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Pirata aéreo comparece en corte de Miami


William Potts

Potts dijo que no podía pagar ayuda legal, tras lo cual la magistrada determinó que se le asigne un defensor público y programó la siguiente audiencia para el próximo miércoles, fecha en la que se darán a conocer los cargos que enfrenta.

El estadounidense William Potts, que en 1984 secuestró un avión de pasajeros y lo desvió a Cuba, compareció hoy ante un tribunal federal de Miami para responder a cargos relacionados con piratería aérea en una sesión en la que también se le asignó un defensor público.

Potts, que llegó ayer al aeropuerto de Miami para entregarse a las autoridades, señaló ante la jueza Alicia Otazo-Reyes que no podía pagar ayuda legal, tras lo cual la magistrada determinó que se le asigne un defensor público y programó la siguiente audiencia para el próximo miércoles, fecha en la que se darán a conocer los cargos que enfrenta.

Según señala El Nuevo Herald, durante su primera comparecencia en un tribunal federal el ex fugitivo afirmó que en Cuba trabajó como agricultor, con un sueldo cercano a los 200 pesos (unos 10 dólares), y que no disponía por tanto de suficientes bienes.

Potts, quien durante la sesión expresó algunas críticas al sistema judicial de Estados Unidos, puede afrontar una condena mínima de 20 años de cárcel y una máxima de cadena perpetua.

Exmiembro de las Panteras Negras, William Potts fue acusado de piratería aérea en un tribunal de Florida, en 1985, después de que desviara una avión de la aerolínea Piedmont hacia La Habana, Cuba, cuando el aparato se aprestaba a aterrizar en Miami.

El antiguo residente de Nueva Jersey compró un billete de ida en el aeropuerto de La Guardia, en Nueva York, con destino al Aeropuerto Internacional de Miami, y durante el vuelo amenazó con hacer volar el avión y disparar contra los pasajeros si es que el piloto no se desviaba hacia Cuba.

En la isla, en donde esperaba ser recibido como un héroe revolucionario, Potts fue apresado y condenado a 13 años de cárcel.

En una entrevista al canal CBS News, antes de salir de Cuba, Potts, de 56 años, dijo que él estaba buscando cerrar su caso y esperaba convencer a las autoridades estadounidenses para que tomen en cuenta sus años en las cárceles cubanas.

"Mi posición es que soy un hombre libre. Yo pagué mi condena, pero ellos pueden tener otro concepto. Ellos están tomando control de mí y yo estaré bajo su autoridad", expresó Potts.
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