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Estados Unidos

Discurso de John Kerry en la ceremonia de reapertura de la embajada en Cuba

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Traducción de las palabras del Secretario de Estado antes del izado de la bandera de Estados Unidos en La Habana, el 14 de agosto de 2015.

Gracias, muchas gracias, buenos días, lamento que empecemos un poco tarde hoy pero tuvimos un bonito paseo por el camino y es maravilloso estar aquí, y les doy las gracias por haber dejado mi futura transportación aquí afuera detrás de mí (tres autos americanos de los años 50 estacionados en el Malecón).

Distinguidos miembros de la delegación cubana, Josefina, gracias por tu liderazgo y todo el trabajo de tu delegación; Excelencias del cuerpo diplomático; mis colegas de Washington, pasados y presentes; embajador DeLaurentis y todo el personal de la Embajada; y amigos que nos contemplan en todo el mundo:

Gracias por acompañarnos en este momento verdaderamente histórico mientras nos preparamos a izar la bandera de Estados Unidos aquí en nuestra Embajada de La Habana. Simbolizando el restablecimiento de relaciones diplomáticas al cabo de 54 años.

Esta es, también, la primera vez que un secretario de Estado de Estados Unidos visita Cuba desde 1945.

Esta mañana me siento casi como en casa aquí y agradezco a los que han venido a compartir la ceremonia de pie ahí afuera, alrededor de nuestras instalaciones. Y me siento en casa aquí porque esta es ciertamente una ocasión memorable, un día para poner a un lado viejas barreras y explorar nuevas posibilidades. Y es en ese espíritu que puedo decir a nombre de mi país (EN ESPAÑOL) los Estados Unidos acogen con beneplácito este nuevo comienzo de su relación con el pueblo y el Gobierno de Cuba.

Sabemos que el camino hacia unas relaciones plenamente normales es largo, pero es precisamente por ello que tenemos que empezar en este mismo instante.

No hay nada que temer, ya que serán muchos los beneficios de los que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor, visitarse con más frecuencias, realizar negocios de forma habitual, intercambiar ideas y aprender unos de los otros.

(EN INGLÉS) Amigos, estamos congregados hoy aquí porque nuestros líderes, el presidente Obama y el presidente Castro, tomaron una valiente decisión: Dejar de ser prisioneros de la historia y enfocarse en las oportunidades de hoy y de mañana. Eso no significa que debamos o vayamos a olvidarnos del pasado. Después de todo, ¿cómo podríamos olvidarlo?

Al menos para mi generación las imágenes son indelebles. En 1959 Fidel Castro visitó Estados Unidos y fue saludado por multitudes entusiastas. A su regreso al año siguiente para la Asamblea General de la ONU fue abrazado por el entonces premier soviético, Nikita Khruschev. En 1961 se desarrolló la tragedia de Bahía de Cochinos, y el presidente Kennedy asumió la responsabilidad. Y luego, en octubre de 1962, surgió la crisis de los misiles: 13 días que nos empujaron hasta el umbral mismo de una guerra nuclear. Yo era entonces un estudiante y todavía puedo recordar las caras tensas de nuestros líderes, el espantoso mapa que mostraba los movimientos de buques adversarios, el plazo que estaba por vencerse, y esa palabra peculiar: Cuarentena. Estábamos crispados e inseguros sobre el futuro, porque no sabíamos al cerrar los ojos cada noche qué nos encontraríamos al despertar.

En ese ambiente de frialdad, los lazos diplomáticos entre Washington y esta capital se tensaron, luego se debilitaron y por último se cortaron. A fines de 1960 el Embajador estadounidense abandonó La Habana. A principios del siguiente mes de enero, el Gobierno cubano exigió una fuerte reducción en el personal de nuestra misión y el presidente Eisenhower decidió que no tenía otra alternativa que cerrar la Embajada.

