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Cuba: El comprar para terminar el embargo


Archivo. 3ra Ronda de negocios Cuba-EEUU.

La mayoría de las transacciones entre 2001-2008 se hicieron con compañías americanas radicadas en estados donde sus congresistas y/o senadores favorecían el levantamiento del embargo.

Contrario a la persistente acción mediática que ejerce el Gobierno cubano en contra del embargo comercial impuesto por Estados Unidos, datos oficiales revelan que el intercambio mercantil entre ambos países se mantuvo en ascenso desde el año 2001 hasta el 2008. Las cifras anuales de compras se comportaron de esta manera:

2002 - $138.634.784

2003 - $256.901.471

2004 - $391.990.382

2005 - $350.218.040

2006 - $340.433.442

2007 - $437.564.824

2008 - $710.086.323

Tan vertiginoso ascenso perseguía mostrar a la isla como un importante mercado para esos estadounidenses que vieron en Cuba una columna de estabilidad y oportunidades. La idea no era comprar sino invertir en recursos para manipular la euforia de los vendedores. Los términos de estas negociaciones nunca se han publicado; pero no es secreto que la fortuna empleada por el Gobierno cubano, para tales efectos, tenía un claro matiz político.

Usar las compras como herramienta de marketing fue una idea convincente pero poco sutil, pues la mayoría de las transacciones se hicieron con compañías americanas radicadas en estados donde sus congresistas y/o senadores favorecían el levantamiento del embargo.

Sin embargo, a partir del 2009, lo que iba en ascenso cayó y entonces muchos se preguntaron si tal caída fue debido a la falta de dinero en las arcas del Estado o a una premeditada teatralización.

Sin dudas, era imposible e insostenible mantener esos niveles ascendentes de compra; pero creo que la decisión de recortar el monto de las ganancias, más que a liquidez, tuvo que ver con una serie de situaciones coyunturales entre las que, se destaca 1) el entronizar a Raúl Castro como mandatario en el año 2006 y 2) pasar el control del dinero a un nuevo grupo gobernante.

La cruzada gubernamental por conquistar a golpe de billetazos a empresarios estadounidenses, descapitalizó el país, afectó el arcón del Estado y generó el Corralito Financiero del 2009, que obligó a las empresa cubanas a pagar sus deudas en CUC a las compañías extranjeras (no americanas) radicadas en la isla.

Aprendí con las novelas baratas que siempre existe una conspiración y que cuando la fortuna está en riesgo, la codicia se transforma en veneno.

Como en una telenovela donde se enfrentan la pasión y la envidia, la protesta no se hizo esperar. El subsidio del Gobierno americano a los productores estadounidenses, la dolarización del mercado y el pago sin financiamiento de Cuba a las empresas norteamericanas, se convirtieron en una real amenaza para sus homólogas europeas, asiáticas, canadienses y latinoamericanas, que ejercieron presión y obligaron a los dirigentes cubanos a reorganizar la negociación creando una comisión de divisas supervisada por Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, Marino Murillo y Abel Izquerdo.

A todo esto se le suma, un súper caso de corrupción que paralizó las importaciones y, como tener un rehén parece ser un buen negocio para el Gobierno cubano, lo han intentado silenciar porque tiene involucrado (entiéndase detenidos) al representante de una compañía americana, de las que hacen negocios con Cuba, y a dos funcionarios cubanos.

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    Juan Juan Almeida

    Licenciado en Ciencias Penales. Analista, escritor. Fue premiado en un concurso de cuentos cortos en Argentina. En el año 2009 publica “Memorias de un guerrillero desconocido cubano”, novela testimonio donde satiriza  la decadencia de la élite del poder en Cuba.

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