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Alpinismo y espeleología: muchos permisos y pocos equipos


Vista del valle de Viñales, Pinar del Río, Cuba
Leo escala la ruta Wasp Factory, una montaña rocosa culpable de las ampollas en las palmas de sus manos. Leo escala sin guantes porque los equipos son precarios y desgastados, y de rendirse un día, la caída del joven sería fatal.

Leosvany Hernández cuenta sobre su amor por la espeleología al escalador Renan Ozturk en un video publicado en el sitio digital Vimeo. Su mañana transcurre normal en un pequeño pueblo de Viñales nombrado Las Maravillas.

A lo lejos se escucha a un guajiro que dice “!Comandante!” para darle las órdenes a uno de los bueyes con los que ara la tierra y busca el sustento de su familia.

“Lo más difícil de escalar en Cuba son los equipos", dice Leovanys y agrega que la policía tampoco se los permite tan fácilmente. Le gustaría que la escalada se legalizara y que fueran muchas personas del extranjero para practicarlo en la isla y que “los dejen escalar tranquilos”.

Grupos independientes a agencias gubernamentales en la isla, a pesar de las carencias, se dedican a explorar y escalar cuevas compartiendo los equipos que muchas veces que son inventados.

Uno de ellos es el grupo espeleológico Ecobit con sede en Matanzas que se formó en febrero de 2000.Entre las actividades llevadas a cabo por la asociación, se encuentran el ascenso al Pico Real del Turquino y las expediciones a cavidades del territorio nacional, como por ejemplo: Cueva “La Pluma”, Gran Paleocaverna Bellamar y Sistema Cavernario Santa Catalina, en Matanzas; Gran Caverna de Santo Tomás y cuevas ubicadas en los cañones de los ríos San Francisco y Santa Cruz, en Pinar del Río; Cueva Segunda y Los Canjilones, en Camagüey.

Yoelkis Torres Tápanes, quien integra este grupo de espeleólogos dijo a martinoticias.com que se dedican a explorar cavernas pero resalta “aquí realmente lo que hay es bastante necesidad con los equipos porque normalmente cuando uno va escalar o va a hacer alguna expedición dentro de las cuevas las hacemos con grupos de apoyo”.

Los grupos de apoyo, en muchos casos, son otros espeleólogos que tengan los equipos y así los comparten para poder realizar las expediciones.

“Tenemos muy pocas herramientas de iluminación y para escalar montañas tenemos muy poca experiencia porque no contamos con la indumentaria que necesitamos. Aquí todo es inventado, como se dice, existen personas que hacen los equipos y bueno se utilizan y por eso es que aquí hay un solo grupo que se especializa en ese tema que son los que tienen los equipos como tal”.

Se refiere al Al Comité Espeleológico de Matanzas y el grupo Espeleosocorro de Pinar del Río pues ellos son “los que normalmente tienen este tipo de aditamentos porque han compartido más con italianos y otras expediciones del exterior. Gracias a las donaciones nos hemos equipado con lo indispensable para poder escalar”, cuenta Yoelkis. Agrega que para escalar en Cuba hay que solicitar los permisos pertinentes.

Se trata de “un permiso que te lo autoriza la Sociedad Espeleológica de Cuba, el Comité Provincial, que es el que te avala como tal ese permiso y se le pide al Ministerio del Interior y a las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias). En ese caso ellos te dan el permiso de acuerdo a que no sea o no una zona restringida. En ocasiones hemos trabajado para las FAR haciendo mapas de las cuevas y demás. Se puede dar el caso, pero no es tan así que te metan preso aunque siempre que tengas los permisos no pasa nada”.

Antes de iniciar una exploración, explica que es necesario solicitar los permisos con algunos meses de antelación porque hay mucha burocracia al respecto.

Existen sitios restringidos como por ejemplo los cercanos a las zonas militares. “Los más restringidos son la Punta de Maisí y el Cabo de San Antonio porque son zonas de reserva” para el gobierno cubano.

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