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Cientos de católicos llaman a tomar acción ante colapso económico, político y social en Cuba

Procesión de la Virgen de la Caridad el 8 de septiembre de 2019. AP Photo/Ismael Francisco
Procesión de la Virgen de la Caridad el 8 de septiembre de 2019. AP Photo/Ismael Francisco

Cientos de católicos cubanos han exigido a sus compatriotas importantes cambios en una carta abierta publicada en Internet el 24 de enero.

La misiva alerta sobre la grave situación económica y social que se vive en la isla y demanda entre otras acciones mejores marcos legales para que los abogados puedan trabajar con independencia del control del Estado, se elimine la impunidad del sector de la sociedad afín al gobierno y se proteja las iniciativas políticamente diversas y pacíficas.

La carta firmada por 400 cubanos, algunos de ellos exiliados, exige el reconocimiento de la plena ciudadanía de los cubanos residentes en el exterior para que puedan participar también activamente en la toma de decisiones de la sociedad cubana. "Todo cubano debe poder, desde su residencia en el exterior, participar cívicamente en los destinos de su nación", indica el texto.

Además describe la necesidad de reconocer la existencia de los conflictos y buscar soluciones en pos de lograr la verdadera reconciliación nacional.

Por otra parte hacen un llamado a entender la relación entre amor y verdad y para ello citan un texto del Papa Francisco donde advierte que: "amar a un opresor no es consentir que siga siendo así; tampoco es hacerle pensar que lo que él hace es aceptable. Al contrario, amarlo bien es buscar de distintas maneras que deje de oprimir, es quitarle ese poder que no sabe utilizar y que lo desfigura como ser humano. Perdonar no quiere decir permitir que sigan pisoteando la propia dignidad y la de los demás (…). Quien sufre la injusticia tiene que defender con fuerza sus derechos y los de su familia precisamente porque debe preservar la dignidad que se le ha dado, una dignidad que Dios ama".

También invitan a los cubanos a vivir la verdad en cada decisión de la vida cotidiana: "No colaborar con lo que no creo, no participar de la violencia, los actos de repudio, la delación del hermano. ¿Por qué desfilar cuando no comparto las razones del desfile? ¿Por qué asentir en una reunión cuando no estoy de acuerdo? ¿Por qué callar cuando dentro de mí sé que no están diciendo la verdad? ¿Por qué aplaudir si estoy en desacuerdo? ¿Por qué escuchar a mis miedos y no a mi razón? Vivir en la verdad tiene un precio a veces alto, pero nos hace libres interiormente, más allá de toda coerción externa", concluye el texto.

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El sacerdote camagüeyano Fernando Gálvez, uno de los firmantes, comentó en entrevista con Radio Televisión Martí lo esencial de este mensaje:

"La carta enumera todos los desastres que hay en Cuba ahora mismo y que necesitamos un cambio. Ese es el principal motivo. Y hacemos un llamado a todo el pueblo de Cuba a que alce su voz y diga 'Ya está. Basta ya! Necesitamos un cambio'".

El cura también habló de la urgencia de esta iniciativa: “Que Cuba despierte y nos demos cuenta de la necesidad de hablar y de decir 'ya no más', de decir 'queremos un cambio'. Y ese cambio tiene que ser ahora, porque hay gente que está sufriendo muchísimo. Hay gente que no tiene cómo resolver ni tampoco tiene fuerza para decirlo ni para hacerlo, ni sabe cómo".

En opinión de Gálvez "no se vislumbra una luz de parte del gobierno".

"Ellos están cerrados. No se puede. Entonces necesitamos que sea el pueblo el que alce su voz y diga 'pues entonces necesitamos que se aparten’, declaró el sacerdote.

Para el laico Dagoberto Valdés, la carta es continuidad del mensaje del Papa Juan Pablo II en su histórica visita a Cuba en 1998.

"Así veo este mensaje, escrito en un lenguaje sereno, respetuoso, pero fiel a la realidad que vive la Iglesia que forma parte inseparable del pueblo cubano”, declaró en entrevista con Radio Televisión Martí.

A continuación reproducimos el texto íntegro de la carta.

En honor de nuestra Madre y Patrona, Reina de Cuba, Madre de la Caridad

1. Hermanos cubanos:

Como creyentes en Dios, sacerdotes, consagrados, laicos, como hombres y mujeres de buena voluntad, como cubanos que amamos a nuestra patria y que soñamos un futuro luminoso para ella, enviamos este mensaje, nacido del amor.

Convencidos de que, como nos enseñó el Padre Félix Varela, «no hay Patria sin virtud, ni virtud con impiedad» y que el bien y la paz solo son posibles en la conjugación de la justicia, la misericordia y la verdad.

Deseando, como José Martí, una República donde se rinda culto a la dignidad plena de todo hombre y mujer, independientemente de sus pensamientos, de sus posturas e incluso de sus pecados personales.

