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Así lo afirma el presidente del Tribunal Supremo Popular (TSP), Rubén Remigio Ferro quien dijo "la solicitud no la tenemos en el Tribunal... es una solicitud que se ha hecho a nivel de Estado y de Gobierno y corresponde a esas autoridades pronunciarse al respecto".

El permiso humanitario solicitado por el estadounidense Alan Gross, quien cumple una condena de 15 años en Cuba, para visitar a su madre enferma de cáncer en ambos pulmones en fase terminal compete al Gobierno de Cuba, dijo hoy el presidente del Tribunal Supremo Popular (TSP), Rubén Remigio Ferro, informó la agencia de noticias EFE.

"La solicitud no la tenemos en el Tribunal, no la estamos valorando en el Tribunal, es una solicitud que se ha hecho a nivel de Estado y de Gobierno y corresponde a esas autoridades pronunciarse al respecto", afirmó Ferro a los periodistas en La Habana.

El presidente, quien inauguró hoy el VI Encuentro Internacional "Justicia y Derecho", precisó que la solicitud humanitaria de Gross "no es un tema judicial en si".

"El tema de los permisos de salida de alguien que está extinguiendo sanción, como es el caso del señor Gross, es un tema que se maneja a nivel gubernamental", agregó.

Alan Gross envió en marzo de este año una carta a Raúl Castro, solicitándole permiso para viajar dos semanas a Estados Unidos por razones humanitarias, informó en ese entonces su abogado, Peter Kahn, publica EFE.

De acuerdo con la copia de la carta divulgada en Washington, Gross pidió a Castro visitar a su madre Evelyn así como a su hija, Shira, de 26 años, quien fue operada de un cáncer de mama.

En una reciente entrevista con la cadena de televisón CNN, explica EFE, Gross aseveró que no había recibido ninguna respuesta por parte del Gobierno cubano y tachó de "disparate" la supuesta oferta que le hizo La Habana de que sea su madre quien lo visite.

La petición de Gross es parecida a la que presentó, por razones también humanitarias, al Gobierno de EE.UU. René González, uno de "los cinco" cubanos acusados de espionaje y quien permanece bajo libertad condicional. A diferencia él si obtuvo permiso del gobierno estadounidense y viajó a Cuba dos semanas para ver a su hermano enfermo.

Gross fue condenado en marzo de 2011 en La Habana a 15 años de cárcel, acusado de participar en planes subversivos contra el Estado cubano por distribuir tecnología de comunicaciones entre la comunidad judía de la isla.

Cuando fue detenido, Gross trabajaba para la compañía "Development Alternatives" (DAI), una empresa subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID).

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