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Cubanos opinan sobre la flexibilización de viajes de EE UU

Archivo - Grupo de personas espera para solicitar visas en la entrada de la Sección de Intereses de EEUU (SINA, por sus siglas en inglés), en La Habana,Cuba.
1/9 Archivo - Grupo de personas espera para solicitar visas en la entrada de la Sección de Intereses de EEUU (SINA, por sus siglas en inglés), en La Habana,Cuba.
Una multitud se reúne habitualmente en las cercanías de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana para esperar entrar al edificio a solicitar visa para viajar a Estados Unidos. La mayoría de los solicitantes se acompaña de familiares y amigos, que esperan la respuesta en un parquecito frente a la funeraria de Calzada y K, nombrado jocosamente como El Parque de la Libertad. Llegan de todas las provincias. Algunos pasan la noche en cuarto de alquiler ($3 a $5 por persona) y otros llegan directamente de sus provincias de origen luego de un viaje que probablemente les ha tomado toda la noche.
La cola de espera para visitar la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba para solicitar una visa. En  dos décadas, casi 450 mil cubanos han abandonado su patria, entre ellos, un alto porcentaje de jóvenes y ciudadanos instruidos.
2/9 La cola de espera para visitar la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba para solicitar una visa. En  dos décadas, casi 450 mil cubanos han abandonado su patria, entre ellos, un alto porcentaje de jóvenes y ciudadanos instruidos.
Una multitud se reúne habitualmente en las cercanías de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana para esperar entrar al edificio a solicitar visa para viajar a Estados Unidos. La mayoría de los solicitantes se acompaña de familiares y amigos, que esperan la respuesta en un parquecito frente a la funeraria de Calzada y K, nombrado jocosamente como El Parque de la Libertad. Llegan de todas las provincias. Algunos pasan la noche en cuarto de alquiler ($3 a $5 por persona) y otros llegan directamente de sus provincias de origen luego de un viaje que probablemente les ha tomado toda la noche.
Las personas con alguna discapacidad tienen un trato preferencial, para hacer la espera un poco más cómoda. Entre los cubanos que hacen sus trámites migratorios a Estados Unidos, incomoda el alto costo en divisas de diligencias rutinarias o chequeos médicos simples cobrado por el gobierno cubano
3/9 Las personas con alguna discapacidad tienen un trato preferencial, para hacer la espera un poco más cómoda. Entre los cubanos que hacen sus trámites migratorios a Estados Unidos, incomoda el alto costo en divisas de diligencias rutinarias o chequeos médicos simples cobrado por el gobierno cubano
Una multitud se reúne habitualmente en las cercanías de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana para esperar entrar al edificio a solicitar visa para viajar a Estados Unidos. La mayoría de los solicitantes se acompaña de familiares y amigos, que esperan la respuesta en un parquecito frente a la funeraria de Calzada y K, nombrado jocosamente como El Parque de la Libertad. Llegan de todas las provincias. Algunos pasan la noche en cuarto de alquiler ($3 a $5 por persona) y otros llegan directamente de sus provincias de origen luego de un viaje que probablemente les ha tomado toda la noche.
La cola para visitar la Oficina de Intereses y solicitar visa para EEUU llega a alcanzar dos cuadras.
4/9 La cola para visitar la Oficina de Intereses y solicitar visa para EEUU llega a alcanzar dos cuadras.
Una multitud se reúne habitualmente en las cercanías de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana para esperar entrar al edificio a solicitar visa para viajar a Estados Unidos. La mayoría de los solicitantes se acompaña de familiares y amigos, que esperan la respuesta en un parquecito frente a la funeraria de Calzada y K, nombrado jocosamente como El Parque de la Libertad. Llegan de todas las provincias. Algunos pasan la noche en cuarto de alquiler ($3 a $5 por persona) y otros llegan directamente de sus provincias de origen luego de un viaje que probablemente les ha tomado toda la noche.
Las nuevas <strong>visas múltiples</strong>, válidas hasta cinco años, comenzaron a otorgarse a partir del 1 de agosto de 2013.<br />
5/9 Las nuevas visas múltiples, válidas hasta cinco años, comenzaron a otorgarse a partir del 1 de agosto de 2013.
