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El filete de claria, que se vendía en las pescaderías estatales a 26 pesos el kilogramo, se ha destinado a la venta por dietas médicas a las embarazadas, a los pacientes con VIH SIDA y a otros enfermos.

Este último jueves, la mayoría de los niños del reparto Pastorita, situado en el noroeste de la ciudad de Guantánamo, tuvo que ir a la escuela sin probar el pan. La situación se ha reiterado todos los días de esta semana; el pan se ha vendido a intervalos a partir de las diez de la mañana, con la consiguiente cola. Para garantizar que los niños puedan comer pan antes de ir a la escuela, la otra opción es comprar una barra de pan a $3.50 en las panaderías estatales. El pan de la canasta básica no debe guardarse para el día siguiente; se pone ácido.

Desde que comenzó este año, hay problemas en el suministro de alimentos controlados por la libreta de abastecimiento en esta ciudad. La leche en polvo, de dieta, un producto para personas enfermas, se vendió en enero después del día 25, y lo mismo ocurrió en el mes de febrero. Hasta el día de ayer, no han puesto a disposición de los consumidores ese producto. Numerosas bodegas del reparto Pastorita también esperan por el suministro de la magra cuota de granos, que fueron retirados de la venta debido a que se encontraban picados, según referencias obtenidas de algunas dependientas de cinco bodegas del área.

La paradoja del café y el precio del huevo

Guantánamo es una de las provincias más productoras de café, pero, desde hace más de un año, dicho producto se vende después del día 25 de cada mes. Los primeros veinticuatro días estamos obligados a comprar la coladita de café a un peso, la libra en granos a veinte o veinticinco pesos, o ir a las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD) donde un paquete cuesta como mínimo tres o cuatro pesos convertibles, unos 75 o 100 pesos de la moneda con la que el gobierno paga los salarios.

Después de haber eliminado de la canasta básica los cinco huevos por persona que hasta mediados del año pasado se vendían a 90 centavos, y ofrecerlos ahora a 1.10 centavos, este producto se ha convertido en deficitario, al extremo de que cuando llegan a las carnicerías, incluso a precios caros, desaparecen de inmediato, sea por el insuficiente suministro o por los especuladores.

Otros productos que no han tenido una presencia estable en los mercados estatales y hasta en los privados -que venden a mayor precio-, son la carne de cerdo y la de carnero. La de pollo o pavo es una rareza hallarla.

Claria capturada en un arroyo pantanoso de Camaguey
Claria capturada en un arroyo pantanoso de Camaguey
El filete de claria -un producto de factoría de gran aceptación-, que se vendía en las pescaderías estatales a 26 pesos el kilogramo, se ha destinado a la venta por dietas médicas a las embarazadas, a los pacientes con VIH SIDA y a otros enfermos. Ante su extrañeza por la falta del producto, y delante de este corresponsal, ayer por la mañana un octogenario preguntó qué pasaba con los filetes de claria a los trabajadores de la pescadería situada en la calle Pedro A. Pérez, esquina a Bartolomé Massó, y recibió la explicación de que va destinado a embarazadas, ante lo cual el ciudadano, socarronamente, dijo:

“¡ Ah, yo creía que también la claria se había ido por la base!”.

Se refería -obvio para nosotros- a la Base Naval norteamericana de Guantánamo.

Publicado en Cubanet el 14 de marzo del 2014
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