La mayor parte del personal estadounidense se marchó rápidamente. Pero unos pocos se quedaron para entregar las llaves a nuestros colegas suizos, que fungirían de manera diligente y honorable como nuestra potencia protectora durante más de 50 años. Me acabo de reunir con el ministro suizo de asuntos exteriores Didier Burkhalter, siempre estaremos agradecidos por su servicio y su ayuda.

Entre los que permanecieron en la Embajada había tres custodios, tres Infantes de Marina: Larry Morris, Mike East y James Tracey. Cuando salieron del edificio fueron confrontados por una gran multitud que se interponía entre ellos y el asta de la bandera. Había una gran tensión, nadie se sentía seguro, pero los marines tenían una misión que cumplir, y lentamente, la multitud les abrió paso; consiguieron llegar al asta de la bandera, arriaron la Old Glory, la plegaron y regresaron al edificio.

Larry, Mike y Jim habían cumplido su misión, pero también hicieron una atrevida promesa: Que un día regresarían a La Habana e izarían de nuevo la bandera. En ese momento nadie habría podido imaginar cuán distante estaba ese día.

Por más de medio siglo, las relaciones EEUU-Cuba han estado fosilizadas en el ámbar de la política de la Guerra Fría. En el ínterin, una generación entera de estadounidenses y cubanos creció, y envejeció. Estados Unidos ha tenido 10 nuevos presidentes. En una Alemania unida el Muro de Berlín se convirtió en un vago recuerdo. Liberada de los grilletes soviéticos, la Europa central es de nuevo hogar de florecientes democracias. Y la semana pasada yo estuve en Hanoi para celebrar el 20 aniversario de la normalización de relaciones entre Estados Unidos y Vietnam.

Piénselo: Una larga y terrible guerra que infligió cicatrices indelebles, físicas y mentales, seguida por dos décadas de mutua sanación, que fueron seguidas por otras dos décadas de compromiso diplomático y comercial. En ese período Vietnam evolucionó de ser un país desgajado por la violencia a ser una sociedad dinámica con una de las economías de más rápido crecimiento en el mundo. Y en todo ese tiempo de reconciliación, de normalización, las relaciones cubano-estadounidenses siguieron encerradas en el pasado.

Mientras tanto, nuevas tecnologías permitieron a personas de todas partes beneficiarse de proyectos compartidos a través de esas extensiones de océanos y tierras. Amigos, no hacía falta un GPS para entender que el camino de mutuo aislamiento y distanciamiento por el que andaban Estados Unidos y Cuba no era un buen camino y que había llegado la hora de que avanzáramos en una dirección más prometedora.

En Estados Unidos eso significa reconocer que la política estadounidense no era el yunque en el que se forjaría el futuro de Cuba. Al margen de décadas de buenas intenciones, las políticas del pasado no condujeron a una transición democrática en Cuba. Tampoco sería realista esperar que la normalización de relaciones tenga a corto plazo un impacto transformador. Después de todo, son los cubanos los que tienen que moldear el futuro de Cuba.

La responsabilidad por la naturaleza, la calidad y la rendición de cuentas de un Gobierno no recae, como no debe ser, en ninguna entidad externa, sino únicamente en los ciudadanos de un país. Pero los dirigentes en La Habana y el pueblo cubano deben saber también que Estados Unidos será siempre un paladín de las reformas y los principios democráticos. Como muchos otros Gobiernos dentro y fuera de este hemisferio, continuaremos urgiendo al Gobierno cubano a cumplir con sus obligaciones bajo los pactos de Derechos Humanos interamericanos y de la ONU, obligaciones que comparten Estados Unidos y todos los demás países de las Américas.

Y, realmente, seguimos convencidos de que el pueblo de Cuba estará mejor servido por una auténtica democracia, en la que la gente pueda elegir a sus líderes, expresar sus ideas, practicar su fe; en la que el compromiso con la justicia social y económica se realice de manera más plena; en la que las instituciones rindan cuentas a aquellos a quienes sirven; y en la que la sociedad civil sea independiente y se le permita florecer.