Una multitud se reúne habitualmente en las cercanías de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana para esperar entrar al edificio a solicitar visa para viajar a Estados Unidos. La mayoría de los solicitantes se acompaña de familiares y amigos, que esperan la respuesta en un parquecito frente a la funeraria de Calzada y K, nombrado jocosamente como El Parque de la Libertad. Llegan de todas las provincias. Algunos pasan la noche en cuarto de alquiler ($3 a $5 por persona) y otros llegan directamente de sus provincias de origen luego de un viaje que probablemente les ha tomado toda la noche.
El parquecito de Calzada y K siempre tiene gente ansiosa, salvo en los días feriados en Estados Unidos.
6/9 El parquecito de Calzada y K siempre tiene gente ansiosa, salvo en los días feriados en Estados Unidos.
Una multitud se reúne habitualmente en las cercanías de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana para esperar entrar al edificio a solicitar visa para viajar a Estados Unidos. La mayoría de los solicitantes se acompaña de familiares y amigos, que esperan la respuesta en un parquecito frente a la funeraria de Calzada y K, nombrado jocosamente como El Parque de la Libertad. Llegan de todas las provincias. Algunos pasan la noche en cuarto de alquiler ($3 a $5 por persona) y otros llegan directamente de sus provincias de origen luego de un viaje que probablemente les ha tomado toda la noche.
En el 2013 Estados Unidos otorgó más de 33 mil visas de turista -que también comprende el intercambio cultural y académico.
7/9 En el 2013 Estados Unidos otorgó más de 33 mil visas de turista -que también comprende el intercambio cultural y académico.
Una multitud se reúne habitualmente en las cercanías de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana para esperar entrar al edificio a solicitar visa para viajar a Estados Unidos. La mayoría de los solicitantes se acompaña de familiares y amigos, que esperan la respuesta en un parquecito frente a la funeraria de Calzada y K, nombrado jocosamente como El Parque de la Libertad. Llegan de todas las provincias. Algunos pasan la noche en cuarto de alquiler ($3 a $5 por persona) y otros llegan directamente de sus provincias de origen luego de un viaje que probablemente les ha tomado toda la noche.
Un soldado del Regimiento de Protección y Seguridad a Sedes Diplomáticas custodia,en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana. La SINA, como popularmente se le conoce, está ubicada en el malecón habanero y su seguridad se halla reforzada.
8/9 Un soldado del Regimiento de Protección y Seguridad a Sedes Diplomáticas custodia,en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana. La SINA, como popularmente se le conoce, está ubicada en el malecón habanero y su seguridad se halla reforzada.
Una multitud se reúne habitualmente en las cercanías de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana para esperar entrar al edificio a solicitar visa para viajar a Estados Unidos. La mayoría de los solicitantes se acompaña de familiares y amigos, que esperan la respuesta en un parquecito frente a la funeraria de Calzada y K, nombrado jocosamente como El Parque de la Libertad. Llegan de todas las provincias. Algunos pasan la noche en cuarto de alquiler ($3 a $5 por persona) y otros llegan directamente de sus provincias de origen luego de un viaje que probablemente les ha tomado toda la noche.
A pesar de no tener relaciones diplomáticas con Cuba desde 1960, Estados Unidos tiene la segunda sede de mayor tamaño de las embajadas radicadas en la isla.
9/9 A pesar de no tener relaciones diplomáticas con Cuba desde 1960, Estados Unidos tiene la segunda sede de mayor tamaño de las embajadas radicadas en la isla.
Una multitud se reúne habitualmente en las cercanías de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana para esperar entrar al edificio a solicitar visa para viajar a Estados Unidos. La mayoría de los solicitantes se acompaña de familiares y amigos, que esperan la respuesta en un parquecito frente a la funeraria de Calzada y K, nombrado jocosamente como El Parque de la Libertad. Llegan de todas las provincias. Algunos pasan la noche en cuarto de alquiler ($3 a $5 por persona) y otros llegan directamente de sus provincias de origen luego de un viaje que probablemente les ha tomado toda la noche.
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La reacción del gobierno cubano, como es usual, ha sido lenta. Los noticieros de radio y televisión del mediodía no comentaron la nueva regulación.