Siendo coherentes con nuestra conciencia, que no nos permite permanecer callados de frente a la construcción del presente y del futuro de nuestra nación; porque no queremos ser «personas que se lavan las manos como el gobernador romano y dejan correr el agua de la historia sin comprometerse» [1].

En comunión con el magisterio de los Obispos Católicos de Cuba que, en el número 13 de su reciente mensaje navideño, nos invitan a «que no tengamos que esperar a que nos den desde arriba lo que debemos y podemos construir nosotros mismos desde abajo».

Bajo la inspiración del esclarecedor mensaje de San Juan Pablo II, que hace veintitrés años nos urgió a «ser protagonistas de nuestra propia historia personal y nacional» [2].

Queremos dar voz a nuestros pensamientos y sentimientos: alegrías y tristezas, frustraciones e ilusiones… sabiendo que no son sólo nuestros sino de una gran parte de nuestro pueblo cubano en cada una de las orillas donde palpita el corazón de Cuba, porque somos una única nación en la isla y en la diáspora. «El cubano sufre, vive y espera aquí y también sufre, vive y espera allá afuera» [3].

2. He escuchado el lamento de mi pueblo [4]

La Palabra de Dios es luz para lo que vive nuestra patria hoy.

En el libro del Éxodo, la Biblia nos relata la historia de Moisés, el hombre al cual Dios se manifiesta con la intención de liberar a su pueblo de la esclavitud de Egipto, y al cual le dice: «He visto la aflicción de mi pueblo (…) He oído el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias. Voy a bajar para librarlo (…) Ponte en camino que yo te envío»[5].

Dios ve, escucha y siente con su corazón de Padre lo que vive su pueblo, no le pasan desapercibidos sus tristezas, sus angustias y su clamor. Pero Dios no se detiene en una constatación estéril, sino que expresa su compasión como compromiso.

Sin embargo, la liberación no es obra solo de Dios, o de Moisés; es obra también de un pueblo que se une en torno a la fe y al ansia de libertad. El pueblo tiene que co-implicarse, ponerse en camino, y aprender a vivir en libertad a través de un inmenso desierto que le supone numerosas renuncias, la tentación de preferir ciertas comodidades a la libertad, pensar que el esfuerzo ha sido inútil y de que nunca alcanzarán el futuro que tanto ansían.

Estamos persuadidos de que este texto habla al corazón de nuestra realidad presente. Dios lo conoce todo, nada escapa de su mano. El presente y el futuro de Cuba también están en sus manos. Pero Dios trabaja con nosotros, y nos pide, como a Moisés, actuar nuestra parte de responsabilidad y libertad. Decía San Agustín: «El Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti».

3. He visto…, he oído…, conozco… [6]

Soñar a Cuba y continuar construyendo nuestra sociedad es posible, solamente, si partimos de su realidad. La contemplamos con inmenso amor, como lo hace un hijo con su madre; y también con mirada crítica, como lo hace un hijo adulto que ha renunciado a permanecer como un eterno inmaduro. Ponemos aquí nuestra visión sintética, pues los fenómenos sociales son siempre complejos.

La sociedad cubana es diversa y heterogénea.

No existe ya aquella pretendida y a la vez artificial uniformidad social. En Cuba coexisten diversos estratos sociales y económicos. La presencia de clases sociales y el progresivo ahondamiento de sus diferencias es una realidad palpable y especialmente dolorosa cuando los más pobres sufren los embates de medidas económicas que los dejan desamparados.

Cuba también es diversa desde el punto de vista político e ideológico. Hay un sector afín a la ideología oficial que sustenta el Estado, y también hay numerosos sectores en la sociedad civil con otras orientaciones ideológicas que, aunque no son reconocidas oficialmente, están presentes, algunas de ellas con organización, y ejercen un influjo real en la sociedad.

El acceso a internet y a las redes sociales, aunque limitado y monitoreado, ha roto la barrera estatal que contenía e incluso impedía el flujo de información y la capacidad del ciudadano común para generarla. Precisamente este creciente fenómeno de comunicación social manifiesta que existe una diferencia entre la opinión pública y la opinión oficialmente publicada. Hay una realidad que no se publica, negándola en nombre de la ideología.

Estamos viviendo el colapso de un modelo económico, político y social.

Aunque previsible por fundamentarse en una filosofía que ignora la verdad sobre lo que da sentido pleno al ser humano, el sistema económico, político y social que define los destinos de Cuba desde 1959, ha sido incapaz de evolucionar. Han sido muchas las propuestas para reactivarlo, una especie de cadena interminable de promesas incumplidas de “ahora sí”. A este propósito ya los obispos cubanos alertaban en la carta pastoral «El amor todo lo espera» del año 1993: «Más que medidas coyunturales de emergencia, se hace imprescindible un proyecto económico de contornos definidos, capaz de inspirar y movilizar las energías de todo el pueblo».