Permítanme ser muy claro: El establecimiento de relaciones diplomáticas normales no es algo que un Gobierno hace como un favor a otro; es algo que dos países emprenden conjuntamente cuando los ciudadanos de ambos países se van a beneficiar. Y, en este caso, la reapertura de nuestras embajadas es importante en dos niveles: de pueblo a pueblo, y de Gobierno a Gobierno.

Primeramente, creemos que es útil para nuestras naciones aprender más una de la otra, conocernos más. Es por eso que nos entusiasma que los viajes de Estados Unidos a Cuba se hayan incrementado 35% desde enero y continúen aumentando. Nos alienta que cada vez más compañías estén explorando aquí proyectos comerciales que crearán oportunidades para el creciente número de emprendedores cubanos; y nos entusiasma también que las firmas de Estados Unidos estén interesadas en ayudar a Cuba a expandir sus telecomunicaciones y sus conexiones a internet, y que el Gobierno aquí haya prometido recientemente crear decenas de puntos más baratos de Wi-Fi.

También queremos reconocer el papel especial que la comunidad cubanoamericana está desempeñando para establecer una nueva relación entre nuestros países. Y, de hecho, tenemos hoy con nosotros a representantes de esa comunidad, de los cuales algunos nacieron aquí y otros en Estados Unidos. Con sus fuertes lazos culturales y familiares, ellos pueden aportar mucho al espíritu de cooperación bilateral y progreso que deseamos crear, del mismo modo que han aportado mucho a sus comunidades en su país adoptivo.

La restauración de lazos diplomáticos también hará más fácil la cooperación entre nuestros Gobiernos. Somos, después de todo, vecinos; y los vecinos siempre tienen muchas cosas que discutir en áreas como la aviación civil, política migratoria, preparación para desastres; protección del medio ambiente marino, cambio climático global y otros asuntos más difíciles y complicados. Tener relaciones normales facilitará que conversemos y el diálogo puede profundizar la comprensión, aun cuando sabemos muy bien que no estaremos de acuerdo en todo.

Estamos plenamente conscientes de que, a pesar de la nueva política del presidente Obama, el embargo comercial a Cuba sigue vigente y sólo puede ser derogado por un acto del Congreso, un paso que cuenta con nuestro fuerte apoyo (aplausos). Por el momento, el Presidente ha tomado medidas para aliviar las restricciones a las remesas, las exportaciones y las importaciones a fin de ayudar a los emprendedores privados cubanos; a las telecomunicaciones, los viajes familiares... pero queremos ir más allá. El objetivo de todos estos cambios es ayudar a los cubanos a conectarse con el mundo y mejorar sus vidas. Y, mientras hacemos nuestra parte, instamos al Gobierno cubano a hacer menos difícil para sus ciudadanos empezar negocios, participar en el comercio, acceder a la información online. El embargo ha sido siempre una calle de dos vías y ambas partes deben eliminar las restricciones que han estado frenando a los cubanos.

Antes de terminar, quiero agradecer sinceramente a los líderes de las Américas que por largo tiempo han urgido a Estados Unidos y Cuba a restablecer relaciones normales. Agradezco al papa Francisco y al Vaticano por apoyar el inicio de un nuevo capítulo en las relaciones entre nuestros países. Y creo que no es por accidente que el Santo Padre planea en este momento venir aquí y luego a Washington, Estados Unidos. Aplaudo por igual al presidente Obama y al presidente Castro por haber tenido el valor de acercarnos, pese a la considerable oposición. Agradezco a la secretaria adjunta Roberta Jacobson y su equipo, a nuestras contrapartes en el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano, a nuestro jefe de misión, el embajador Jeffrey DeLaurentis y su extraordinario personal, por todo el arduo trabajo que nos ha traído hasta este día. Y le digo al maravilloso personal de nuestra embajada: Si creen que han estado muy ocupados en los últimos meses, ajústense el cinturón de seguridad (Risas).

