Enlaces de accesibilidad

Cuatro mujeres cuentan su vida antes de la oposición


Leticia Ramos y Jorge Luis García (Antúnez) son atacados por funcionarios de la embajada de Cuba en Panamá.

El trabajo, la comida, los hijos... antes de ser acusadas de "mercenarias" y "vendepatria" estas activistas pro derechos humanos en Cuba llevaban una vida como cualquiera.

Detrás de las ofensas y atropellos que sufren cada vez que se expresan libremente en las calles de Cuba, estas mujeres tuvieron un oficio y una profesión, y lo perdieron al ser expulsadas por pensar diferente. Martí Noticias conversa hoy con cuatro activistas de Derechos Humanos que tienen la esperanza de volver a insertarse en la sociedad.

Rosario Morales la Rosa
Rosario Morales la Rosa

Rosario era cartera

Rosario Morales La Rosa, vive en La Habana y antes de co-dirigir el movimiento Damas De Blanco “Laura Pollán-Su Legado”, distribuía la prensa en el barrio de Cojímar, hasta que decidió darle un giro a su vida.

“Era cartera, hasta que un día escuché a Radio Martí, a Laura (Pollán) y me incorporé como ‘dama de apoyo’ y vino todo: me dejaron sin empleo, a mi hijo lo llevaron a prisión 15 meses para que yo me apartara de mi activismo. Pero al contrario, eso es lo que me ha fortalecido, y me fortalece cada día más”, señala Morales.

somos mujeres de bien, de buenos modales, que levantamos nuestras voces por el cubano de a pie

Rosario es conocida como “Charito”, en su cuenta de Facebook podemos encontrar las fotos que pone de los barrios habaneros por donde pasa. Una calle con baches, el caso de una familia a punto de ser desalojada o una vivienda antes del derrumbe.

Las acusaciones de servir a una potencia extranjera, el apodo de mercenarias y la intención de presentarlas como una “vendepatria”, han hecho mella en Charito.

“¿Cómo puedo sentirme yo? Me lastima mucho sentimental y espiritualmente, porque somos mujeres de bien, de buenos modales, que levantamos nuestras voces por el cubano de a pie, pues nadie debe de estar preso por pensar diferente”, indica Rosario Morales La Rosa.

Leticia quería ser atleta

Agresiones a hijo de Leticia Reporta Cuba Foto Leticia Ramos
Agresiones a hijo de Leticia Reporta Cuba Foto Leticia Ramos

Otro tanto sucede con la matancera Leticia Ramos Herrería. Su rostro ha aparecido frente a los lentes de los principales fotógrafos acreditados en La Habana, mujeres policía la halan por los cabellos, la llevan en andas y dos o tres días más tarde muestra un collarín para aliviarle el cuello adolorido y poner las vértebras en su lugar.

“En mi juventud fui deportista, en Atletismo. Fui seleccionada para integrar la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE, a nivel nacional), pero no quise, porque no me gustaba estar becada. Estudié hasta el bachillerato y fui una joven muy rebelde, en la escuela me decían ‘la abogada de los pobres’, porque siempre estaba tratando de defender al estudiantado, enfrentándome al director”, explica Ramos Herrería.

le doy gracias todos los días a ese Dios por levantarme todos los días con esa energía suficiente para enfrentarme a la represión y a las golpizas

Recientemente recibió una golpiza que la mantiene con dolores permanentes en la cervical y ofrece los detalles de aquel hecho. “El 20 de diciembre sufrí una brutal golpiza, donde perdí el conocimiento. Ellos saben dónde pueden darme y por dónde pueden llevarme al piso".

Leticia coordina el momento Damas de Blanco en Matanzas, aunque vive en Cárdenas y desde allí viaja por toda la provincia en su activismo por los Derechos Humanos.

Por encima del hostigamiento a que la someten cada semana, Ramos Herrería ha encontrado un aliciente para seguir.

“Soy una mujer muy creyente y le doy gracias todos los días a ese Dios por levantarme todos los días con esa energía suficiente para enfrentarme a la represión, a las golpizas, y llegar a casa y enfrentarte a la realidad, a lo que tienes que dar de comer a tu familia, y lo que tienes que buscar”, concluye Ramos Herrería.

