Enlaces de accesibilidad

Cienfuegueros convierten sus viviendas en corrales


Barrio periférico Cienfuegos

Fuera del centro histórico y de los hoteles que disfrutan los turistas, Cienfuegos adolece de los mismos males que las principales ciudades del país: viviendas deterioradas, falta de higiene pública, hacinamiento y marginalidad.

La Perla del Sur, como se conoce a la ciudad de Cienfuegos por su tradicional belleza arquitectónica, la limpieza de sus amplias avenidas y la brisa que la envuelve desde sus costa caribeñas, parece hoy una alegoría poco ajustada a la realidad.

Fuera del centro histórico y de los hoteles que disfrutan los turistas, Cienfuegos adolece de los mismos males que las principales ciudades del país: Viviendas deterioradas, falta de higiene pública, hacinamiento y marginalidad.

“Indisciplinas sociales y urbanísticas” son los términos acuñados por la jerga oficial para calificar el desorden. La prensa local intenta combatir el desaliento popular con reportajes aduciendo que los problemas, aunque siguen muchos, son un poco menos.

"El índice de infracciones permanece alto, sobre todo en las áreas de edificios multifamiliares, donde se han hecho corrales para cerdos, pequeñas cuadras para cría de caballos, y cuantas cosas enrarecen el ambiente desde el punto de vista higiénico y estético", reconoció Norge Cabrera Cabrera, director provincial de Planificación Física, organismo encargado de velar por el cumplimiento de las regulaciones urbanísticas establecidas.

Un artículo publicado por el diario provincial Cinco de Septiembre, abordó el tema con inusual claridad para la prensa oficial, y destacó las causas más profundas que provocan tales indisciplinas “al saber de las carencias de no pocos ciudadanos, quienes colocan sobre la balanza el mal olor, la proliferación de roedores… y los bienes adquiridos mediante la cría de puercos”.

"Yo logré alimentar y vestir a mis niñas con ese negocio, y hasta pude comprarme un colchón y un televisor que no tenía", comentó un vecino del consejo popular La Juanita citado en el reportaje titulado “Disminuyen violaciones urbanísticas en Cienfuegos”, firmado por Roberto Alfonso Lara.

Mientras los funcionarios de Planificación Física, insisten en aplicar las normas urbanísticas y amenazan hasta con demoler las edificaciones que no eliminen las indisciplinas, los vecinos plantean sus necesidades con otra visión.

"Acá vivimos siete personas, si no hubiera hecho ese cuartico, estuviera durmiendo en la cocina o en el baño, porque mis hijos tienen esposas y carecen de una casa, y tampoco pueden comprarla. ¿A dónde van a ir?", argumentó una vecina del reparto Pastorita, según el reportaje.

La periodista Yudith Madrazo Sosa, columnista del mismo diario, tiene una visión más complaciente o cándida sobre las causas que contribuyen al auge de las indisciplinas sociales.

“No pocos, las atribuyen a la vorágine del desarrollo”, asegura Madrazo en un comentario titulado; Encarar la indisciplina social: más que un propósito. “Otros, las ven como consecuencia inevitable de los aprietos económicos del país. Por ejemplo, las dificultades con el transporte permiten aceptar como natural la aglomeración, la falta de cortesía y hasta el maltrato a la hora de abordar una guagua; los apremios del bolsillo llevan a algunos a apropiarse de bienes de uso común en provecho propio; las fisuras de ciertos servicios incentivan la acumulación de escombros, o el desperdicio de agua, o la cría de animales en edificios multifamiliares”, agregó.
XS
SM
MD
LG