La continua promesa incumplida ha llevado a un cansancio y a un escepticismo que cae como una densa nube sobre el cubano de a pie. Éste, a menudo, siente que se hunde en el desaliento por vivir en un país cuyo futuro feliz se aleja, como el horizonte, con cada paso.

Asistimos en este momento a medidas extremas. Las tiendas en MLC y el llamado ordenamiento económico amargan aún más la cotidianidad de este pueblo. Su trabajo no le permite el acceso a comprar dignamente lo que necesita. Vive acosado por un grave desabastecimiento, por precios prácticamente inalcanzables, y por tener que pagar en una moneda extranjera que con su esfuerzo no puede ganar. Esta situación lacera el valor del trabajo y con él, la mismísima dignidad humana. Depender de lo que otros manden del fruto de su trabajo, nos coloca inevitablemente en una situación de mendicidad.

No se puede desligar lo económico de lo político. Como ya lo advertía «El amor todo lo espera» en su número 46, Cuba necesita cambios políticos. Con esta intuición de los obispos cubanos, hoy son muchos los que se comprometen por un cambio pacífico y, lamentablemente, reciben la represión por respuesta. Empeñarse en superar la precariedad y llevar a Cuba a un futuro digno, tiene que pasar por el reconocimiento de la realidad y por la escucha de aquellos que con buena voluntad ofrecen alternativas. La política necesita escuchar a la realidad y partir de ella, de lo contrario se convierte en ideología. Es un absurdo con terribles consecuencias sacrificar la realidad en el altar de una ideología.

La generalización de la corrupción.

La doble moral y la mentira se han convertido en elementos cada vez más habituales de nuestra cotidianidad. La falta de libertad de pensamiento y la censura estimulan la incoherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace. Por otra parte, la casi imposibilidad de vivir sin incurrir en ilegalidades, hace del «mercado negro» un aliado indispensable de la subsistencia y un ámbito dominado por el robo, el soborno y hasta el chantaje. El ambiente de «sálvese quien pueda», donde todo vale, muestra una corrupción que permea prácticamente todos los estratos sociales.

A esto se suma la sensación de que continuamente estamos siendo espiados, de que podemos «caer en desgracia». Esta sensación, confirmada por la delación de la que, como víctimas o testigos, todos tenemos experiencia, siembra la duda, mata la confianza e impide la unidad que, como pueblo, tanto necesitamos. A veces hasta sin culpa alguna, la persona se siente temerosa debido al «excesivo control de los órganos de Seguridad del Estado que llega a veces, incluso, hasta la vida estrictamente privada de las personas. Así se explica ese miedo que no se sabe bien a qué cosa es, pero se siente, como inducido bajo un velo de inasibilidad»7.

La misma voz oficial del Estado ha reconocido la necesidad de rescatar valores, pero no basta decirlo ni amenazar con castigos severos, se necesita poner remedio en las causas, en el origen mismo de la corrupción. Este «poner remedio a la corrupción» pasa, necesariamente, por proteger a la familia y renovar el sistema educativo.

La crisis de la familia: una herida en el alma de Cuba.

El ambiente que vivimos incide directamente en la familia cubana. Muchos hogares se desestructuran por la separación que implican la emigración y las misiones. Frecuentemente, la única vía para mejorar la calidad de vida, tiene como consecuencia la separación de sus miembros.

La frustración económica y la lucha cotidiana y fatigosa por la existencia provocan la pérdida del horizonte moral. La familia cubana, centrada en la sobrevivencia, corre el peligro de cerrarse a la vida. No pocas veces, el anuncio de un hijo, que debería ser un motivo de esperanza y alegría, se convierte en causa de incertidumbre y preocupación, y termina en el aborto.

En el otro extremo del ciclo familiar, los ancianos, tantas veces solos, carecen de una economía que los sustente, a pesar del aumento de las pensiones, además de la ausencia de medicamentos imprescindibles y del necesario afecto.

Es justo reconocer que incluso en medio de la crisis, el pueblo cubano valora la familia y trata de crear caminos de felicidad.

Crisis del sistema educativo.

Aunque el pueblo cubano es alfabetizado, el sistema de educación está en crisis. La subordinación de los intereses educativos al sistema político-ideológico, provoca que el nivel académico haya bajado drásticamente en los últimos decenios. Este sometimiento de la educación a la política explica la mutilación del pensamiento crítico, la imposición de un esquema único de reflexión en el que pocos creen, la precariedad de medios y de personas competentes, la no apertura oficial a otras formas de educación, que se apruebe a estudiantes por conveniencia y que se hostigue y hasta se excluya del sistema de educación superior a aquellos cuyo modo de pensar es distinto al oficialismo.

