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El futuro de las relaciones EEUU-Cuba en el debate republicano


Aspirantes a la candidatura presidencial del Partido Republicano: Marco Rubio, Donald Trump, Ted Cruz y John Kasich (i-d), durante el debate de CNN celebrado en Miami (10 de marzo, 2016).

En el debate presidencial de anoche en Miami, el candidato cubanoamericano Marco Rubio criticó la normalización de relaciones con Cuba.

El futuro de la relaciones EEUU-Cuba y el cuestionamiento de la política de normalización impulsada por la Administración Obama estuvieron entre los temas debatidos la noche del jueves en el debate republicano, que se realizó en la Universidad de Miami.

En el debate presidencial de anoche, celebrado en el estadio universitario de la llamada "capital del exilio cubano", el candidato cubanoamericano Marco Rubio, con profundas raíces en esta ciudad, arrancó en varias ocasiones aplausos y ovaciones en la audiencia al referirse al tema Cuba.

Rubio dijo que lo único que ha cambiado tras la reanudación de relaciones es que el Gobierno cubano tiene acceso a más dinero, con el cual seguirá reprimiendo al pueblo. Afirmó que el régimen comunista usará los fondos para fortalecer su aparato represivo y mantener a los militares en el poder.

Si llega a ganar la Presidencia, dijo que Cuba tendrá que tomar medidas concretas, como permitir elecciones y respetar la libertad de prensa, si desea tener relaciones normales con Estados Unidos.

"La embajada, el antiguo consulado, es el mismo edificio. Sólo hay que volver a llamarle consulado. En segundo lugar, no sé dónde nos van a demandar, pero si nos demandaran ante un tribunal de Miami, van a perder. En tercer lugar, sobre la cuestión de una buena oferta, ya sé lo que el buen trato es, ya está codificado" haciendo alusión a las leyes aprobadas en la Cámara sobre el embargo.

Enumeró lo que considera propuestas concretas para mejorar las relaciones con La Habana:

"Aquí hay una buena oferta: Cuba tiene elecciones libres; Cuba deja de encarcelar a las personas por hablar; Cuba tiene libertad de prensa; Cuba echa a los rusos de Lourdes a patadas y cierra la estación de escucha china; Cuba deja de ayudar a Corea del Norte a evadir las sanciones de las Naciones Unidas... Cuba toma todos esos fugitivos de la justicia estadounidense, incluyendo a la asesina de un policía de Nueva Jersey, y la envía de regreso a Estados Unidos, a la cárcel donde debe estar y... ¿Sabes qué? Entonces, podemos tener relaciones con Cuba. Eso es un buen trato".

Rubio destacó que "no ha habido una sola apertura democrática; ni un solo cambio en la isla en los Derechos Humanos. De hecho, las cosas son peores de lo que eran antes de esta apertura".

Utilizó como ejemplo el caso de Birmania, donde afirma que, aunque no es perfecto, "al menos había una apertura democrática... Cuando hay una apertura diplomática, se requiere apertura democrática. Y hoy, el antiguo partido minoritario es ahora el partido de la mayoría en el cuerpo legislativo".

La posición del Senador de Florida en el tema cubano inclusive se posesionó en las redes sociales de varios medios de prensa como un verdadero fuego.


El candidato Donald Trump, por su parte, aseguró que su política sería negociar con el Gobierno cubano de forma más efectiva y que estaría dispuesto a cerrar la embajada en La Habana si no lograra obtener concesiones por parte del régimen.

"No estoy muy de acuerdo con el presidente Obama. Creo que estoy en el medio", dijo Trump, que asegura que el trato alcanzado no es beneficioso para Estados Unidos y señalando a la falta de capacidad del personal que realiza las negociaciones.

"Cuba hace como de costumbre con nuestro país, cuando no hacemos buen trato. No tenemos personal adecuado para la negociación, el personal no tiene ni idea", centenció.

Trump dijo que las reclamaciones de Cuba a Estados Unidos por el embargo es un tema que hay que debatir:

"A modo de ejemplo, he oído recientemente que han amenazado con reparaciones por años de abuso por parte de Estados Unidos. Y nadie habla de ello. Y firmamos un acuerdo y luego vamos a ser demandados por $400.000 millones o $1 billón".

Trump indicó que buscaría "un buen acuerdo", pero no dijo los términos que estaría dispuesto a apoyar, comparando el acuerdo de Cuba con el de Irán.

Comenzó su debate haciendo referencia a la historia de su padre, un refugiado cubano.

"Hace 59 años, Florida le dio la bienvenida a mi padre cuando se bajó de un ferry en Key West. Entonces, tenía 18 años y llegó lleno de esperanzas y sueños a la tierra más libre del mundo", rememoró el Senador de Texas.

Durante su intervención señaló que en Cuba no ha habido ningún cambio en la situación de los Derechos Humanos.

El debate en armonía

En un momento dado, Trump sacudió su cabeza y declaró: "No puedo creer lo civilizadas que han estado las cosas acá arriba".

Pero al avanzar la noche, los rivales de Trump, en un esfuerzo desesperado por detener su marcha hacia la nominación del partido, gradualmente incrementaron sus críticas hacia él.

Ted Cruz y Marco Rubio hallaron abundantes áreas en las que difieren de Trump, pero en general los candidatos se las arreglaron para exponerlas sin entrar en conflicto unos con otros.

En una amplia discusión sobre la amenaza que representan los musulmanes radicalizados, Trump se negó a retractarse de su reciente afirmación de que "el islam odia a Occidente".

Cuando se le preguntó si se refería a todos los musulmanes, el multimillonario respondió: "Me refiero a muchos de ellos", y advirtió que él no sería "políticamente correcto" al evitar ese tipo de afirmaciones.

Rubio afirmó a su vez: "No me interesa ser políticamente correcto. Me interesa estar en lo correcto".

El Senador por Florida hizo notar que hay musulmanes en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y otros que están enterrados en el Cementerio Nacional de Arlington, y dijo que la única forma de solucionar el problema de los extremistas violentos es trabajar con gente de fe musulmana que no sea radical.

Cruz resumió sus críticas a Trump por lo que dijo son soluciones simplistas sobre comercio y sobre los terroristas islámicos, al afirmar: "La respuesta no es sólo gritar: 'China: malo; musulmán: malo".

Evidentemente, Trump estaba enfocado en proyectar una imagen menos ampulosa y más presidencial.

"Estamos en esto todos juntos", afirmó al principio, con lo que sonó más como alguien conciliador que provocador a medida que se esfuerza por unificar al partido detrás de su candidatura. "Vamos a encontrar soluciones. Vamos a hallar la respuesta a las cosas".

Rubio lanzó un mensaje de amplio alcance: "Sé que a mucha gente le atraen las cosas que Donald dice. El problema es que los presidentes no pueden simplemente decir lo que les venga en gana, porque ello tiene consecuencias en todo el mundo".

Cruz, ansioso por consolidar su posición como la mejor alternativa del partido a Trump, también presentó una serie de críticas al líder de la contienda republicana, y en un momento dado afirmó: "Sus soluciones no funcionan".

Trump se negó a morder la carnada cuando Cruz criticó repetidas veces sus posiciones en política exterior y, en un momento dado, agrupó al multimillonario junto con la precandidata demócrata Hillary Clinton y el secretario de Estado John Kerry en el respaldo al acuerdo alcanzado por el Gobierno de Barack Obama con Irán en torno al programa nuclear de ese país.

Trump respondió: "Si Ted estuviera escuchando, me habría oído decir algo muy similar" a lo que Cruz había dicho sobre las fallas de ese acuerdo.

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