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Cuentapropistas hacen competir a empresas estatales


Varias personas almuerzan en el restaurante privado "Los Amigos", en La Habana.

El diario The New York Times analiza en un artículo los retos planteados a la ineficiencia económica del gobierno en Cuba por los nacientes negocios privados.

Aunque según expertos el crecimiento del sector privado ha sido terriblemente lento en Cuba, el diario The New York Times publica un artículo en el que sostiene que aun así los pequeños negocios están cambiando la cultura del trabajo en un país “donde los empleados estatales ganan exiguos salarios y tienen fama por su mal humor, ineficiencia, ausentismo y los robos”.

El periódico destaca que durante el desfile del Primero de Mayo este miércoles en La Habana entre la muchedumbre que portaba pancartas proclamando “fidelidad al socialismo” figuraba “una nueva y crecientemente favorecida estirpe de empresarios con cuyos negocios privados cuenta el gobierno para absorber a miles de trabajadores estatales”.

Según el artículo, su presencia aunque todavía limitada refleja el cambio económico en un país donde durante décadas la empresa privada fue un anatema y el estado proporcionaba oficialmente todo lo que se podía necesitar desde empleo hasta el azúcar para endulzar el café.

Como ejemplo, el diario menciona entre los que desfilaron a Orlando Alain Rodríguez, el ex sumiller de un hotel estatal quien hace nueve meses abrió un restaurante (paladar) en una congestionada esquina del centro de La Habana, y hoy da empleo a 19 personas, “gente que de otra manera no tendría trabajo”, dice.

El Times destaca que desde 2010, cuando el gobierno empezó a expedir licencias a los cubanos para que pudiesen trabajar por cuenta propia y dar empleo a otros, más de un cuarto de millón de empresarios han engrosado el sector privado, y ahora suman aproximadamente unos 400 mil.

También cita declaraciones del ministro de Economía cubano Adel Izquierdo, quien dijo en la Asamblea Nacional en diciembre último que en los últimos dos años se ha reducido en más de 350 mil empleos la plantilla del sector público, que sigue dando trabajo a más de 4 millones de cubanos de una población de unos 11,2 millones.

El artículo subraya que hay señales de que las compañías aún propiedad del estado están respondiendo a la competencia de los negocios privados añadiendo toques de modernidad a los deprimentes supermercados, como anuncios lumínicos de neón, esteras transportadoras, estantes con golosinas junto a las cajas registradoras, y además decorando restaurantes.

Richard E. Feinberg, profesor de la Universidad de California, en San Diego, quien hace un estudio del sector privado en la isla, dijo al Times, que en este momento la isla atraviesa por la “interesante fase en la cual los sectores público y privado colaboran y compiten al mismo tiempo”.

El diario pone de relieve la opinión de analistas según quienes las nuevas libertades económicas implementadas en el país y los impuestos pagados por los trabajadores privados “también están empezando a alterar la relación entre los individuos y el Estado”.

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