Los detenidos dijeron ser cristianos caldeos católicos que huyeron de su país para dirigirse a Estados Unidos, ya que su vida corría peligro en Iraq por razones religiosas.
Los caldeos católicos en Iraq son cerca de 600 mil, y tras esas detenciones, las autoridades mexicanas incrementaron la vigilancia en el noroeste del país, donde se ha registrado un incremento en el flujo de indocumentados y de traficantes de personas.