Suleidys quiere ser líder

Ahora dirige el Partido Cuba Independiente y Democrática, que fundara el ex comandante Huber Matos. Pero Suleidys Pérez Velázquez estudió Comercio y Gastronomía, y asegura que le gustaba servir.

Suleidys Pérez Velázquez, junto a sus hijos en la ciudad de Holguín.
Suleidys Pérez Velázquez, junto a sus hijos en la ciudad de Holguín.

En el Hospital “Lenin” de la ciudad de Holguín, hizo su debut como pantrista-dependiente. Le servía la comida a los enfermos, pero “llegó el Comandante y mandó a parar”, señala.

“Tuve que abandonar mi trabajo a raíz de una marcha que se hizo en el 2008 por las demoliciones, mi vivienda me la iban a demoler –una casa de tablas, en muy mal estado, aclara- que se encontraba en un lugar para ellos, ilegal”, afirma Pérez Velázquez.

El camino que ha escogido la pone en la picota pública, presente y futura. Quiere ser líder cuando el país se democratice.

“Es imposible estar mezclado en la política aquí en Cuba y que no te miren mal. De hecho la misma prensa oficialista se encarga de denigrarnos. Por suerte en las localidades donde residimos, muchas mujeres y yo, nos conocen, pero desgraciadamente lo que es en la provincia en su totalidad, no, y ellos se encargan de divulgar cosas que no son”, asegura Suleidys.

Miraida esperaba vivir en paz...

El caso de Miraida Martín Calderín, activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) fue llevado a varios organismos internacionales de derechos Humanos. Estuvo presa al mismo tiempo que sus hijos, los gemelos Bianko y Diango Vargas Martin y Alexei Vargas Martín.

Miraida Martín fue miembro de las Damas de Blanco.
Miraida Martín fue miembro de las Damas de Blanco.

Miraida pasó varios meses en prisión, sus hijos debieron esperar a las negociaciones entre la administración del presidente Barack Obama y el régimen de Raúl Castro, para ser liberados. Todos fueron acusados de “atentado, desacato, desorden público, ofensa y difamación a instituciones, héroes y mártires”, en un juicio en que los observadores y activistas consideraron con una falta total de garantías procesales.

Vive en Santiago de Cuba y ha sido siempre ama de casa, esperaba vivir tranquila estos años, relata.

“Hace mucho tiempo me di cuenta de que vivía bajo un régimen dictatorial, pero me decidí cuando conocía a la UNPACU, vi el trabajo que realizaba que quiere la libertad y la democracia para el pueblo de Cuba”, expresa la madre de los tres jóvenes, que fueron declarados prisioneros de Conciencia por Aministía Internacional.

Miraida Martín dice que no cree que su prisión haya colmado la copa para declararse en contra del régimen. Desde mucho antes disentía “como decimos, por cuenta propia”.

"Tengo excelente relaciones con mis vecinos, el pueblo se ha dado cuenta de que es mentira lo que se habla en contra de nosotros como defensores de los Derechos Humanos", finaliza.

please wait

No media source currently available

0:00 0:12:06 0:00

Si quiere escuchar la entrevista completa con estas cuatro mujeres, visite el programa Contacto Cuba, de Radio Martí, con Luis Felipe Rojas y Jorge Ignacio Pérez, a las 4:00 de la tarde y a las 9:30 de la noche.

  • 16x9 Image

    Luis Felipe Rojas

    Luis Felipe Rojas Rosabal, 1971. Narrador, poeta y realizador audiovisual. Tiene publicados -entre otros- los poemarios Para dar de comer al perro de pelea (2013) y Máquina para borrar humanidades (2015). Conduce el programa Contacto Cuba, de Radio Martí. Periodista dedicado al tema de los Derechos Humanos, ha recibido seminarios de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Lector voraz, amante del running, las artes plásticas y la música alternativa. Es autor del blog Cruzar las alambradas . Siga a Luis Felipe Rojas en @alambradas.

Tu opinión

Mostrar los comentarios

XS
SM
MD
LG