4. El clamor de mi pueblo.

Vivimos un momento crítico de nuestra historia nacional. Los ensayos oficiales de respuesta revelan que la crisis implica a la estructura misma del sistema, lo cual se ha manifestado de un modo evidente en la negativa a sostener un diálogo abierto y transparente, promoviendo la violencia verbal, psicológica y física, en lugar de buscar un debate realista e inclusivo que exponga las diversas propuestas y conduzca a soluciones evaluables.

Necesitamos superar el autoritarismo, de manera que se evite «la tentación de apelar al derecho de la fuerza más que a la fuerza del derecho» [8] y todos los hijos de esta tierra podamos sentarnos, en igualdad de condiciones, en la mesa de un diálogo nacional, pues Cuba es de todos y para todos los cubanos. No es ético adjetivar la Patria y conceder carta de ciudadanía a unos pocos privilegiados miembros de un partido.

Como ya expresaron los obispos cubanos en su mensaje [9] a propósito de la última reforma constitucional: «Lo absoluto de tal afirmación [sólo en el socialismo y en el comunismo el ser humano alcanza su dignidad plena] que aparece en el texto constitucional excluye el ejercicio efectivo del derecho a la pluralidad de pensamiento acerca del hombre y del ordenamiento de la sociedad (…) cabe recordar la frase de José Martí: Una constitución es una ley viva y práctica que no puede construirse con elementos ideológicos» [10]. Tampoco es ético y sí «muy discutible el valor del castigo para humanizar, sobre todo cuando este rigor se ejerce en el ámbito de la simple expresión de las convicciones políticas de los ciudadanos»[11].

Volviendo al relato bíblico, cuando Dios libera a su pueblo bajo la guía de Moisés, no habla contra los egipcios (los opresores). Ellos, si no se hubiesen obstinado en su maldad, haciéndose esclavos del sistema que habían construido, hubieran podido escuchar también la voz del Padre, porque él «no quiere la muerte del pecador sino que se convierta de su mala vida»[12]. Pero el Faraón persiste en la injusticia y el atropello del pueblo. Aun fingiendo escuchar a Moisés, no cumple el pacto y falta reiteradamente a su palabra, y esto le atrae la ruina y la muerte. De este modo el Faraón y sus ministros, que creen perseguir al pueblo mientras escapa de la esclavitud, quedan atrapados por su propia persecución. Es el drama de la libertad humana cuando se autoerige en dios y termina rendida al pecado. Como dice el Salmo 33: «La maldad da muerte al malvado»[13].

5. Ponte en camino que te envío [14]

El pueblo cubano, aunque lentamente, ha ido superando y desaprendiendo la indefensión. Es un importantísimo camino de empoderamiento y de recuperación de la autoestima social. Es importante que lleguemos a sentirnos más fuertes, que nos convenzamos de que podemos actuar y vivir sin dejarnos paralizar por el miedo, de modo que logremos expresarnos libremente, buscar el bien y la justicia conservando la paz, y ser críticos de nuestra realidad, porque, de hecho, es un deber de todos aportar a la construcción de una Cuba nueva.

Para los creyentes existe un compromiso político-económico-social que brota de la fe, ésta nos lanza al mundo a transformarlo, a humanizarlo según la imagen del hombre pleno que hemos contemplado en Cristo. Como nos dijo Benedicto XVI: «El derecho a la libertad religiosa (…) legitima que los creyentes ofrezcan una contribución a la edificación de la sociedad. Su refuerzo consolida la convivencia, alimenta la esperanza en un mundo mejor, crea condiciones propicias para la paz y el desarrollo armónico, al mismo tiempo que establece bases firmes para afianzar los derechos de las generaciones futuras» [15].

Con el Papa Francisco estamos convencidos de la necesidad de «conversar desde la verdad clara y desnuda (…) ya no hay lugar para diplomacias vacías, para disimulos, para dobles discursos, para ocultamientos, para buenos modales que esconden la realidad»16. En Cuba la democracia no será una realidad mientras la pluralidad y la diversidad de pensamientos no sean aceptadas y respetadas en el proyecto de Nación, sabiendo que la auténtica libertad de la persona «encuentra su plenitud en el ejercicio de la libertad de conciencia, base y fundamento de los otros derechos humanos»[17].

Los gobiernos existen para el pueblo y por el pueblo. Así como un ciudadano común tiene derechos y deberes, del mismo modo los tiene el Estado. Es hora de superar la falacia de que debemos agradecer lo que son deberes del Estado. Salud, educación, bienestar social, paz civil, ocio y recreación, democracia y libertad de expresión… entre otros, no son regalos sino derechos y el Estado existe para garantizarlos.

