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Independentistas forman gobierno en Cataluña y van por la secesión


PLENO INVESTIDURA CARLES PUIGDEMONT

El nuevo jefe del gobieron catalán aseguró en su discurso de investidura que la misión de su gobierno será iniciar un proceso de secesión en esa región de España.

Los independentistas de Cataluña invistieron este domingo al presidente que deberá liderar su plan para la secesión de España de esta región del noreste, mientras el país se encuentra sin gobierno y políticamente fragmentado tras las elecciones legislativas de diciembre.

En un sorprendente giro de los acontecimientos, el presidente regional saliente, Artur Mas, renunció el sábado a su reelección para facilitar una gran coalición de conservadores, progresistas y anticapitalistas que, con mayoría absoluta en el parlamento regional, proclame en 18 meses la independencia de Cataluña.

En la tarde del domingo el Parlamento catalán escogió como sucesor de Mas a Carles Puigdemont, actual alcalde de Girona, feudo nacionalista a 100 km al norte de la ciudad, y empezará su andadura una legislatura llamada a crear un severo conflicto con Madrid.

Puigdemont, aseguró este domingo en su discurso de investidura que la misión de su gobierno será iniciar un proceso de secesión en esta región del noreste de España, cuyo parlamento está dominado por los independentistas. "Necesitamos (...) iniciar el proceso para constituir un Estado independiente en Cataluña, que las decisiones del parlamento de Cataluña sean soberanas".

Mientras los independentistas concentran sus fuerzas, la cuarta economía de la zona euro se encuentra sin gobierno y con un tablero político muy fragmentado tras las elecciones del 20 de diciembre, ganadas por el presidente de gobierno conservador Mariano Rajoy pero lejos de la mayoría absoluta. "La coalición (independentista) aprovecha el vacío de poder en Madrid para pactar una investidura y aplicar su hoja de ruta", tituló este domingo el conservador periódico digital El Español.

En Madrid "en las últimas semanas decían con entusiasmo que Cataluña se estaba hundiendo (...) A partir de ayer volvieron a saltar todas las alarmas", se regocijó Mas este domingo.

Con la región más rica del país y segunda más poblada en rebeldía, el gobierno en funciones insistió en la necesidad de que "el próximo gobierno de España cuente con una amplia base parlamentaria que garantice la estabilidad y la capacidad" para "hacer frente al desafío independentista".

El mensaje iba dirigido especialmente a los socialistas del PSOE, segunda fuerza política nacional, contraria a favorecer la reelección de Rajoy. En cambio, coquetean con una alianza con la izquierda radical de Podemos que también requeriría a fuerzas independentistas de Cataluña.

"¿Cómo explicamos ahora que los que buscan la independencia en cuestión de meses son los que facilitan que lleguemos al Gobierno?", declaró un dirigente socialista al periódico digital progresista El Diario.
En una declaración en la sede del partido, su portavoz Antonio Hernando evitó pronunciarse sobre pactos, pero ofreció "su apoyo al gobierno en funciones para hacer respetar la ley".

Una vez aparcadas sus divisiones ideológicas, los independentistas quieren arrancar el plan que prometieron aplicar tras las elecciones regionales del 27 de septiembre, en las que obtuvieron una mayoría absoluta en la cámara regional (72 sobre 135 escaños) y un 47,8% de los votos.

El pacto debe garantizar la estabilidad del próximo gobierno regional dado que obliga a la CUP a no dejar en minoría a los 62 diputados de la coalición frente a los 63 diputados no independentistas.

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