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Michael H. Miranda: para (no) vivir en un país extraño


Michel Hernández Miranda, poeta y narrador cubano, radicado en Texas/ Foto: Martha María Montejo

Michael Hernández Miranda presentará su poemario En país extraño (Silueta, 2014) el próximo 7 de agosto en el Centro Cultural Español de Miami, y es también autor de los libros Las invenciones del dolor (2001) y en "óleos de james ensor" (2003).

Michael Hernández Miranda (Holguín, Cueto, 1974) ha venido desde el lejano Oeste (College Station, Texas, donde prepara su tesis de doctorado) para mostrarnos su primer poemario escrito a medio camino entre Cuba y Estados Unidos. En país extraño (Silueta, 2014) es la oferta para el próximo 7 de agosto en el Centro Cultural Español de la Ciudad del Sol.

Miranda es un editor de libros escritos a orillas de la provincia, durante años trabajó para la editorial de la localidad cubana en que vivía, y luego de algunas escaramuzas po hacer una promoción alternativa (Revista Bifronte, 2005-2006), salió hacia Estados Unidos, donde ha colectado un racimo de poemas que trae envueltos en un país que no le parece muy “extraño”.

Más de una década después de publicado su primer poemario, Viejas mentiras de otra clase (2000), Editorial Silueta nos presenta En país extraño. Es una amplia selección de textos donde Michael abre una abanico de posibilidades entre la fuerza de las imágenes que va levantando de sus lecturas diarias, el fruto de sus mejores conversaciones y el pedigrí de ser un paria, un hombre que no mira más hacia atrás. Este, parece un libro de las despedidas, pero es un libro de otros comienzos, esos que se traza un ser humano cuando comprende las otras amplitudes que le ofrece el mundo.

“no hay nada en el mundo llamado hombre o mujer/ hemos buscado hasta la desesperación algo más allá de nosotros/ mismos. nos queda el silencio. nos queda la soledad como/ una espada de cobre que se multiplica.”

Lo mejor de meterse de cabeza en este “país extraño” es que se lee sin pensar en el golpe de las generaciones que tanto daño ha hecho en los últimos años en Cuba. La isla se desguazó entre críticos y advenedizos que intentaron enmarcar una foto que no había.

Para leer “todo lo que no digo ni diré tiene el sabor del agua” no hace falta una cartografía grupal. Michael (Hache) Miranda lo ha entendido a la distancia de cinco años fuera del muro ficticio de su otro país. Estamos en presencia de un poeta que pone la palabra por encima de cualquier prebenda. Y Michael viene de un país donde esa simple acción cuesta bien cara.

Un esfuerzo editorial

Este poemario se ubica entre la última decena de libros publicados por Silueta y la obra encomiable de cubanos que aparcaron su obra literaria lejos de los falsos reflectores, más allá del compromiso de los aplausos. La editorial Silueta viene marcando las huellas de la literatura cubana, y lo hace hacia delante, abriendo un camino… o sus alas, para que otros escampen de tanta censura del país del que han partido. Es algo que se agradece de antemano.

Miami ha sido tildada de ser “un desierto literario” y lugar “del cubaneo”, acepciones lanzadas de manera peyorativa. Sin embargo en la ciudad floridana se han asentado desde 1959 destacados intelectuales cubanos que escaparon de la represión y la censura en la isla. Economistas, ensayista y filólogos han ocupado importantes cargos en centros educacionales de la localidad como la Universidad Internacional de la Florida (FIU) o el Miami Dade College (MDC). En los últimos lustros las pequeñas editoriales se han encargado de promover y comercializar la obra de los escritores cubanos, dispersados por diversas partes del mundo. A Silueta se unen Neo Club Ediciones y Alexandria Library, entre otras.

En una rápida lectura se comprende que estamos invitados a una poesía sin amarres lingüísticos: “desnudo estaré cuando vuelvan a preguntarme/ de dónde vienes.// y diré: tengo una palabra aquí/ una palabra / sola/ dura de matar/ una palabra / isla/ dura de matar/ una palabra / balazo en la cabeza.// la isla es un punto cardinal en esta fiesta.// a quién le debo yo mis dos orillas.”

Michael Hernández es también autor de los poemarios Las invenciones del dolor (2001) y en óleos de james ensor (2003). “Poemas, narraciones y artículos suyos aparecen en varias antologías, selecciones y publicaciones periódicas en España, México, Canadá, Estados Unidos y Cuba, entre otros países. Vive en USA desde 2008”, indica el catálogo de la editorial que lo publica hoy.

El poeta reside en College Station, Texas, donde escribe una tesis sobre la narrativa cubana en el exilio. La presentación será a las 7:00 pm y estará a cargo del destacado ensayista y profesor Joaquín Badajoz.

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    Luis Felipe Rojas

    Luis Felipe Rojas Rosabal, 1971. Narrador, poeta y realizador audiovisual. Tiene publicados -entre otros- los poemarios Para dar de comer al perro de pelea (2013) y Máquina para borrar humanidades (2015). Conduce el programa Contacto Cuba, de Radio Martí. Periodista dedicado al tema de los Derechos Humanos, ha recibido seminarios de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Lector voraz, amante del running, las artes plásticas y la música alternativa. Es autor del blog Cruzar las alambradas . Siga a Luis Felipe Rojas en @alambradas.

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