Necesitamos con urgencia:

– Mejores marcos legales. El hecho de que no existan bufetes de abogados que trabajen con independencia del control del Estado, promueve la impunidad de un sector de la sociedad afín al gobierno, a la vez que pone en peligro cualquier iniciativa políticamente diversa y pacíficamente presentada.

– El reconocimiento de la plena ciudadanía de los cubanos residentes en el exterior. Significa que estos puedan participar también activamente en la toma de decisiones de la sociedad cubana. Como acontece a todos los ciudadanos de cualquier país democrático, todo cubano debe poder, desde su residencia en el exterior, participar cívicamente en los destinos de su nación.

– Entender lo que significa la reconciliación nacional. Como pueblo, tenemos heridas y conflictos no resueltos. Queremos reconciliarnos para vivir bien y en paz, y esto solo será posible reconociendo la existencia de los conflictos y buscando la solución en medio de ellos. «Cuando los conflictos no se resuelven sino que se esconden o se entierran en el pasado, hay silencios que pueden significar volverse cómplices de graves errores y pecados. Pero la verdadera reconciliación no escapa del conflicto sino que se logra en el conflicto, superándolo a través del diálogo y de la negociación transparente, sincera y paciente»18.

– Entender la relación entre amor y verdad. Un error común es pensar que la predicación del amor excluye el decir la verdad en su realismo dramático. Jamás será prudencia torcer la verdad o reconocerla solo parcialmente. En la carta encíclica Fratelli Tutti el Papa Francisco nos advierte que: «No se trata de proponer un perdón renunciando a los propios derechos ante un poderoso corrupto, ante un criminal o ante alguien que degrada nuestra dignidad. Estamos llamados a amar a todos, sin excepción, pero amar a un opresor no es consentir que siga siendo así; tampoco es hacerle pensar que lo que él hace es aceptable. Al contrario, amarlo bien es buscar de distintas maneras que deje de oprimir, es quitarle ese poder que no sabe utilizar y que lo desfigura como ser humano. Perdonar no quiere decir permitir que sigan pisoteando la propia dignidad y la de los demás (…). Quien sufre la injusticia tiene que defender con fuerza sus derechos y los de su familia precisamente porque debe preservar la dignidad que se le ha dado, una dignidad que Dios ama»[19].

– Optar por la verdad. Necesitamos vivir la verdad en cada decisión de la vida cotidiana. No colaborar con lo que no creo, no participar de la violencia, los actos de repudio, la delación del hermano. ¿Por qué desfilar cuando no comparto las razones del desfile? ¿Por qué asentir en una reunión cuando no estoy de acuerdo? ¿Por qué callar cuando dentro de mí sé que no están diciendo la verdad? ¿Por qué aplaudir si estoy en desacuerdo? ¿Por qué escuchar a mis miedos y no a mi razón? Vivir en la verdad tiene un precio a veces alto, pero nos hace libres interiormente, más allá de toda coerción externa. Vivir en la mentira es vivir en cadenas y como alecciona el Himno de Bayamo: «En cadenas vivir, es vivir en afrenta y oprobio sumidos».

6. Miren que realizo algo nuevo, ya está brotando, ¿no lo notan? [20]

Esta opción fundamental por vivir en la verdad y en la libertad nos descubre nuestro real poder como ciudadanos. Somos un gigante dormido que puede hacer que Cuba cambie, basta despertar. Los que cierran sus ojos ante la aflicción de este pueblo, los que se empeñan en que Cuba no cambie, tienen el poder que le hemos concedido pensando que no podemos hacer nada. Algunos esperan el cambio desde arriba, otros aspiran que llegue una especie de líder mesiánico que arregle todo; sin embargo- ya lo hemos dicho- el cambio empieza por nosotros, por nuestro interior.

Emprendamos el camino, dejemos de escuchar nuestros miedos, creamos en nuestra fuerza como pueblo. Es importante que nos convenzamos de que sí podemos hacer algo y de que por humilde que parezca, nuestro aporte es poderoso. Reza un proverbio italiano que «si un pequeño hombre en su pequeño mundo, hace una pequeña cosa, el mundo cambia». El primer paso debe ser vaciarnos de odio, porque nada bueno puede construirse sobre el odio. Nuestra primera victoria será «que no tenemos odio en el corazón»[21].

Vacíos de odio, renunciamos absolutamente a la violencia, a la agresión incluso verbal, a la calumnia, a los métodos de los que hoy son víctimas los que proponen un camino nuevo para Cuba. Son métodos caducos e indignos de esa nueva Cuba que empezamos a construir. Una nueva Cuba debe ser humana y humanizadora de sus ciudadanos. Nuestro camino no tiene nada que ver con el odio y la violencia; y sí con una unidad que no excluye. El cambio bueno y necesario no es posible si permanecemos divididos. Urge deponer intereses particulares y pensar proyectos y destinos comunes.

