El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció una nueva ofensiva de sanciones contra Irán destinada a cerrar las principales vías que permiten a Teherán acceder a financiación internacional y sostener su economía a través de terceros países.
“Esto es asfixia económica para este régimen”, afirmó durante una conferencia de prensa este lunes .
La llamada "Operación Paria Económica" incluye una amplia campaña de sanciones dirigida a los vínculos financieros y comerciales globales de Irán, en lo que la administración Trump ha denominado el "Día D económico".
“Siguiendo las instrucciones del presidente Trump, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha puesto en marcha la Operación Paria Económica, una campaña sin precedentes contra la República Islámica de Irán y sus vecinos”, declaró Bessent.
En un comunicado el Departamento del Tesoro afirmó: "En la Segunda Guerra Mundial, el Día D marcó el inicio histórico de una campaña junto con nuestros aliados para atacar y expulsar al enemigo de sus posiciones, incluidas las de terceros países. Hoy, con ese mismo espíritu, lanzamos una ofensiva económica contra las conexiones financieras de Irán en todo el mundo. Nuestro objetivo es cortar todo vínculo económico que sustenta a este régimen tiránico hasta que Teherán quede completamente solo".
El secretario del Tesoro dijo que el objetivo es aumentar el aislamiento financiero de la República Islámica y advirtió que empresas, instituciones y gobiernos que continúen facilitando transacciones con Teherán podrían perder acceso al sistema financiero estadounidense.
La estrategia se concentra en cinco áreas que el Departamento del Tesoro considera esenciales para que Irán mantenga sus conexiones económicas con el exterior: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
“Estas medidas amplían el riesgo de sanciones secundarias para cualquiera que sea lo suficientemente insensato como para seguir haciendo negocios con este régimen”, señaló el secretario.
“Ya no es aceptable operar en las zonas grises de este conflicto”, aseguró.
El funcionario sostuvo que los gobiernos y compañías que decidan mantener relaciones económicas con Irán deberán asumir el riesgo de quedar apartados del sistema financiero internacional basado en el dólar.
“Si la gente no quiere cumplir con nuestras expectativas, esperamos, y deberían esperar, que abandonen el sistema del dólar”, afirmó.
“Irán se enfrenta ahora a una disyuntiva muy clara, con solo dos caminos por delante: el aislamiento global total y una economía de subsistencia, o el regreso a la normalidad con la oportunidad de reincorporarse a la economía mundial”, declaró.
El secretario también lanzó una advertencia a los países que deben decidir entre mantener sus relaciones económicas con Teherán o alinearse con Washington.
Más temprano el lunes, el presidente Donald Trump afirmó que las nuevas medidas forman parte de las sanciones más severas aplicadas por su gobierno contra un adversario.
“La economía de Irán se está derrumbando por completo”, escribió el presidente al referirse al impacto de la ofensiva económica.
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