El debate sobre la resolución que pide el fin del embargo estadounidense a Cuba levantó el miercoles el peor resultado para el régimen de La Habana en las 34 ocasiones que ha sometido este documento, así como fuertes denuncias de varios gobiernos que decidieron no respaldar la narrativa del castrismo.
Con un resultado de 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, La Habana recibió el rechazo abierto de numerosos gobiernos.
Escudarse en "la soberanía para justificar la opresión"
El canciller de Argentina, Pablo Quirno, argumentó "que no hay libertad sin democracia, ni desarrollo económico sin respeto por la propiedad privada y los derechos individuales".
"El régimen cubano no puede seguir escudándose en la soberanía para justificar la opresión de su pueblo, la persecución política, la supresión de las libertades y la negación de los derechos fundamentales", afirmó.
A su juicio "el considerable aumento de votos en contra de esta resolución refleja un cambio significativo en el escenario internacional y reafirma el liderazgo de la Argentina en la defensa de la libertad y la democracia".
La declaración de Argentina manifiesta "solidaridad con el pueblo cubano en su legítima aspiración a vivir en libertad, con instituciones democráticas y bajo el Estado de derecho".
"Esa historia debe ser contada en forma completa"
El representante permanente de Chile ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, Roberto Ampuero, recordó que por más de tres décadas la Asamblea General ha examinado la situación de Cuba y su pueblo.
Aunque Chile "no ha respaldado, ni respalda, las medidas económicas, comerciales y financieras unilaterales" que terminan "recayendo sobre los más vulnerables", su representante pidió no contar solo una parte de esta historia. "Y esa historia debe ser contada en forma completa".
"Consideramos que las dificultades que enfrentan hoy las familias cubanas no se explican únicamente por factores externos. En ellas pesan también restricciones a libertades fundamentales, a la participación política y económica y al ejercicio pleno de derechos civiles. Reconocerlo no es tomar partido en una disputa entre Estados. Es mirar la realidad de las personas. Con demasiada frecuencia, este debate se ha presentado como una elección entre bandos, donde cualquier matiz se interpreta como lealtad o traición de uno a otro. Chile no se reconoce en esa lógica. La línea que verdaderamente importa no separa a unos países de otros según esos alineamientos. Separa a quienes defienden los derechos humanos de quienes no los respetan. Y en esa línea, Chile sabe bien dónde estar ubicado", mencionó Ampuero.
El representante chileno dijo que la Asamblea General "puede y debe, más que repetir año tras año un ejercicio que no logra resolver la tensión, contribuir a que Cuba se vea libre del embargo y el pueblo cubano viva con bienestar y con la posibilidad de decidir libremente su propio camino".
"Cuba es una dictadura militar brutal"
El representante de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon, recordó: "Hoy, como hacemos cada año, votamos en contra de la resolución anual presentada por Cuba ante la ONU".
"Cuba es una dictadura militar brutal que oprime a sus ciudadanos y les niega las libertades fundamentales", afirmó Danon.
"El mundo está viendo quiénes son realmente"
El Embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, valoró lo ocurrido hoy como "la Doctrina Donroe, en acción".
"Durante años, el régimen cubano utilizó esta votación como una herramienta de propaganda para decirle a su pueblo que el mundo estaba de su lado. Nadie los cuestionaba", agregó Waltz.
"Bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y del secretario de Estado Marco Rubio, hemos dado un vuelco a la situación frente a esta dictadura comunista. Su mala conducta se ha vuelto en su contra, y el mundo está viendo quiénes son realmente", dijo el diplomático.
El embajador denunció que la delegación del régimen cubano "ante preguntas difíciles sobre sus fracasos marcados por la corrupción y su flagrante hipocresía, solo atina a golpear las mesas y recurrir a la intimidación física".
"Sus rabietas son inaceptables y no hacen más que poner de relieve el fraude que perpetran contra su propio pueblo y ante el mundo", concluyó Waltz.
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