Pero, sobre todo, sobre todo, quiero rendir tributo al pueblo de Cuba y a la comunidad cubanoamericana en Estados Unidos. José Martí dijo una vez que "Todo lo que divide a los hombres (todo lo que especifica, aparta o acorrala), es un pecado contra la Humanidad". Claramente, los sucesos del pasado –las palabras ácidas, los actos de provocación o represalias, las tragedias humanas– todos han sido fuente de una profunda división que ha disminuido nuestra común humanidad. Ha habido demasiados días de sacrificio y de dolor; demasiadas décadas de suspicacia y temor. Por eso me entusiasman aquellos que en ambos lados del estrecho, bien por sus lazos familiares o por el simple deseo de reemplazar el rencor con algo más productivo, han respaldado esta búsqueda de un camino mejor.

Hemos comenzado a avanzar por ese camino sin albergar ilusiones sobre lo difícil que puede ser. Pero estamos cada uno confiados en nuestras intenciones y los contactos que hemos tenido, y complacidos con las amistades que hemos empezado a forjar.

(EN ESPAÑOL) Estamos seguros de que este es el momento de acercarnos, dos pueblos ya no enemigos ni rivales, sino vecinos. Es el momento de desplegar nuestras banderas, enarbolarlas y hacerle saber al resto del mundo que nos deseamos lo mejor los unos a los otros.

Es teniendo presente esta misión sanadora que me dirijo ahora a Larry Morris, Jim Tracey y Mike East. Hace 54 años, ustedes, caballeros, prometieron regresar a La Habana e izar en la Embajada de Estados Unidos la bandera que arriaron aquel día de enero hace ya mucho tiempo. Les invito hoy, a nombre del presidente Obama y del pueblo americano, a cumplir aquella promesa presentando la bandera de las barras y las estrellas para que sea izada por miembros de nuestro actual destacamento militar.

Larry, Jim y Mike, esta es su seña para hacer realidad las palabras que llenarían de orgullo a cualquier diplomático, como también a cualquier miembro del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos: Promesa que se hace, promesa que se cumple. Gracias.

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EEUU impone sanciones a ejecutivo de vuelos chárter de Nicaragua

Una cola en el Aeropuerto Augusto César Sandino de Managua, Nicaragua. AFP
Una cola en el Aeropuerto Augusto César Sandino de Managua, Nicaragua. AFP
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Estados Unidos anunció este jueves restricciones de visado a un ejecutivo de una empresa de transporte de vuelos chárter por facilitar la migración irregular a Estados Unidos a través de Nicaragua desde fuera del Hemisferio Occidental.

Un comunicado del Departamento de Estado, que no menciona al sancionado, explica que las empresas se aprovechan de migrantes vulnerables operando servicios diseñados principalmente para facilitar la migración irregular a Estados Unidos, en operaciones que enriquecen al régimen de Ortega-Murillo.

En el caso de los cubanos, el acuerdo de libre visado entre Managua y La Habana en noviembre de 2021 ha propiciado el mayor éxodo de inmigrantes de la isla hacia los Estados Unidos, superando en este breve tiempo el medio millón inmigrantes provenientes de Cuba.

Estados Unidos recalcó que los gobernantes de Nicaragua se siguen "beneficiando económicamente de la explotación de migrantes vulnerables".

"Nadie debe beneficiarse de los migrantes vulnerables, ni los traficantes, ni las empresas privadas, ni los funcionarios públicos. Seguiremos tomando medidas para imponer restricciones de visado a los propietarios, ejecutivos y altos cargos de empresas de transporte sin escrúpulos como parte de nuestra campaña más amplia para eliminar estas prácticas de explotación dentro y fuera del Hemisferio Occidental, en colaboración con asociados en el gobierno y en el sector privado", indicó la cancillería estadounidense.