Rompamos las cadenas, las peores son las que llevamos en la mente y el corazón. Optemos por la verdad, y actuemos como hombres y mujeres que ya son libres. «La conquista de la libertad en la responsabilidad es una tarea imprescindible para toda persona»[22]. Escuchemos nuestra conciencia y empujemos con cada palabra y con cada acción en la dirección correcta de la historia, en la dirección de la libertad de esa Cuba nueva y feliz que ha comenzado a ser realidad en nosotros.

7. Epílogo

Hemos compartido esta reflexión en el respeto y la valoración de aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que en el ejercicio de su libertad han decidido no profesar la fe y que también comparten nuestros deseos de renovación, conscientes de que la realidad nos interpela a todos y de que una Cuba para el bien de todos solo se puede edificar desde el aporte sincero de cada uno.

Nosotros, como creyentes, consideramos que es momento, como pueblo, de volver a Dios. Este pueblo, hace muchos años, le dio la espalda a Dios, y cuando un pueblo le da la espalda a Dios, no puede caminar. Como decía San Agustín: «Cuando uno huye de Dios, todo huye de uno». Y nosotros huimos de Dios, y le dimos la bienvenida a los ídolos, a aquellos que nos prometieron un mundo mejor sin Dios, desoyendo también a Martí que advertía que «un pueblo irreligioso morirá, porque nada en él alimenta la virtud»[23]. Sí, es momento, como pueblo, de volver el rostro a Dios, y de volver a escuchar en la zarza ardiente sus esperanzadoras palabras:

«He visto la aflicción de mi pueblo… He oído el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias. Voy a bajar para librarlo… Ponte en camino que yo te envío». [24]

En Cuba, a 24 de enero de 2021
XXIII aniversario de la Misa de San Juan Pablo II por la Patria, en Santiago de Cuba

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Panamá anuncia nuevos requisitos de visas de turismo para cubanos

Cubanos frente a la embajada de Panamá, en La Habana, en 2022, un día después de que el gobierno panameño anunciara que requeriría visas de tránsito para los cubanos. (AP/Ismael Francisco/Archivo)
Cubanos frente a la embajada de Panamá, en La Habana, en 2022, un día después de que el gobierno panameño anunciara que requeriría visas de tránsito para los cubanos. (AP/Ismael Francisco/Archivo)

El Servicio Nacional de Migración de Panamá informó que los cubanos interesados en solicitar visas de turismo a ese país deberán hacerlo en la sede del Servicio, en el departamento de Correspondencia, mientras la página web se encuentra "bajo revisión". También anunció una serie de requisitos.

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Los cubanos interesados en solicitar visado de turismo para Panamá deberán hacerlo a partir de ahora en la sede del Servicio Nacional de Migración (SNM), en el departamento de Correspondencia, y ateniéndose a una serie de requisitos detallados este lunes por esa institución en un comunicado.

La semana pasada, las autoridades panameñas suspendieron de manera temporal la tramitación en línea de visas estampadas para los cubanos por una "situación de vulnerabilidad" detectada en el sistema informático. En un comunicado anterior, el SNM indicó que la medida se extendería durante el mes de julio, período en que quedaría deshabilitado el proceso.

Este lunes, el SNM dijo que el nuevo sistema de solicitud responde a que la página web donde se realizaba el trámite se encuentra "bajo revisión".

Nuevos requisitos para solicitar visa a Panamá

Entre los nuevos requisitos detallados en el comunicado, el SNM señala que el solicitante deberá conferir un poder a un abogado idóneo, debidamente apostillado. La visa "solo podrá ser presentada mediante apoderado legal".

En el poder o autorización, deben mencionarse expresamente las razones por las que se solicita la visa estampada.

La solicitud debe ir acompañada de una copia de las generales del pasaporte, además de la cédula (carnet de identidad) e idoneidad, agrega el comunicado.

En los datos, los solicitandes deben incluir un correo al que se le remitirá la respuesta.

Los cubanos requieren visado de tránsito obligatorio cuando viajan a un tercer país con escala en Panamá. La medida restringe a los cubanos al área de tránsito internacional del aeropuerto por un máximo de 24 horas. Panamáes un punto clave en la ruta migratoria de los cubanos a través del Sur y Centroamérica, cuyo destino final es Estados Unidos.

CIDH y su Relatoría Especial instan a Cuba a escuchar los reclamos del pueblo; embajador Mora preocupado por José Daniel Ferrer

La protesta en Santiago de Cuba el 11 de julio de 2021.
La protesta en Santiago de Cuba el 11 de julio de 2021.
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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) condenaron “la creciente represión” del Estado cubano contra activistas de derechos humanos, así como “el agravamiento de las condiciones que dieron origen a las manifestaciones”.

Ambos órganos de la Organización de los Estados Americano, OEA, exhortaron en un comunicado al Estado cubano a “escuchar las demandas legítimas de su pueblo", y a poner en libertad a las personas detenidas “por su participación o apoyo a protestas sociales”.

