El exprisionero político cubano-alemán Luis Frómeta Compte estuvo detenido durante aproximadamente una hora en la estación policial del Capri, en Arroyo Naranjo, La Habana, tras acudir a una citación por supuestamente haber incumplido una cita ante el tribunal municipal de Arroyo Naranjo.
El condenado por manifestarse el 11 de julio de 2021 se presentó en la unidad policial el pasado martes, a las 8 a.m., tras ser citado el día anterior para una "entrevista".
Luego de dos horas de espera, las autoridades ordenaron a sus familiares abandonar la unidad y encerraron a Frómeta en un calabozo. En ese momento, agentes policiales alegaron que la medida respondía a que no se había presentado ante el tribunal el 16 de septiembre.
Sin embargo, la esposa de Frómeta, Brizaida María Abad Izarga, confirmó que la familia nunca recibió notificación alguna para esa fecha y que, al consultar directamente en la sede judicial tras la liberación, los funcionarios del tribunal negaron haber emitido tal citación.
"Ayer fuimos al tribunal. Entonces aquí en el tribunal nos dicen de que ellos nunca lo citaron, que nunca lo llamaron el día 16, que no es así porque tiene el expediente limpio, que más bien él se está portando bien, que él no tiene ningún problema, que no saben qué sucedió. Al final nadie sabe, todo el mundo se echa la culpa, uno al otro, y nadie sabe por qué a él lo detuvieron el día de la supuesta entrevista", declaró Abad Izarga.
La liberación de Frómeta se concretó tras la gestión directa de la embajada alemana. Luego de que sus hijas, residentes en Alemania, contactaran a la sede diplomática en La Habana, el propio cónsul se presentó en la estación del Capri para solicitar explicaciones sobre la detención. Fue tras la llegada del funcionario que las autoridades policiales calificaron el arresto de "error" y procedieron a excarcelarlo.
"Las hijas llamaron a la embajada, la embajada vino, se presentó en el lugar y cuando la embajada vino fue que ellos solucionaron el caso y dijeron que había sido un error y lo sacaron del calabozo. Así fue como sucedió todo. Fue el cónsul en persona", explicó su esposa.
Luis Frómeta reside en Dresde desde 1985, ciudad a la que llegó a los 19 años para cursar estudios superiores, estableciendo allí su residencia, su familia y obteniendo la ciudadanía alemana desde hace más de tres décadas.
En julio de 2021, mientras se encontraba de visita familiar en la isla, fue arrestado tras grabar con su teléfono móvil las manifestaciones populares. Tras un juicio inicial con condena de 25 años de prisión bajo los cargos de incitación a la rebelión y desórdenes públicos, la pena fue reducida a 15 años tras un recurso de apelación. Durante su encarcelamiento, las autoridades cubanas se negaron a reconocer la nacionalidad alemana.
El 3 de marzo de 2025, tras cumplir tres años y medio de prisión, Frómeta recibió una licencia extrapenal por motivos de salud. A pesar de la medida, permanece en Cuba bajo la condición de "regulado", impedido de salir del país para recibir atención médica y reunirse con su familia en territorio germano.
"A él se le liberó por enfermedad, fue excarcelado con una extrapenal de su sentencia completa de 15 años. Estamos diciendo que si ya lo liberaron por enfermedad, que pueda regresar a Alemania a atenderse y todas esas cosas. Y aun así, después de estar liberado, le están negando esa salida del país. Está regulado, él no ha podido salir del país. Tenemos que esperar que el tribunal le quite esa regulación para poder salir", concluyó Abad Izarga.
La familia mantiene las gestiones ante las autoridades judiciales a la espera de que se revoque la prohibición de salida del territorio nacional.
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