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Despliegue policial en La Habana por misa del Papa


Agentes de seguridad se mantiene afuera de la sede del vaticano tras la llegada del papa Francisco.

Apunta el escritor Jorge Olivera, desde La Habana, que el pueblo no se muestra esperanzado pues, por la experiencia de dos visitas papales anteriores, sabe que nada esencial cambiará en sus vidas marcadas por la miseria.

El periodista y escritor Jorge Olivera Castillo, Premio Nacional de Literatura Independiente de Cuba 2014, dijo a Martí Noticias que en La Habana desde los días previos a la visita del papa Francisco se percibe un fuerte despliegue policiaco, tanto de agentes uniformados como vestidos de civil.

El escritor, que avanzaba a pie rumbo a la misa que oficia el pontífice en el segundo día de su visita a Cuba mientras fue entrevistado por Martí Noticias, declaró que escasos grupos de personas avanzaban también camino al oficio religioso con el entusiasmo propio de saber que cuentan con cuatro días diferentes en un país marcado por la monotonía y la desidia.

Más allá de eso, agrega el autor, el pueblo no se muestra esperanzado pues, por la experiencia de dos visitas papales anteriores, sabe que nada esencial cambiará en sus vidas marcadas por la miseria del vivir día a día; excepto, apunta, en sectores católicos que ven la visita del papa con la perspectiva de la fe religiosa.

No obstante, Olivera estima que la represión de la Seguridad del Estado se ha manifestado de manera menos fuerte que en tiempos de la visita de Benedicto XIV. El también ex prisionero político de la Primavera Negra de 2003 expresó que ahora la represión se ha manifestado puntualmente en grupos y personalidades de oposición que apuestan por la desobediencia cívica en las calles.

Por otro lado, miles de cubanos se congregaron este domingo bajo mandato estatal antes del amanecer en la Plaza de Actos de La Habana para participar en la misa que oficiará el papa. La plaza, corazón del poder político del régimen, comenzó a recibir a los primeros asistentes en medio de la oscuridad de la noche para esta misa a la que asistirán el general cubano Raúl Castro y la mandataria argentina Cristina Kirchner.

Se espera que asista casi un millón de personas conducidas en ómnibus del Gobierno, incluidos 3.500 invitados oficiales.

En el altar levantado especialmente para la ocasión fue colocada una estatua de cristo con los brazos abiertos y una imagen de la Virgen de la Caridad, patrona de Cuba, y por altavoces los organizadores daban instrucciones a los asistentes que iban tomando ubicación en la gran explanada.

Dos horas antes del inicio de la misa, cuando recién comenzaba a aclarar en La Habana, la enorme Plaza estaba abarrotada de gente y seguían llegando feligreses al lugar, donde fueron desplegados miembros de la Cruz Roja Cubana para atender posibles desmayos u otros problemas de salud de los asistentes.

También había en los alrededores varios puestos de venta de comida y refrescos. Francisco, quien verá a la izquierda del altar el enorme retrato de su compatriota el guerrillero comunista y ateo, Ernesto Che Guevara, se reunirá con el general Raúl Castro este domingo en la tarde en el palacio presidencial, pero también es posible que tenga un encuentro con su hermano mayor, Fidel Castro, de 89 años, durante esta misma jornada.

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