La acción anunciada este jueves sigue a otras medidas aplicadas contra altos cargos de empresas que proporcionan transporte por tierra, mar o vuelos chárter diseñados principalmente para uso de personas que tienen intención de migrar irregularmente a Estados Unidos.

Este mismo mes la Administración Biden-Harris tomó nuevas medidas decisivas para fortalecer la seguridad en la frontera, entre ellas las que restringen la elegibilidad para el asilo y aumentan significativamente las consecuencias para quienes ingresan sin autorización a través de la frontera sur.

Alertan sobre desinformación de Rusia, China y Cuba en elecciones presidenciales de EEUU

Cámaras de seguridad vigilan las operaciones en el Centro de Procesamiento de Boletas electorales del condado de Thurston, en Washington. (REUTERS/Lindsey Wasson/Archivo)
Cámaras de seguridad vigilan las operaciones en el Centro de Procesamiento de Boletas electorales del condado de Thurston, en Washington. (REUTERS/Lindsey Wasson/Archivo)
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Funcionarios estadounidenses dijeron que han emitido en los últimos meses varias advertencias a candidatos políticos, líderes gubernamentales y otras personas que pueden ser blanco de campañas de desinformación por parte de adversarios de EEUU que buscan influir en el resultado de las elecciones de 2024.

Los funcionarios informaron a la prensa que la lista de naciones que lanzan tales campañas incluye enemigos familiares como Rusia, China e Irán, y un número creciente de jugadores de segundo nivel, como Cuba.

Señalaron que el aumento en las notificaciones a individuos que pueden ser objetivo de la desinformación extrajera, que comenzó el otoño pasado, podría reflejar una amenaza creciente, o también la mejora de las capacidades de detección del gobierno, o ambas cosas.

Rusia, principal amenaza

Uno de los funcionarios dijo que Rusia constituye la principal amenaza, señalando que sus objetivos son degradar el apoyo público a Ucrania y erosionar la confianza en la democracia estadounidense en general, mientras que a China se le considera más cautelosa respecto de sus campañas de desinformación en línea, y más preocupada que Rusia por las posibles repercusiones del resultado electoral en Estados Unidos.

Los legisladores de ambos partidos han expresado su preocupación por la preparación del país para la desinformación extranjera durante las elecciones presidenciales y el impacto corrosivo que tiene en la confianza de los votantes y en las instituciones democráticas.

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También han cuestionado si el gobierno federal está a la altura de la tarea de emitir advertencias oportunas y efectivas a los votantes cuando naciones como Rusia y China utilizan la desinformación para tratar de moldear la política estadounidense.

En mayo, senadores y funcionarios de inteligencia discutieron el tema de los actores extranjeros que tratan de influir en elecciones de Estados Unidos en una audiencia del Comité de Inteligencia del Senado.

En esa ocasión, el senador demócrata Mark Warner, presidente del Comité de Inteligencia del Senado, recordó que evaluaciones de inteligencia desclasificadas identificaron a varios paises, incluyendo a Cuba, que buscaban influir en la política de Estados Unidos.

“Desde 2016, hemos visto evaluaciones de inteligencia desclasificadas que nombran a una gran cantidad de actores de influencia que han participado, o al menos contemplado, actividades de influencia e interferencia electoral. No sólo Rusia, no sólo Irán o la República Popular China, sino también Cuba, Venezuela, organizaciones terroristas como Hezbolá y una serie de hackers extranjeros y ciberdelincuentes con fines de lucro”, declaró el senador por el estado de Virginia.

El papel de Cuba en estas campañas

Por su parte, la directora de inteligencia Avril Haines dijo en la audiencia que las elecciones presidenciales de 2024 en Estados Unidos están bajo la amenaza de un número creciente de actores extranjeros que utilizan métodos cada vez más sofisticados para generar interferencias.