“El 11 de julio de 2021, miles de personas salieron a la calle en todo el país para reclamar ante la escasez de alimentos y medicinas, los prolongados cortes de electricidad y las restricciones al ejercicio de derechos civiles y políticos”, precisa el texto.

Acerca de la respuesta del Estado, la CIDH y la RELE denunciaron que las autoridades cubanas recurrieron a la violencia “a través de malos tratos, intimidación, detenciones arbitrarias, criminalización de manifestantes y juicios sin garantías del debido proceso”.

También advirtieron que siguen ocurriendo protestas en la isla, “impulsadas principalmente por el agravamiento de las condiciones que dieron origen a las protestas de 2021”, y el Estado sigue reaccionando de la misma manera.

“Durante las protestas del 17 y 18 de marzo de 2024, la CIDH recibió reportes de ciudades militarizadas, activistas vigilados en sus viviendas, cortes de internet y al menos 37 personas detenidas”, subraya el comunicado.

Asimismo, “se registraron interrogatorios y detenciones a activistas por sus publicaciones en redes sociales, y proyectos de normativas migratorias que amenazarían a personas exiliadas”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y su Relatoría Especial recuerdan “que el derecho a la libre manifestación y a la protesta pacífica son elementos esenciales del funcionamiento y la existencia misma del sistema democrático, así como un canal que permite a las personas expresar sus demandas, disentir y reclamar por el acceso y cumplimiento a los derechos políticos y los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales”.

En ese sentido, exhortan a Cuba a respetar “el derecho a la libre manifestación y a abstenerse del uso de la fuerza y la criminalización”, y reiteran el llamado a que libere a las personas privadas de la libertad “por participación o apoyo a protestas sociales pacíficas en el país, así como las personas periodistas que han dado cobertura a las mismas”.

La delegación de EEUU ante la OEA

Frank Mora, embajador estadounidense ante la OEA, declaró el 11 de julio que Estados Unidos se “mantiene firme” en su apoyo a los derechos humanos en Cuba, y a la promoción de la Justicia en la isla.

“Es imperativo la rendición de cuentas por los abusos”, aseveró el diplomático estadounidense de origen cubano en la plataforma X.

En otro mensaje, Mora destacó que la CIDH denunció las violaciones que ocurren en Cuba y la delicada situación en la que se encuentra José Daniel Ferrer, el líder de la UNPACU que fue arrestado el 11J, recluido en la prisión de Mar Verde, en Santiago de Cuba, y declarado prisionero de conciencia por Amnistía Internacional.

Hay poca información sobre las condiciones en las que se encuentra Ferrer, porque el régimen lo mantiene aislado, con poca comunicación con su familia.

“Nosotros (Estados Unidos) también tenemos una profunda inquietud por su salud y seguridad y urgimos a Cuba a cumplir sus obligaciones y compromisos internacionales y a permitir acceso a su familia”, concluyó el embajador Mora.

La familia de Ferrer

Familiares de José Daniel Ferrer lanzaron a inicios de mes una campaña exigiendo fe de vida del prisionero político.

Su esposa, la doctora Nelva Ismaray Ortega Tamayo, dijo desde Santiago de Cuba que hace un llamado "a la comunidad internacional; a todas aquellas personas, organizaciones, instituciones amantes de la libertad y la democracia, a que nos apoyen en una campaña que hemos iniciado exigiendo fe de vida de mi esposo".

"Desde el 1º de abril de este año, desde ese día, nadie de la familia ha tenido contacto, nadie ha recibido una llamada (...) desde marzo del año pasado, no le han dado derecho a llamadas telefónicas; no le han dado derecho a, ni siquiera, poderse sentar con nosotros en una visita familiar ni matrimonial", denunció Ortega Tamayo.

Cerca de 2 mil cubanos han sido apresados por motivos políticos desde el estallido del 11J, denuncia ONG

Los cubanos salieron a las calles gritando consignas contra el régimen, como este cartel que demanda "Abajo la dictadura" y "Patria y Vida" que mostraron durante una de las protestas en La Habana ocurridas el 11 de julio de 2021. REUTERS / Alexandre Meneghini
Los cubanos salieron a las calles gritando consignas contra el régimen, como este cartel que demanda "Abajo la dictadura" y "Patria y Vida" que mostraron durante una de las protestas en La Habana ocurridas el 11 de julio de 2021. REUTERS / Alexandre Meneghini

La organización no gubernamental Prisoners Defenders denunció que, tres años después de las históricas manifestaciones pacíficas del #11J en Cuba, han contabilizado un total de 1.728 presos políticos, de los cuales 1.117 permanecen encarcelados.

