Enlaces de accesibilidad

¿Cambiarán las relaciones EEUU-Cuba con el segundo mandato de Obama?


El presidente Obama a punto de firmar una orden.

La nominación del senador demócrata John Kerry como nuevo secretario de Estado hace pensar a algunos que sí pero otros, con argumentos, difieren.

Las experiencias del senador John Kerry como veterano de la guerra de Vietnam han hecho que el legislador, ahora nominado para ocupar la secretaría de Estado, defienda un rumbo “más realista” para la política de EE.UU. y sea un candidato a modificar la política de Washington con La Habana, según el analista de origen cubano Arturo Lopez-Levy.

En un artículo publicado en la revista digital Albany Tribune, Lopez-Levy destaca que después de haber sido partícipe de esa guerra, en la que “prevalecieron más las actitudes viscerales ideológicas que el análisis racional”, Kerry fue un defensor del fin del embargo de EE.UU. a Vietnam.

El autor también subraya que el senador y futuro jefe de la diplomacia estadounidense escribió en el periódico Tampa Bay Times en 2009 que “durante 47 años nuestro embargo (a Cuba) en nombre de la democracia no ha dado lugar a ninguna, y nuestra retórica y políticas han realmente dotado con mucha frecuencia al régimen de Castro de todo tipo de excusas”.

John Kerry ha favorecido la apertura de viajes de los estadounidenses a Cuba.
John Kerry ha favorecido la apertura de viajes de los estadounidenses a Cuba.
Según el analista, Kerry “entiende” que los viajes irrestrictos de estadounidenses a Cuba serían “un catalizador para el cambio”, y recuerda que el senador congeló temporalmente en 2010 los programas diseñados por la USAID para promover la democracia en Cuba “que han llevado al encarcelamiento (en la isla) de Alan Gross”, un subcontratista de esa agencia.

Luego señala que nominación de Kerry es “consistente con los cambios políticos que han ocurrido en la comunidad cubanoamericana, que se expresan en la elevada votación de la diáspora cubana a favor de los demócratas en la última elección” y dice que la mayoría de estos creen que es hora de levantar el embargo para “influir” en el “proceso de liberalización política que comenzó en Cuba tras el retiro de Fidel Castro”.

Pero la seguridad que muestra Lopez-Levy de que ese proceso ya se inició no parece ser realmente una opinión mayoritaria, como tampoco la de que todos comparten la idea de que Kerry vaya a ser el artífice de un cambio de política con la isla.

En otro comentario difundido por Diario de Cuba y firmado por Mauricio Claver-Carone, el autor recuerda que cuando el presidente Barack Obama entró a la Casa Blanca en enero de 2009, muchos especularon sobre posibles cambios en la política hacia Cuba, y nunca como entonces los demócratas tuvieron condiciones para llevarla cabo con una Cámara de Representantes y un Senado bajo su control.

Sin embargo, eso no ocurrió aunque “lo intentaron de forma agresiva”, dice, y en 2009 y 2010, utilizando maniobras legislativas, varios congresistas demócratas y en esa época su líder Nancy Pelosi, propusieron un proyecto de ley que buscaba autorizar el turismo estadounidense, y lo "disfrazaron" bajo una iniciativa para expandir las ventas agrícolas.

Claver-Carone recuerda que el plan “eventualmente fracasó debido a la fuerte oposición de más de 80 congresistas demócratas en la Cámara de Representantes” y que en el Congreso “existe una decisiva mayoría bipartidista que apoya el mantenimiento de las sanciones hacia el régimen de los Castro mientras estos no tomen pasos concretos e irreversibles hacia una democratización y hacia el respeto a los derechos humanos”.

El analista añade que por ley el presidente Barack Obama, al igual que sus antecesores, sólo dispone de la facultad de “poder hacerle ajustes limitados a las sanciones” mientras que todo cambio sustancial “al turismo, a las inversiones directas, a los créditos bancarios y a las importaciones, que serían equivalentes a decenas de billones de dólares— requieren aprobación del Congreso”.

Tras mencionar que hoy en día existe el caso de Birmania que con sus reformas políticas podría ser un ejemplo para Cuba, Claver-Carone subraya que “el reconocimiento legal de la oposición democrática cubana y la libre aspiración y elección a puestos políticos de líderes de la sociedad civil sería una buena pauta a seguir por el régimen ( de La Habana). Y entonces, por ley, el gobierno de EE UU respondería”.

Tu opinión

Mostrar los comentarios

XS
SM
MD
LG