“Los actores extranjeros más importantes que participan en actividades de influencia extranjera dirigidas a Estados Unidos en relación con nuestras elecciones son Rusia, la República Popular China, e Irán. Específicamente, Rusia sigue siendo la amenaza extranjera más activa para nuestras elecciones”, señaló Haines.

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Mientras tanto, el senador republicano Marco Rubio, que es vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado, mencionó el informe de Oficina del Director Nacional de Inteligencia publicado en diciembre del 2023 que acusó a Cuba y otras naciones de haber intentado interferir en las elecciones del estado de la Florida en el año 2022.

El texto abordó los esfuerzos de varios países alrededor del mundo que trataron de interferir en el proceso democrático estadounidense. Destacó, en ese sentido, que Rusia, China e Irán efectuaron las campañas más amplias y, en comparación, Cuba lanzó esfuerzos "de menor escala" y con "blancos más específicos".

“Evaluamos el intento de Cuba de socavar el proceso electoral de políticos específicos del Congreso de Estados Unidos en 2022 que perciben como hostiles. Centraron sus operaciones en denigrar a candidatos estadounidenses específicos y de moldear la impresión sobre otros políticos también, porque consideran que los cubanoamericanos en Miami tienen una influencia enorme en la política estadounidense con respecto a Cuba”, opinó Rubio en esa ocasión.

Después de la publicación del informe titulado "Amenazas Extranjeras a las Elecciones de EEUU 2022", el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, escribió en redes sociales que se trataba de otra "calumnia de EEUU contra Cuba" y de una "acusación, sin fundamento o evidencia”.

Rusia, China e Irán han negado repetidamente haber intentado interferir en las elecciones estadounidenses mediante propaganda, difusión de desinformación o ataques cibernéticos.

Casa Blanca: "observamos de cerca y con atención" la llegada de barcos rusos a Cuba

El submarino ruso de propulsión nuclear Kazán llega al puerto de La Habana este miércoles, 12 de junio de 2024. (Foto AP/Ariel Ley)
El submarino ruso de propulsión nuclear Kazán llega al puerto de La Habana este miércoles, 12 de junio de 2024. (Foto AP/Ariel Ley)
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El asesor de seguridad de la Casa Blanca, Jake Sullivan, restó importancia el miércoles a la llegada de un submarino de propulsión nuclear y una fragata de la marina rusa a La Habana diciendo que se han visto despliegues navales rusos hacia Cuba durante cuatro administraciones presidenciales estadounidenses.

“Es algo que observamos de cerca y con atención. Es algo que hicimos público varios días antes de que sucediera, para que el mundo entendiera el contexto y también supiera que estamos observando. Y entonces veremos cómo se desarrolla esto en los próximos días, pero hemos visto este tipo de cosas antes y esperamos volver a ver este tipo de cosas, pero no voy a especular sobre motivos”, declaró Sullivan a la prensa a bordo del avión presidencial.

También mencionó que la presencia del submarino ruso es algo que no habían visto antes, y a una pregunta sobre la posible presencia de misiles, contestó que no habían observado nada nuevo.

Según declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba la semana pasada, los buques de guerra rusos no portan armas nucleares.

“Los cubanos han salido con sus propias declaraciones. No necesariamente tomamos literalmente la palabra de los cubanos, pero nosotros, por nuestros propios medios, no hemos visto nada en esa medida”, aclaró Sullivan.

Mientras, en una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara, a una pregunta sobre las relaciones entre Cuba y Rusia, el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian Nichols, mencionó la llegada de la escuadra naval rusa y añadió que también puede haber algunos despliegues de aviones en la región. Esas acciones culminarán en un ejercicio naval ruso global este otoño, concluyó.

A una pregunta de Martí Noticias sobre las consecuencias que este hecho podría traer para la política de Washington hacia La Habana y las relaciones con Moscú, un funcionario del Departamento de Estado estadounidense reiteró este martes que los despliegues de Rusia son parte de una actividad naval rutinaria y no representan una amenaza directa para Estados Unidos.

