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EEUU dice adios a la "Doctrina Monroe"


John Kerry pide a la OEA respeto para los derechos humanos en Cuba
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John Kerry pide a la OEA respeto para los derechos humanos en Cuba

El anuncio formal del abandono definitivo de la llamada "Doctrina Monroe" por parte de Estados Unidos era previsible pero deberá venir acompañada de actos concretos hacia América Latina, coincidieron analistas consultados por AFP el martes.

En un histórico discurso pronunciado el lunes en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), el secretario estadounidense de Estado, John Kerry, dijo formalmente que el período marcado por esa doctrina había terminado.

"La unión hace la fuerza", dijo Kerry a los países latinoamericanos, al defender el fin formal de la política intervencionista de Estados Unidos en la región y proponer una nueva relación "entre iguales".

Para analistas, sin embargo, el fin de la "Doctrina Monroe" (que sirvió de apoyo para más de un siglo de intervención estadounidense en América Latina) era una necesidad.

"Creo que es el reconocimiento oficial de algo que ya existía hace algún tiempo. Ha habido cambios dramáticos en la región y en Estados Unidos, y hablar ahora de la 'Doctrina Monroe' ya que no hacía sentido", dijo a la AFP el presidente del grupo Diálogo Interamericano, Michael Shifter.

En la visión del experto, "hace ya bastante tiempo" que la política externa estadounidense abandonó en la práctica aquella doctrina, "y pienso que Kerry reconoció lo que todo el mundo ya sabía".

Para Mavis Anderson, de la entidad Latin America Work Group (LAWG), "es algo que se venía discutiendo desde la primera administración de Barak Obama, quien ya habló de un nuevo comienzo, de una nueva relación con América Latina".

Aunque el fin formal de la "Doctrina Monroe" nunca haya sido anunciado, ello estaba implícito en la nueva visión.

Las líneas centrales de la famosa doctrina fueron anunciadas en diciembre de 1823 por el entonces presidente estadounidense James Monroe, y definía a América Latina como un área en que el país norteamericano debía impedir la influencia de las potencias europeas.

Desde entonces, todos los presidentes estadounidenses hasta Ronald Reagan de una forma o de otra se refirieron a esa doctrina, inicialmente para frenar la influencia europea y, ya en el siglo XX, como barrera contra el comunismo.

En la práctica, esa doctrina fue la justificación política para numerosas intervenciones políticas y militares de Estados Unidos en la región latinoamericana.

Una nueva política en práctica


Para Shifter, si bien el fin formal de la doctrina era una necesidad para adaptarse a una nueva realidad, "América Latina ahora espera saber cómo esto se traducirá en la práctica, en temas concretos".

El experto mencionó la "Alianza para el Progreso", lanzada por John F. Kennedy en 1961. "Pero era una iniciativa motivada por el anticomunismo, como una alternativa al modelo cubano y no necesariamente por criterios de desarrollo", dijo.

El profesor David Fleischer, de la Universidad de Brasilia, en tanto, dijo a la AFP que "hace mucho tiempo que el plan Monroe acabó. El mejor ejemplo de eso es cómo China se ha apoderado de América Latina. Tienen negocios, inversiones, comercio, fábricas".

De acuerdo con Fleischer, "desde el 2005 China ocupó el vacío que el gobierno de (George W.) Bush dejó, mientras se preocupaba de Afganistán e Irak"

Por su parte, Anderson dijo a la AFP que el abandono de la doctrina intervencionista y su substitución por un trato entre iguales va a requerir "una reconstrucción de la confianza" entre Estados Unidos y América Latina.

"Creo que una parte de esa reconstrucción de la confianza pasará por La Habana" con "la reforma de las leyes sobre el embargo a Cuba", dijo.

Ese gesto, añadió, "sería una de las iniciativas más significativas que nuestro gobierno podría adoptar para construir confianza con América Latina. Los líderes de la región han estado pidiendo esto por mucho tiempo".

Tal iniciativa "abriría una nueva forma de diálogo en un hemisferio en que los países son iguales y donde no hay una excepción para Cuba", dijo Anderson, en referencia a una frase de Kerry ante la OEA.

Tanto Shifter como Anderson coincidieron en que uno de los temas de una agenda de interés común para iniciar un nuevo diálogo podrá ser la acción conjunta con relación al cambio climático, como propuesto por Kerry en su discurso del lunes.

Pero aún esa agenda no estará libre de problemas. Para Shifter, "esa propuesta es importante, pero aún no está claro qué es lo que Estados Unidos está dispuesto a hacer.

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