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Cuba se opone en la ONU a ayuda humanitaria en Guta Oriental


Primer convoy de ayuda desde aumento de ataques entra en Guta Oriental

La delegación del régimen de La Habana en Ginebra, se opuso, junto a Venezuela, China y Burundi a resolución que exige a las partes en conflicto que permitan el acceso de ayuda humanitaria.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDH) aprobó hoy una resolución en la que reclama a todas las partes combatientes en Siria, en particular al Gobierno, que permitan la entrada de ayuda humanitaria a Guta Oriental, un área de la periferia de Damasco que lleva dos semanas siendo bombardeada.

A favor de este texto votaron 29 países, mientras que otros cuatro, Venezuela, Cuba, China y Burundi, votaron en contra y 14 se abstuvieron. Los cambios incorporados en el texto no fueron así suficientes para la delegación rusa, cuyas posiciones fueron apoyadas a lo largo del debate por las delegaciones venezolanas, china, cubana y de Burundi.

En Guta Oriental viven cerca de 400.000 civiles, de los cuales la mitad son menores de edad, que no han recibido ningún tipo de asistencia desde que las fuerzas gubernamentales iniciaron la actual ofensiva el 18 de febrero.

La ofensiva gubernamental sobre Guta Oriental en dos semanas unos 700 muertos y varios miles de heridos.

Frente a esta crítica situación, el CDH decidió, en una sesión de emergencia, condenar en los términos más firmes las violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, e insistir en que se permita el acceso de la ayuda, sin restricciones.

La ONU está preparada desde hace varios días para aportar esa asistencia, a través de las organizaciones locales con las que colabora en el terreno, pero las constantes violaciones a la pausa humanitaria de cinco horas diarias decretada por Rusia lo han hecho imposible.

"Condenamos la continua negación del acceso humanitario, los repetidos ataques contra instalaciones médicas e infraestructuras civiles (...), el uso de artillería pesada y los bombardeos aéreos contra civiles, y el supuesto uso de armas químicas en Guta Oriental", señala la resolución.

Durante el debate, Rusia propuso varias enmiendas al proyecto de resolución, que fue iniciativa del Reino Unido. Varias de las modificaciones planteadas fueron aceptadas por la delegación británica con el fin de reunir el mayor número de apoyos posible.

Para ello Londres aceptó eliminar ciertas referencias que provocaron que algunos países vieran esta resolución como un nuevo intento de "politización" del CDH. Los cambios incorporados hicieron más claros que este órgano condenaba las violaciones de todas las partes en el conflicto -incluidos los grupos rebeldes, que desde Guta Oriental también han atacado con cohetes Damasco- y no solamente las perpetradas por el régimen sirio y sus aliados.

Asimismo, se retiró la mención a crímenes contra la humanidad, de los que varias instancias investigadoras de la ONU han acusado en el pasado al Gobierno sirio.

Guta Oriental y los derechos humanos

El tema de Guta Oriental evidenció nuevamente hoy la fractura que persiste en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde una resolución que reclama la entrada de ayuda humanitaria fue tomada como un renovado intento de politización de este foro.

Coincidiendo con el primer convoy de ayuda que ha entrado en esa localidad de la campiña de Damasco, donde hay cerca de 400.000 civiles, el Consejo aprobó una resolución que se negociaba desde el viernes y que reclama a todas las partes combatientes que permitan la entrada regular de alimentos y suministros médicos esenciales.

Inicialmente el texto de la resolución, redactado por el Reino Unido, responsabilizaba de forma más contundente al Gobierno sirio de los crímenes en Guta Oriental, y le pedía detener los ataques y permitir el acceso humanitario, lo que varios países vieron como una demostración de parcialidad y doble rasero. La ofensiva gubernamental sobre Guta Oriental ha causado desde el 18 de febrero unos 700 muertos y varios miles de heridos.

Reino Unido aceptó eliminar ciertas frases y rebajar el tono para que su proyecto de resolución tuviese más aceptación, así como hacer más clara la condena no sólo de las exacciones de las fuerzas gubernamentales, sino también de los grupos armados rebeldes.

Rusia, que apoya militarmente al régimen sirio y participa con su aviación en los bombardeos sobre Guta Oriental, propuso varias enmiendas que los autores rechazaron al considerar que erosionaban el espíritu de la resolución.

Entre las razones que arguyeron los países que apoyaron la resolución primaron el equilibrio que había ganado, la necesidad de que se cumpla con los 30 días de alto el fuego que pidió el Consejo de Seguridad de la ONU, la necesidad de que cesen de inmediato los ataques contra civiles y que los responsables no gocen de impunidad.

La delegación de Estados Unidos fue la que más duramente criticó a Rusia señalando que las enmiendas que proponía eran un "intento de distraer a este Consejo de la horrible situación en Guta Oriental".

Por ahora, la esperanza se centra en una "pausa humanitaria" de cinco horas diarias anunciada hace una semana por el presidente ruso, Vladímir Putin, pero que ha sido constantemente violada. Los convoyes de ayuda, preparados desde hace varios días para partir en cuanto recibiesen luz verde, no habían podido desplazarse hasta ahora por la falta de garantías.

Rusia, que apoya militarmente al régimen sirio y participa con su aviación en los bombardeos sobre Guta Oriental, propuso varias enmiendas que los autores rechazaron al considerar que erosionaban el espíritu de la resolución.

Durante el conflicto sirio, que empezó en 2011, se han registrado casos de ataques contra convoyes humanitarios. Ante la rotunda mayoría de miembros del Consejo de Derechos Humanos que finalmente apoyaron la resolución, Rusia reaccionó señalando que esto se debía a que "la atmósfera está saturada de mentiras, algunas de las cuales son replicadas aquí".

La delegación rusa agregó que por esa razón "los debates y las votaciones se realizan sin tener en cuenta la situación real en el terreno", y aseguró que hoy entrarán -por primera vez- 240 toneladas de ayuda a Guta Oriental.

Por su parte, el embajador de Siria ante la ONU en Ginebra, Hussam Edin Aala, presente durante la votación, dijo que la resolución adoptada "nada tiene que ver con los derechos humanos" y que muestra la falta de objetividad del Consejo. Aseguró que si hoy están entrando suministros humanitarios a Siria es porque el Gobierno de Damasco así lo ha autorizado y que la resolución aprobada envía un mensaje que envalentona a los rebeldes.

EFE

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