Las maniobras militares rusas en el Caribe ocurren días después de que Putin sugiriera que Moscú podría tomar "medidas asimétricas" en otras partes del mundo en respuesta a la decisión del presidente Biden de permitir que Ucrania utilice armas de largo alcance para atacar dentro de lo que considera su territorio.

Hunter Biden es declarado culpable de tres cargos graves por posesión de armas

Hunter Biden y su esposa Melissa Cohen Biden llegan para la lectura del veredicto en su juicio por cargos criminales de armas, en Wilmington, Delaware. (REUTERS/Hannah Beier)
Hunter Biden y su esposa Melissa Cohen Biden llegan para la lectura del veredicto en su juicio por cargos criminales de armas, en Wilmington, Delaware. (REUTERS/Hannah Beier)

Hunter Biden fue declarado culpable el martes de tres cargos graves relacionados con la compra de un arma en 2018 cuando, según los fiscales, el hijo del presidente Joe Biden mintió en un formulario obligatorio de compra de armas al decir que no consumía ilegalmente ni era adicto a las drogas.

Por su parte, el presidente Biden dijo que aceptará el resultado del caso penal.

El jurado declaró culpable a Hunter Biden de los tres cargos por el que fue enjuiciado: haber mentido a un vendedor de armas con licencia federal, de hacer una declaración falsa en la solicitud al decir que no consumía drogas y de tener ilegalmente el arma durante 11 días. El jurado de Wilmington, Delaware, deliberó unas tres horas en dos días.

El hijo del presidente estadounidense mantuvo la vista clavada al frente y mostró pocas emociones cuando se leyó el veredicto. Posteriormente, abrazó a sus dos abogados y sonrió. Besó a su esposa, Melissa, y ambos abandonaron la sala. Su madre, la primera dama Jill Biden, llegó al tribunal minutos después de que el jurado emitió su veredicto y no se encontraba en la sala cuando éste se leyó.

Hunter Biden abandonó el tribunal tomado de la mano de la primera dama y de su esposa. No hablaron con los reporteros, se subieron a unas camionetas SUV que los esperaban y se marcharon.

Después de que se anunció la decisión del jurado, el presidente Biden dijo que aceptaría el resultado del caso y "seguirá respetando el proceso judicial mientras Hunter considera una apelación".

"Jill y yo siempre estaremos ahí para Hunter y el resto de nuestra familia con nuestro amor y apoyo. Nada cambiará eso jamás", dijo el presidente en un comunicado

Enfrenta hasta 25 años en prisión cuando sea sentenciado por la jueza Maryellen Noreika, aunque los infractores primerizos no llegan a la sentencia máxima, y de momento no está claro si la jueza le dará tiempo tras de las rejas. Noreika no fijó una fecha para la audiencia de sentencia.

Hunter Biden y el virtual candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, el principal rival político del presidente Biden, han sido declarados culpables por jurados federales en un año electoral que se ha desarrollado tanto en los tribunales como en eventos y mítines de campaña.

Joe Biden se mantuvo alejado del tribunal federal de Delaware en el que su hijo fue juzgado y ha comentado poco sobre el caso, teniendo cuidado de no crear la impresión de que está interfiriendo en un asunto penal presentado por su propio Departamento de Justicia.

Sin embargo, los aliados del presidente demócrata han estado preocupados por las consecuencias que pudiera tener el juicio —y ahora la declaración de culpabilidad— en el candidato de 81 años de edad, que desde hace tiempo ha estado preocupado por la salud y sobriedad de su único hijo varón vivo.

Tanto Hunter Biden como Trump han argumentado que fueron víctimas de la política del momento. Pero mientras Trump ha seguido afirmando falsamente que el veredicto estaba "amañado", Joe Biden ha dicho que aceptaría los resultados del veredicto y que no intentaría indultar a su hijo.

