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WSJ: EEUU y China compiten por el mercado de Cuba


Raúl Castro condecora a su homólogo de China, Xi Jinping (d-i), con la orden José Martí, en el Palacio de la Revolución de La Habana. Archivo.

Según el diario de New York, "la competencia entre Estados Unidos y China en Cuba tiene ramificaciones en el resto de América Latina".

Un artículo del diario The Wall Street Journal afirma que "en los 15 meses transcurridos desde que la Casa Blanca se embarcó en el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba, China intensificó sus esfuerzos para obtener un punto de apoyo en el país".

El rotativo recuerda que desde diciembre pasado hay vuelos directos entre Beijing y La Habana y el comercio bilateral "aumentó al menos 57% en 2015, a cerca de $1.600 millones". Recuerda el diario que China está liderando la construcción de la infraestructura de internet en Cuba.

China es el segundo socio comercial de Cuba, muy por detrás de Venezuela, afirma la nota.

"La influencia china se siente en todos los ámbitos", dice al rotativo Richard Feinberg, exdiplomático estadounidense y especialista sobre economía cubana de la Universidad de California en San Diego y la Brookings Institution. "Desde el punto de vista de Cuba, siguen siendo paranoicos con respecto a Estados Unidos", apunta el inverstigador.

Este dato ilustra las limitadas oportunidades de negocios para la mayoría de los países bajo el actual sistema cubano. Las empresas conjuntas e inversiones extranjeras directas procedentes de China son relativamente pequeñas, aunque se prevé que crezcan en los próximos años.

La inversión china en la isla se estima en $460 millones, incluyendo un complejo de lujo para turistas chinos cerca de la Marina Hemingway.

A diferencia de otros lugares donde Washington y Beijing compiten por influencia, la Casa Blanca apuesta a que la conexión cultural entre Estados Unidos y Cuba no sólo ayudará a Washington en su rivalidad económica con Beijing sino también en la batalla por el futuro político de la isla.

Se enfatiza que la dinámica "se aprecia en los movimientos de empresas estadounidenses que buscan cerrar acuerdos en la isla antes de la llegada de Obama. Entre ellas, AT&T y el Correo Postal de Estados Unidos".

En el sector de telecomunicaciones, en cambio, persisten las tensiones. Obama ha flexibilizado muchas regulaciones y autorizado a las empresas estadounidenses de ese rubro a operar en Cuba, pero La Habana se ha resistido.

En este campo, no obstante, hay oportunidades de futuros negocios para empresas estadounidenses. Esto se debe a que la tecnología apadrinada por el sistema planificado de la isla ya es obsoleta, dice Larry Press, profesor de la Universidad Estatal de California en Dominguez Hills y autor del blog "The Internet in Cuba".

"La mayor oportunidad no está en el corto plazo", afirma Press.

"El Wi-Fi que se está desarrollando (en Cuba) es el Wi-Fi de hoy. La conectividad a los hogares, el DSL del que están hablando, es la conectividad de ayer", argumenta.

Según funcionarios estadounidenses, Cuba ha respondido con frialdad a las propuestas estadounidenses de telecomunicaciones, incluidas las de Google y otras empresas, diciendo que quieren avanzar en sus propios términos.

China ha invertido en Cuba durante varios años, pese a que sus negocios no siempre han sido lucrativos, dice Xu Shicheng, experto en Cuba de la Academia China de Ciencias Sociales.

Y se afirma además que "la competencia entre Estados Unidos y China en Cuba tiene ramificaciones en el resto de América Latina".

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