El Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, viajó hasta Italia para reunirse con el gobernador de Calabria, Roberto Occhiuto, para hablar sobre el programa de médicos cubanos contratados en esa región tras un convenio con el régimen castrista.
La publicación Diario de Cuba, citando a una fuente al tanto de la reunión, afirmó que Occhiuto se habría comprometido a buscar una salida para poner fin al programa y permitir que los galenos puedan continuar su trabajo de forma independiente, sin control del régimen.
El gobernador confirmó el encuentro con Hammer y Terrence Flynn, Cónsul General de Estados Unidos en Nápoles, y reveló que mantuviron una conversación "larga y cordial" sobre las "urgentes necesidades del sistema de salud de Calabria y las complejidades de la misión de los médicos cubanos".
Occhiuto detalló en el comunicado: "Le dije a Hammer que los médicos cubanos que mantienen abiertos los hospitales y las salas de emergencia de Calabria siguen siendo una necesidad para nuestra Región, porque mi principal prioridad es garantizar el derecho a la atención médica de los ciudadanos calabreses, cuyo sistema de salud ya se encuentra bajo una gran presión".
"También expliqué a mis interlocutores que tenía la intención de aumentar la misión de médicos cubanos a 1000 médicos caribeños para 2026. Sin embargo, en las últimas semanas, también gracias a una fructífera colaboración establecida con el Departamento de Estado de EE. UU. y el Consulado estadounidense, decidimos explorar una vía alternativa para reclutar más médicos. Lo hicimos publicando, a mediados de enero, una manifestación de interés dirigida a todos los médicos de la UE y de fuera de la UE que deseen trabajar en Calabria", agregó.
"Le dije a Hammer que los médicos extranjeros son absolutamente necesarios, pero que nuestra Región está dispuesta a recibir a todos los médicos —de la UE, de fuera de la UE y cubanos no vinculados a la misión existente— que deseen trabajar de forma independiente en Calabria, y está dispuesta a proporcionarles todo el apoyo logístico y apoyo financiero que ya hemos brindado a los médicos cubanos que viven con nosotros desde hace varios años", aclaró el funcionario.
En reiteradas ocasiones, organizaciones de derechos humanos y varios gobiernos como el de Estados Unidos han calificado como tráfico humano y esclavitud moderna el uso de las brigadas médicas cubanas en el extranjero.
El encuentro entre Hammer y Occhiuto podría marcar un punto de quiebre en la cooperación sanitaria entre Italia y Cuba.
Según reportes oficiales, entre diciembre de 2022 y mayo de 2025 arribaron a Italia 383 médicos cubanos.
Una treintena de ellos habría abandonado la misión, pero desde entonces han denunciado que el régimen mantiene un estricto control sobre sus vidas, al retener sus títulos profesionales y dificultar la validación de credenciales en Europa.
Varios galenos confirmaron que quienes abandonan la misión son incluidos en listas negras y sufren amenazas, mientras la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos limita derechos básicos como la reunificación familiar.
Un reporte independiente del sitio Cubanet, titulado De La Habana a Calabria: la estafa perfecta a los médicos cubanos, señala que la región italiana paga alrededor de 4,700 euros mensuales por cada profesional de la salud, pero estos reciben entre 1.100 y 1.200, con retenciones y descuentos que podrían reducir el salario base a menos del 30% del monto acordado, mientras que el régimen se queda con la mayor parte.
La exportación de servicios profesionales es la principal fuente de ingresos para el Estado cubano, con entradas que superan los 4,800 millones de dólares anuales, aunque de ese total, menos del dos por ciento se destina al maltrecho sistema de Salud Pública en la isla.
Foro