Los problemas legales de Hunter Biden no han terminado. Se enfrenta a un juicio en septiembre en California acusado de no pagar 1,4 millones de dólares en impuestos y los republicanos del Congreso han señalado que seguirán persiguiéndole en su estancado intento de destituir al presidente. El presidente no ha sido acusado de ningún delito por los fiscales que investigan a su hijo.

La fiscalía dedicó gran parte del juicio a poner de relieve la gravedad del problema de Hunter Biden con las drogas, mediante testimonios muy personales y pruebas embarazosas.

Los miembros del jurado escucharon a la exesposa y a una exnovia de Hunter Biden testificar sobre su consumo habitual de crac y sus esfuerzos fallidos por ayudarle a desintoxicarse. También vieron imágenes del hijo del presidente con el torso desnudo y despeinado en una habitación sucia, y semidesnudo sujetando pipas de crac. Y vieron un video en el que se pesaba su cocaína en una balanza.

Servicio de Inmigración de EEUU anuncia nuevas medidas para aumentar vuelos de repatriación

Una inmigrante cubana sube al avión que la llevará de regreso a la isla en un vuelo de deportación. Tomado de un video de Corey Bullard para ICE.
Una inmigrante cubana sube al avión que la llevará de regreso a la isla en un vuelo de deportación. Tomado de un video de Corey Bullard para ICE.
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El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) anunció este martes nuevas medidas para aumentar la capacidad general de los recursos de cumplimiento de la ley, incluidos los vuelos de repatriación y la capacidad de detención.

La agencia dijo que dichos esfuerzos respaldan la implementación de la Proclama Presidencial anunciada el 4 de junio de 2024 para cerrar las solicitudes de asilo en la frontera entre Estados Unidos y México cuando los funcionarios estadounidenses consideren que la frontera sur está abrumada lo que, según ICE, agilizará significativamente el proceso de deportaciones de aquellas personas que no tienen una base legal para permanecer en los Estados Unidos.

En un comunicado, ICE dijo que “como parte de esos esfuerzos está optimizando los contratos de vuelos chárter para garantizar que se pueda efectuar la máxima cantidad de vuelos de repatriación semanalmente”, señalando que durante el año pasado, ICE realizó un promedio de 29 vuelos de repatriación por semana.

“Esto ha sido posible gracias a los continuos esfuerzos diplomáticos para ampliar significativamente el número de países a los que ICE puede deportar regularmente a las personas. Durante el último año, la agencia ha realizado vuelos de deportación a una variedad de países de América del Sur y del Hemisferio Oriental, incluidos Colombia, Ecuador, Perú, Egipto, Mauritania, Senegal, Uzbekistán e India”, dijo la agencia.

Señaló además que “los esfuerzos para ampliar el número de vuelos de deportación continúan con la expectativa de que se agreguen vuelos adicionales al cronograma en las próximas semanas para aplicar rápidamente las consecuencias a las personas que cruzan la frontera sur ilegalmente, mientras la Proclamación presidencial y su Regla Final Provisional de implementación estén en vigencia”.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas añadió que continúa administrando sus contratos de detención, lo que incluye ajustar los contratos de los centros de detención existentes para expandir el número de camas en la red de detención.

ICE dijo que presentará una moción para permitir que se reanude la admisión de personas en el Centro de Procesamiento de Adelanto, California, y cerrará el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en la ciudad de Dilley, liberando dinero para ampliar el espacio de camas de detención en otros lugares.

El pasado 4 de junio, la administración Biden anunció una serie de medidas para cerrar las solicitudes de asilo en la frontera entre Estados Unidos y México cuando el número de encuentros fronterizos entre los puertos de entrada llegue a 2.500 por día. Las restricciones estarían en vigor hasta dos semanas después de que el número de encuentros diarios sea igual o inferior a 1.500 por día entre los puertos de entrada.

Estas medidas incluyen excepciones humanitarias para los niños no acompañados, las personas que enfrentan amenazas médicas o de seguridad graves y las víctimas de trata.

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