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Agua racionada y falta de aire


Varias personas esperan su turno para abastecerse del agua depositada en un tanque.

Según las especulaciones que corren de boca en boca, un litro de agua en Cuba podría alcanzar valores insospechados.

El asunto es que las lluvias se han espantando de la geografía insular. Gran parte de los embalses son espacios en vías de quedarse sin rastros de humedad.

Por el oriente del país, la situación alcanza tintes más dramáticos. El monto de las pérdidas en la agricultura y la ganadería supone una agudización de las ofertas en los agromercados y una escalada en los precios. Ni hablar de las dificultades para mantener la higiene personal y cubrir el resto de las necesidades.

En La Habana, no son pocas las tensiones en torno a una crisis que tiende a agudizarse, de acuerdo a los partes meteorológicos. Cientos de núcleos familiares han tenido que conformarse con los suministros a través de camiones cisternas y no todos los días de la semana. Otros, ni se inmutan con las limitaciones. Existen zonas en la capital donde el agua potable hace tiempo desapareció de las tuberías por una mezcla de ineptitud y desidia de los burócratas.

La preocupación está ahora en el recorte de las cuotas a recibir por los habitantes de esas comunidades, lo que supone un crecimiento exponencial de las disputas al pie de los vehículos que transportan el líquido y la proliferación del lucro. Actualmente el llenado de un tanque de 55 galones, "por la izquierda" (en el mercado negro), cuesta entre 80 y 100 pesos (alrededor de 5 dólares). Si se mantiene el castigo de la madre natura, esa tasación pudiera duplicarse.

En el inventario de penurias que nos visitan este año, aparecen las complicaciones para atenuar las temperaturas de un verano más caluroso que nunca. El tema es que no hay ventiladores disponibles en las tiendas recaudadoras de divisas de la capital. Por tanto, se hace necesario extremar el cuidado de los viejos artefactos que a menudo funcionan con mil remiendos y un ruido que recuerda un tractor en marcha.

Varias personas consultadas, mostraron su disgusto ante las irregularidades que involucran al personal de los centros comerciales y las personas que no pierden las oportunidades de beneficiarse de los desabastecimientos. Solo una parte de los exiguos e intermitentes suministros llegan a los estantes. El resto va a manos de los acaparadores en una transacción que se hace en la sombra y que se ha convertido en un canon bajo las banderas del socialismo.

En los entresijos de este azote, cobran notoriedad los expertos en reciclaje. Las aspas de los ventiladores que parecían chatarra vuelven a girar en los interiores de apartamentos y cuarterías, gracias a las iniciativas de quienes viven atentos a los puntos más neurálgicos de la pobreza para ganarse unos pesitos y abreviarles, en lo posible, los momentos de angustia a sus compatriotas. En medio de una crisis estacionaria que nos afecta, con excesivo rigor, desde principios de la década del 90, son pocas las esperanzas de salir de sus predios en lo queda de año.

A modo de consuelo, puede ser que un alivio parcial de la sequía llegue en los próximos días con las lluvias de tormentas tropicales que se han formado en el Atlántico y que los meteorólogos locales aseguran alguna de ellas podría pasar por el extremo oriental de la isla. Habría que ver si el remedio no termina añadiéndole más resonancia a la tragedia con inundaciones y derrumbes.

Estado de la presa Zaza, la mayor de Cuba, en la provincia de Sancti Spíritus.
Estado de la presa Zaza, la mayor de Cuba, en la provincia de Sancti Spíritus.

Mientras la tierra sigue cuarteándose por el calor, las represas van rumbo a convertirse en monumentos del arte decorativo y la posesión de un ventilador nuevo es una quimera, se escuchan con mayor nitidez los ritornelos del triunfalismo desde las tribunas del poder y el refunfuño del proletariado que termina adaptándose a las circunstancias debido al proverbial dictamen de sus miedos.

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