“Casi todos los funcionarios están a sanos y salvos", dice Teherán
A las 4:15 de la madrugada, hora del Este de Estados Unidos, comenzó la operación, bautizada por Washington como Furia Épica, y como Rugido del León por las fuerzas israelíes, con el objetivo de neutralizar las capacidades militares y nucleares de Teherán.
El ayatolá Alí Khamenei, líder supremo del régimen teocrático, y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, fueron blancos del ataque, según confirmaron las autoridades israelíes, aunque hasta el momento se desconoce su paradero.
Una imagen satelital difundida horas después del ataque mostró una densa columna de humo negro y estructuras colapsadas en el complejo de seguridad que alberga la residencia y oficinas de
Khamenei.
Las Fuerzas de Defensa de Israel golpearon múltiples sistemas de Irán
Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), a través de su cuenta oficial en X, anunciaron la efectividad de un amplio ataque contra sistemas de defensa estratégica del régimen iraní.
Específicamente, golpearon múltiples sistemas de defensa aérea estratégica, incluyendo un avanzado sistema SA-65 en la zona de Kermanshah, en el oeste de Irán.
El propósito declarado es establecer y mejorar la libertad de operación de la Fuerza Aérea Israelí sobre el espacio aéreo iraní, degradar las capacidades de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y neutralizar amenazas directas al frente interno de Israel.
Las IDF confirmaron el lanzamiento de la Operación Rugido de León como una acción conjunta con las Fuerzas Armadas de EE.UU. para degradar exhaustivamente al "régimen terrorista iraní" y eliminar amenazas existenciales a Israel a largo plazo.
Las Defensas de Israel reportaron ataques contra cientos de objetivos en el oeste de Irán, la neutralización de operativos de la unidad de misiles superficie-superficie del régimen iraní mientras cargaban un lanzador para atacar inmediatamente a Israel, previniendo el lanzamiento.
Además han informado repetidamente de sirenas activadas en varias áreas de Israel debido a misiles y amenazas entrantes desde Irán, enfatizando que los ataques iraníes buscan aterrorizar a civiles y destruir barrios.
La Operación “Rugido del León” contra los ayatolás
Israel y Estados Unidos iniciaron en la madrugada de este sábado una ofensiva militar conjunta de gran escala contra Irán. La operación, denominada oficialmente por Israel como “Rugido del León”, tiene como objetivo declarado neutralizar las capacidades militares y nucleares de Teherán.
La ofensiva incluyó ataques aéreos, lanzamientos de misiles y operaciones cibernéticas contra centros militares, infraestructura estratégica y sitios asociados con el programa nuclear iraní. Según el gobierno israelí, la acción buscaba proteger a Israel y a sus aliados de lo que consideran una amenaza existencial, particularmente relacionada con misiles balísticos y posibles desarrollos nucleares iraníes.
El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) informó que la Operación “Rugido del León” alcanzó decenas de objetivos militares dentro de Irán, en una acción coordinada con Estados Unidos para neutralizar amenazas a la seguridad de Israel. Destacó que la fuerza aérea continuará realizando ataques mientras sea necesario y que el ejército actuará de manera constante para eliminar cualquier amenaza contra los ciudadanos israelíes, asegurando que la operación se mantendrá “tanto tiempo como sea necesario” para cumplir sus objetivos de seguridad.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor de las IDF, General Eyal Zamir, supervisa la operación junto con sus comandantes, evaluando continuamente las amenazas emergentes y ajustando las acciones militares según la evolución del conflicto. Las declaraciones oficiales subrayan que la coordinación con Estados Unidos es estrecha y que las fuerzas israelíes están desplegadas en defensa avanzada, preparadas para distintos escenarios y posibles escaladas, mientras mantienen la vigilancia y refuerzan sus defensas en todo el país.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que la operación se diseñó para ser proporcional a la amenaza, buscando “neutralizar capacidades ofensivas sin afectar a la población civil más allá de lo necesario”. Por su parte, Estados Unidos participa bajo el nombre de “Operación Furia Épica”, coordinando ataques con fuerzas israelíes y contribuyendo con inteligencia, logística y apoyo aéreo.
Motivaciones y contexto geopolítico
La escalada responde a años de tensiones por el programa nuclear iraní, su influencia regional a través de grupos aliados y milicias, y el desarrollo de misiles de largo alcance. Israel y Estados Unidos sostienen que Irán representa una amenaza directa a la seguridad regional y global, mientras que Teherán asegura que sus programas son de carácter defensivo y civil.
Analistas internacionales advierten que la operación podría desencadenar una serie de represalias militares en toda la región, complicando aún más un escenario ya marcado por conflictos prolongados y alianzas complejas.
Hasta el momento, Irán ha respondido con lanzamientos de misiles y drones contra objetivos en Israel y bases estadounidenses en países vecinos, lo que eleva la posibilidad de un conflicto más amplio.
Cuba reafirma alianza con Irán y condena ataques
En un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, el régimen de La Habana emitió una declaración condenando los ataques perpetrados esta mañana contra Irán por Estados Unidos e Israel, calificándolos como violaciones de la soberanía e integridad territorial iraní.
El comunicado, difundido en la cuenta de X del canciller del régimen, Bruno Rodríguez, dice denunciar que estos hechos ocurren mientras se llevan a cabo negociaciones sobre la cuestión nuclear y que quebrantan la paz y el derecho internacional.
El texto cubano afirmó que estas acciones “quebrantan la paz y la seguridad internacionales” y constituyen “una clara transgresión del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas”. Además, llamó a la comunidad internacional a movilizarse para detener “de inmediato la artera agresión”, haciendo un llamado explícito contra las operaciones militares ejecutadas por Estados Unidos e Israel.
Este pronunciamiento pone de manifiesto la postura diplomática de La Habana en apoyo del gobierno de Teherán frente a lo que considera una agresión externa, un alineamiento que tiene raíces profundas en décadas de relaciones bilaterales.