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México, de la gloria al fracaso


El jugador de México Jesús Zavala (d) disputa un balón con Clint Dempsey (c) de Estados Unidos.

Cayó 2-0 ante Estados Unidos y amaneció el miércoles colocado en el quinto puesto en el torneo entre seis países que buscan tres boletos directos a Brasil 2014.

Poco más de un año después de rozar el cielo al conseguir el logro más grande de su historia, el fútbol mexicano se encuentra en el fondo del abismo, hundido en una profunda crisis de resultados en las eliminatorias de la CONCACAF y en un estado de emergencia porque está muy cerca de quedarse fuera de su primer Mundial desde Italia 1990, señala la agencia Prensa Asociada (AP).

México, que en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 dio la gran sorpresa al ganar su primera medalla de oro en fútbol, cayó 2-0 ante Estados Unidos en la víspera y amaneció el miércoles colocado en el quinto puesto en el torneo entre seis países que buscan tres boletos directos a Brasil 2014.
El jugador de México Javier Hernández (i) disputa un balón con DaMarcus Beasley (d) de Estados Unidos.
El jugador de México Javier Hernández (i) disputa un balón con DaMarcus Beasley (d) de Estados Unidos.

Aunque un desplome de épicas proporciones de Honduras aún podría darle a los mexicanos un puesto directo, la realidad es que ahora aspiran a conseguir su pasaje por la vía de una serie de repechaje ante Nueva Zelanda.

Estados Unidos y Costa Rica ya son dueños de dos de los tres boletos directos al sumar 16 y 15 puntos, respectivamente, mientras que Honduras por ahora es dueño del tercero con sus 11 unidades; Panamá es cuarto con ocho unidades, la misma cantidad de México, que tiene menos goles anotados y está quinto. Ya Jamaica quedó fuera con sus cuatro.

La única posibilidad de avanzar directo para México sería ganar sus dos partidos y que Honduras pierda los dos suyos.

"Siento que en la cabeza estamos fundidos, que desafortunadamente nos está ganando la presión y esta situación que estamos viviendo", dijo el volante Andrés Guardado. "Nosotros tenemos totalmente la culpa de lo que está pasando, ya tocamos fondo y ahora hay que resurgir como sea, porque todavía estamos vivos para ir al Mundial, todavía hay un tren que va a pasar y que tenemos que agarrarlo como sea".

Para subirse a ese último tren, los mexicanos tendrán que vencer a Panamá el 11 de octubre en la cancha del estadio Azteca, un escenario donde no han ganado en el hexagonal, y luego sumar por lo menos un empate en su visita a Costa Rica o esperar que los canaleros pierdan o empaten ante Estados Unidos en la última fecha.

Es un escenario que nadie imaginó después de que México lució en Londres 2012 y luego parecía confirmar el buen momento futbolístico de la nación al ganar los seis encuentros disputados en la fase de grupo.

Pero ya en el hexagonal todo cambió y México sumó tres igualadas sin goles en casa ante Jamaica, Estados Unidos y Costa Rica y en gira sacó empates ante Panamá y Honduras y una magra victoria de 1-0 en Jamaica que lo tenía con ocho puntos luego de seis fechas.

Luego vino una pausa en la que México se quedó fuera en la primera fase de la Confederaciones, pero la jerarquía de los rivales como Brasil e Italia fueron usados excusa perfecta para el pobre desempeño del equipo dirigido por José Manuel De la Torre. Después vino la Copa de Oro donde México, con un equipo alterno, mantuvo la misma inercia y se quedó fuera en semifinales ante Panamá, un rival que jamás los había vencido en su historia.

Las alarmas se encendieron, pero los dueños de los equipos de la primera división fueron convencidos por Justino Compeán, presidente de la Federación Mexicana, para dejar continuar un proyecto del "Chepo" De la Torre que evidentemente iba sin rumbo.

"Se tuvo calma luego del fracaso de Copa de Oro y ahora se pagan las consecuencias, entonces no se pagó y no pasó nada", dijo Roberto Gómez Junco, un analista de la cadena ESPN. "Ahora es urgente una sacudida a todos los niveles".

Al reanudarse la eliminatoria el viernes pasado, Honduras vino al Azteca y venció a México, que perdió apenas por segunda vez en su historia en ese escenario. El revés caló hondo y provocó el despido de De la Torre. En la madrugada del sábado, Luis Fernando Tena, entrenador que ganó el oro en Londres, fue designado como interino para encarar el partido ante los estadounidenses.

Tras el revés el banquillo de la selección mexicana se quedó sin dueño.

"Nosotros, los miembros del cuerpo técnico, hemos tratado de ser leales, de ser responsables con el partido de hoy (ante Estados Unidos), de ser leales a nuestro amigo (De la Torre) que nos invitó a trabajar acá. Ya después se verá que pasa", dijo Tena, quien dejó abierta la puerta para regresar a los dos encuentros finales. "Tengo que analizar muchas cosas, hay que esperar los momentos, cómo se van dando, pensar muchas cosas".

Mientras eso sucede, México vivirá horas de incertidumbre sin un entrenador y sin un plan claro de acción para resolver una de las peores crisis en los últimos años.
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