A partir del 1 de agosto, el Departamento de Estado anunció que los cubanos con parientes en Estados Unidos podrían obtener un visado múltiple duradero por cinco años.

“Gracias a ese visado, los cubanos que clasifiquen para su otorgamiento no tendrían que renovar y pagar cada año 165 dólares, como sucedía hasta ahora por una visa a Estados Unidos”, comentó por teléfono un funcionario de una agencia pública anclado en la Florida que prefirió el anonimato.

Con este nuevo visado, los cubanos podrían viajar desde Estados Unidos a un tercer país. La medida no contempla los viajes de negocios, intercambios culturales u de otra índole desde Cuba a territorio estadounidense.

Horas antes de que se anunciara oficialmente la nueva cláusula, en un pequeño parque triangular en Calzada y K, Vedado, a tiro de piedra del bloque de hormigón y cristal paralelo al Malecón de La Habana, donde se encuentra enclavada la Oficina de Intereses, la noticia corría como pólvora.

Desde horas tempranas de la madrugada, de lunes a viernes, allí recalan cientos de personas de toda la isla, que esperan ser aprobados para viajar de manera definitiva a Estados Unidos bajo el acápite de reunificación familiar, y que desde 1994, cuando fueron aprobados los acuerdos migratorios por la administración de Bill Clinton, han otorgado visas a casi 400 mil cubanos.

También al lugar concurren ciudadanos que solicitan una visa con la intención de visitar a sus parientes en la otra orilla o desean asentarse en la nación norteña como refugiados políticos.

El ajetreo diario ha transformado los alrededores del Calzada y D en una incipiente industria local para muchos vecinos, que han abierto cafeterías de comida rápida.

Almorzando una ración de arroz moro y bistec de cerdo se encuentra Eugenio, 43 años. Le pregunto qué opina de la nueva medida:

“Desde hace dos meses estoy haciendo gestiones para visitar a mi hija y mi madre que hace 15 años residen en Hialeah. Es la primera vez que lo intento. Según dicen, a los adultos que no han cumplido los 45 años y quieren hacer una visita de tres meses, el Consulado automáticamente le deniega la visa. Al parecer es por temor a que ya en territorio norteamericano soliciten asilo. A la gente joven no suelen otorgarle visado. Por la mañana me llamó mi madre desde Miami que había leído la noticia en Diario de Las Américas. Voy esperar unos días, a ver si puedo optar por una visa múltiple”.

Entre la gente que espera ser entrevistado para solicitar visas, se comenta que los funcionarios de la SINA son demasiado puntillosos para otorgar visados de visita a los cubanos.

“Es debido a la Ley de ajuste cubano. Estoy loco porque la deroguen. Desde hace 3 años deseo visitar a mi familia en Tampa y me han rechazado dos veces, por posible emigrante, aunque estoy casado y tengo dos hijos. Pero cuando miran la edad, 38 años, hacen oídos sordos a mi razonamiento. Creo que lamentablemente entre los funcionarios de la SINA existe una regla no escrita: la de catalogar a todos los que tenemos menos de 50 años como futuros emigrantes. Yo solo quiero ver a mi familia y regresar. Los entiendo, pero si derogan la Ley de ajuste todo sería más fácil, supongo. Espero que esta nueva medida flexibilice los requerimientos de las personas que solicitamos visas temporales sin importar la edad”, expresa Jorge, mientras con un periódico trata de cubrirse del fuerte sol.

Otros han viajado reiteradamente a Miami a ver a sus hijos y nietos sin ningún obstáculo. “Supongo que mi edad es un factor de peso para que me aprueben. Tengo 74 años, y la primera vez que viaje de manera temporal ya había cumplido los 50. También en la SINA saben que resido en un buen apartamento en uno de los mejores edificios de La Habana y saben que sería un loco si no regreso”, comenta sonriendo.

Cerca de 20 mil cubanos viajan todos los años desde la isla en visitas temporales de hasta tres meses. Aunque hay que esperar para ver sus resultados, todos los consultados la aplauden.

“Cualquier cosa que se haga para abaratar los gastos y que faciliten el reencuentro familiar es positivo”, dice Clara, una señora mayor que hace cola para navegar por internet de forma gratuita en una de las dos salas habilitadas por la SINA y a la que tienen acceso cualquiera que lo solicite.

La reacción del gobierno cubano, como es usual, ha sido lenta. Los noticieros de radio y televisión del mediodía no comentaron la nueva regulación.

En el riferrafe que desde hace cinco décadas ha mantenido la autocracia verde olivo con once mandatarios de la Casa Blanca, la sensatez ha sido una ave rara. Y las aperturas y flexibilizaciones de uno y otro lado se escudriñan con desconfianza. Ahora no podía ser diferente.
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    Iván García, desde La Habana

    Nació en La Habana, el 15 de agosto de 1965. En 1995 se inicia como periodista independiente en la agencia Cuba Press. Ha sido colaborador de Encuentro en la Red, la Revista Hispano Cubana y la web de la Sociedad Interamericana de Prensa. A partir del 28 de enero de 2009 empezó a escribir en Desde La Habana, su primer blog. Desde octubre de 2009 es colaborador del periódico El Mundo/América y desde febrero de 2011 también publica en Diario de Cuba.

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