El escándalo de amaño en el deporte estadounidense vive hoy un nuevo capítulo, luego de que 20 personas fueran acusadas en un esquema de manipulación de resultados en 29 partidos del baloncesto colegial.
Según una acusación federal en el Distrito Este de Pensilvania, que cita la cadena de deportes ESPN, el escándalo involucra a 39 jugadores de 17 equipos de la División I de la NCAA.
De los acusados, 15 de ellos jugaron durante las temporadas 2023-24 y 2024-25, de los cuales, dos, Cedquavious Hunter y Dyquavian Short, ya habían sido sancionados en noviembre pasado por la NCAA por amañar partidos de la Universidad de Nueva Orleans.
Otros cuatro, Simeon Cottle, Carlos Hart, Camian Shell y Oumar Koureissi, han jugado con sus equipos actuales en la última semana, aunque las acusaciones provienen de sus universidades anteriores y ninguna de las imputaciones se relaciona con esta temporada.
“Este fue un esquema masivo que abarcó el mundo del baloncesto universitario. Se trata de una corrupción significativa y generalizada del deporte colegial”, dijo el fiscal federal David Metcalf en una conferencia de prensa, tras anunciar los cargos, que incluyen soborno, fraude electrónico y conspiración, y que conllevan penas de entre cinco y 20 años de cárcel.
Según la acusación, los jugadores recibieron entre diez mil y 30 mil dólares en sobornos para manipular partidos con fines de apuestas.
“Al realizar estas apuestas en partidos que habían amañado, los acusados defraudaron a las casas de apuestas deportivas, así como a apostadores individuales, quienes desconocían que los acusados habían manipulado de forma corrupta el resultado de estos partidos, que deberían haberse decidido de manera justa, basándose en la competencia genuina y el máximo esfuerzo de los jugadores”, agregó el fiscal.
Tras la publicación de la acusación, el presidente de la NCAA, Charlie Baker, declaró que se han abierto investigaciones sobre la integridad de las apuestas contra aproximadamente 40 jugadores de 20 universidades durante el último año.
“Proteger la integridad de la competencia es de suma importancia para la NCAA. Agradecemos a las agencias de la ley por trabajar para detectar y combatir los problemas de integridad y la manipulación de partidos en los deportes universitarios”, dijo Baker.
Las universidades mencionadas en la acusación son Abilene Christian, Alabama State, Buffalo, Coppin State, DePaul, Eastern Michigan, Fordham, Kennesaw State, La Salle, Nueva Orleans, Nicholls State, North Carolina A&T, Northwestern State, Robert Morris, St. Louis, Southern Miss y Tulane.
En los últimos meses, el deporte en Estados Unidos se ha visto sacudido por varios casos de apuestas ilegales, que ha llevado a la suspensión y acusación penal de los pitchers dominicanos Luis Ortiz y Enmanuel Clase, de los Guardianes de Cleveland, así como del arresto del basquetbolista Terry Rozier, del Miami Heat, entre otros 34 involucrados.
Isaac Dulgarian, peleador de artes marciales mixtas, fue expulsado de la UFC por vender a los apostadores su pelea frente al cubano Yadier del Valle en noviembre pasado.
En el 2024, el pelotero venezolano Tucupita Marcano fue suspendido a perpetuidad por un caso similar y la megaestrella Shohei Ohtani, de los Dodgers de Los Angeles, fue objeto de una investigación, de la que salió ileso y en la que resultó culpable su traductor, Ippei Mizuhara, sentenciado a cinco años de cárcel.
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