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Cuba quiere comprar solo semillas naturales a EEUU


Vivero de semillas en Cuba.

Tener acceso al mercado estadounidense permitiría a la isla contar con mejores ofertas de precios y mayor variedad de semillas, pero no las desean transgénicas.

Cuba está dispuesta a comprar semillas a Estados Unidos pero no aceptará transgénicos porque no puede controlar su bioseguridad y rechaza las restricciones de comercialización que imponen las empresas productoras.

"La política del país hasta ahora es no negociar con nadie que produzca semillas transgénicas", expresó durante una conferencia de prensa Manuel Rodríguez, director de la estatal Empresa Productora y Comercializadora de Semillas, la única autorizada a adquirir este producto en la isla.

La empresa importa anualmente unas 12.000 toneladas de semillas –por unos $11 millones– y tiene previsto producir en 2015 unas 10.000 toneladas que incluyen flores, plantas medicinales y pastos.

"Sí, conocemos las bondades de las semillas transgénicas", indicó por su parte el especialista de la firma Rogelio Pupo, para quien Cuba no cuenta con un "mecanismo de control" de ese producto. Además, las condiciones de comercialización y exclusividad y la manipulación genética acaban con "los materiales endémicos" de las zonas productoras, explicó Pupo. "Para tener como tenemos una soberanía alimentaria hay que tener soberanía sobre la semilla. Si no hay una semilla originaria y perdemos eso, perdemos la soberanía del país", agregó Rodríguez.

Empresas como la estadounidense Monsanto que llegaron a otros países de América Latina sufrieron críticas y hostilidad por parte de campesinos y grupos ambientalistas que rechazan los transgénicos por su impacto en la diversidad biológica y la salud.

La Habana y Washington comenzaron un proceso de negociación para normalizar sus relaciones políticas y comerciales que finalmente abriría el mercado cubano a las firmas estadounidenses luego de que se levante el embargo que pesa sobre la isla desde hace 50 años.

Las semillas están excluidas de sanciones desde la década pasada, pero aún no tienen facilidades de créditos y se limitan los fletes impidiéndose en la práctica las compras. "Después de las conversaciones se ha visto una mayor apertura de empresas, que no sólo son americanas, a venir a negociar con nosotros", explicó Rodríguez, quien destacó que tener acceso al mercado estadounidense les permitiría contar con mejores ofertas de precios y mayor variedad de semillas.

La empresa estatal tiene contrato con 997 productores de semillas en todo el país que plantarán este año 4.680 hectáreas. Las semillas que no pueden producirse en la isla se obtienen actualmente de Italia, Holanda, Bélgica y Canadá, entre otros países.

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