El escenario internacional respecto a la situación laboral y sindical en Cuba ha tenido un cambio profundo. Lo que hace unos años era un "pecado capital" en América Latina, hoy es una denuncia abierta y firme.
Así lo confirmó Joel Brito, director ejecutivo del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba, al valorar el respaldo contundente de entidades regionales a la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC).
"Antes tú no podías tocar en América Latina y decir que en Cuba se violaban las normas internacionales, que en Cuba no se respeta el convenio 87 sobre la libertad sindical. Esos eran temas que eran pecado capital", aseguró Brito, destacando la ruptura del cerco informativo que tradicionalmente protegía al régimen cubano.
La Conferencia Internacional de Solidaridad convocada por la Alternativa Democrática Sindical de las Américas, y celebrada en Panamá entre el 14 y el 15 de abril, reafirmó su compromiso con el pueblo trabajador cubano y respaldó la labor de la ASIC, a nivel internacional, en especial sus denuncias documentadas ante los órganos de control de la OIT (Organización Internacional del Trabajo).
La organización condenó enérgicamente la persecución y criminalización del activismo en Cuba, comprometiéndose a exigir al Estado la implementación inmediata de las recomendaciones de los órganos de control de la OIT, a la vez que le reclama el cese de la injerencia estatal y la adopción de garantías reales para el libre ejercicio de la actividad sindical en la isla.
Según Brito, el panorama ha cambiado radicalmente: "Ya ahora hay un grupo numeroso de países y organizaciones sindicales que condenan las violaciones y lo dicen sin miedo, lo dicen abiertamente".
El punto de inflexión más reciente lo marcó la resolución adoptada por la Alternativa Democrática Sindical de las Américas, que agrupa a más de 25 millones de trabajadores en la región.
"Este tipo de evento, con ese tipo de resolución que salió, cinco años atrás era impensable", subrayó. "Una resolución con esa firmeza, de apoyo al pueblo de Cuba... que se respeten los derechos humanos en Cuba. Es una resolución fuerte; yo nunca antes había esperado de una organización sindical de esta magnitud este tipo de resolución en ese tono".
Otro de los participantes en el evento en la capital panameña, Jorge Iván Diez, presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Colombia, ratificó su compromiso con la defensa irrestricta de la libertad sindical en Cuba y el mundo, subrayando la necesidad de mantener organizaciones de trabajadores plenamente autónomas e independientes.
“Como deben ser las organizaciones de los trabajadores y nosotros apoyamos con convicción esta lucha por la liberación”, recalcó.
Este cambio de postura subraya una creciente pérdida de influencia del relato oficial cubano en el movimiento sindical latinoamericano, que hoy se solidariza con los trabajadores independientes y la libertad sindical frente a las restricciones del gobierno cubano.
Foro