La opositora cubana Rosa María Payá fue recibida esta semana en la Embajada de Estados Unidos ante la Santa Sede, donde se reunió con varios diplomáticos y compartió la historia de lucha de su padre Oswaldo Payá por la libertad de Cuba.
La misión diplomática estadounidense se refirió al fallecido líder opositor como un hombre de profunda fe católica que "abogó por la libertad de expresión, las elecciones libres y la liberación de los presos políticos en Cuba".
"Su testimonio nos recuerda que la fe y la defensa de la dignidad humana van de la mano. Hoy, Rosa María continúa ese legado".
A propósito del encuentro con la líder de Cuba Decide y comisionada de la CIDH, la embajada aprovechó para reafirmar su compromiso "a apoyar al pueblo cubano en su lucha por la libertad y las libertades fundamentales".
Este viernes, Rosa María recibió en Madrid el Premio de la Libertad concedido por la fundación conservadora española FAES, un galardón que comparte con Yulia Navalnaya, la viuda del opositor Alexei Navalni, y la activista opositora iraní Masih Alinejad.
La opositora afirmó que la libertad de Cuba está más cerca "de lo que muchos imaginan" y anunció que el 3 de noviembre se presentarán, en el marco de la 30º Cumbre Iberoamericana, el "equipo" y el "plan" firmado en marzo en Estados Unidos por grupos opositores para impulsar "el restablecimiento de la democracia" en Cuba.
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