera recibir –según el prestigioso periodista Peter Gammons–. También, de su salud.

En las últimas semanas, el cubano de 29 años se ha sometido a numerosos exámenes médicos para tranquilizar a las organizaciones de las Mayores interesadas en su contratación. Hasta el día de hoy ninguno de esos chequeos ha revelado problema de salud alguno.

Todas las interrogantes acerca de Olivera tienen su origen en un hecho puntual: Tras ser uno de los talentos más preciados del béisbol en la isla, el jugador se perdió la temporada 2012-2013 debido a un coágulo muscular en su brazo izquierdo (bíceps). Hubo rumores que su vida estuvo en peligro.

De ahí en adelante, el secretismo o la falta de información que suelen acompañar a la sociedad cubana contribuyeron a que Olivera desapareciera del radar. Esa dinámica del silencio hoy le está pasando factura al segunda base santiaguero.

"Los [exámenes] físicos no dicen nada anormal de su salud", reveló a Martí Noticias un scout de las Grandes Ligas que pidió no ser identificado. "Todo el mundo [en las Mayores] sabe que tuvo un coágulo hace algunos años, pero lo demás es especulación. Lo que preocupa es si ese coágulo fue algo casual o es el resultado de alguna enfermedad que padece [Olivera]. Eso es lo que todos quieren saber".

En el cubano han mostrado interés casi todo los equipos de las Grandes Ligas, aunque han sido los Dodgers, Gigantes, Marineros, Padres, Bravos, Atléticos y Yankees para quienes ha ofrecido, en privado, demostraciones de su talento.

"Si Olivera tiene una enfermedad con tendencia a los coágulos, el rigor [de 162 juegos] de la temporada y el entrenamiento que se necesita para completarla pueden ser un problema", comentó el scout. "Ahora mismo nadie sabe exactamente cuánto vale el riesgo [de firmar a Olivera]".

Una interrogante que vamos a saber muy pronto. En un mercado donde los peloteros cubanos se cotizan como diamantes, Olivera seguramente tendrá un buen chance.

"El precio de los peloteros cubanos sube por día. Si te pones a ver en los dos últimos años, todas las historias [de jugadores cubanos en las Mayores] son positivas", dijo la fuente. "Mientras siga así, los millones para firmar cubanos van a seguir estando sobre la mesa".

Todo indica que Héctor Olivera verá hecho realidad su sueño de jugar en las Grandes Ligas. Sólo falta saber con cuántos millones va a iniciar la aventura del béisbol profesional.

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