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En el balance realizado a tres años de las históricas manifestaciones populares del 11 de julio de 2021 por la organización independiente Prisoners Defenders (PD), indica que la cifra de presos políticos en Cuba suma un total de 1,728.

Tras algunas excarcelaciones (611, por cumplimiento de condena), en el mes de junio de este año la cifra es de 1.117, incluyendo la incorporación a ese listado de cinco nuevos prisioneros políticos, en lo que PD denomina como “escalada de represión criminal del régimen de Cuba”.

Cuando ocurrió el estallido nacional del julio de 2021, explica PD, en los registros sólo se contabilizaban 150 presos por razones políticas.


En la actualidad, 11.000 “civiles jóvenes, afrocubanos en su inmensa mayoría no pertenecientes a organizaciones opositoras, con penas medias de 2 años y 10 meses, sufren condenas ‘precriminales’, es decir, sin delito alguno cometido ni en grado de tentativa”, denuncia la entidad de derechos humanos.

“Cada año se ha condenado a prisión, desde hace décadas, a una media de 3.850 personas por esta causa, antes llamada Peligrosidad Social Predelictiva y a la que el nuevo Código Penal ha dado continuidad con la Desobediencia Penal Precriminal”, afirma PD.

Prisoners Defenders destaca el caso de la presa política Sulmira Martínez Pérez, para quien la fiscalía pide una condena de 10 años de cárcel por animar a los cubanos en redes sociales a protestar contra el gobierno, y el del activista José Antonio Pompa López, acusado de “propaganda contra el orden constitucional”, supuestamente por lanzar proclamas contra la dictadura”, destaca PD.

En relación a ambos procesos, la ONG llama atención acerca de la ausencia de “supervisión judicial”, así como del debido proceso o defensa efectiva, en flagrante violación de la ley internacional.

Consternación al recordar a las víctimas del Remolcador, a 30 años de su hundimiento en costas de Cuba

Hubo 10 menores de edad entre las víctimas del Remolcador 13 de marzo.
Hubo 10 menores de edad entre las víctimas del Remolcador 13 de marzo.

El hundimiento del Remolcador 13 de marzo, ocurrido el 13 de julio de 1994, en La Habana, cuando embarcaciones equipadas con mangueras embistieron la nave que huía de Cuba con decenas de personas a bordo, ha sido condenado como uno de los crímenes más horribles del castrismo.

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Este sábado numerosas organizaciones, reconocidos políticos y ciudadanos en general han expresado consternación al conmemorarse el 30 aniversario del hundimiento del remolcador “13 de Marzo”, en la Bahía de La Habana, en el que decenas de personas, entre ellas 10 niños, perdieron la vida, tras ser atacados por patrullas navales.

El grupo zarpó a unos trescientos metros de la Capitanía del Puerto de La Habana, el 13 de julio de 1994 con 68 personas, incluida la tripulación, con el objetivo de escapar a los Estados Unidos. Para frustrar esta fuga las autoridades cubanas usaron cuatro embarcaciones equipadas con mangueras que embistieron la nave y a los pasajeros.

Un remolcador del tipo conocido como Polargo sorprendió a los tripulantes del "13 de Marzo" a unos doscientos metros de la Fortaleza del Morro. Comenzaron a lanzar los primeros chorros de agua con mangueras de alta presión. Otros tres Polargo esperaban escondidos detrás de El Morro, relató a Martí Noticias Jorge García Más, quien perdió en esa tragedia a catorce familiares.

Aniversario 30 del hundimiento del Remolcador “13 de marzo”
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"El objetivo era hundir la embarcación y asesinar a sus tripulantes. Lo lograron cuando finalmente el remolcador, inundadas sus bodegas del agua lanzada contra las familias que pretendían buscar libertad, dio una vuelta de campana y el resto de los tripulantes que no habían sido barridos al mar por los chorros de agua de sus perseguidores terminaron en los abismos del Estrecho de la Florida, solo a siete millas de la bahía de la Habana", escribieron el expreso político de la Primavera Negra Regis Iglesia y el activista John Suárez, en una semblanza sobre la triste efemérides.

Uno de los primeros en recordar lo que muchos consideran como una verdadera masacre fue el senador republicano Rick Scott.

"Hoy conmemoramos el 30 aniversario del Remolcador 13 de Marzo y recordamos a quienes perdieron la vida. Como su senador de los Estados Unidos, no dejaré de luchar para que el régimen cubano rinda cuentas hasta que llegue un nuevo día de libertad en Cuba", escribió en sus redes sociales el exgobernador de la Florida.

También el senador cubanoamericano Marco Rubio condenó lo sucedido: "Hace tres décadas, los secuaces de la dictadura cubana ordenaron un brutal ataque contra un remolcador lleno de civiles, incluyendo niños, que huían de los horrores del comunismo".

"¡Qué se haga justicia para todos aquellos valientes que fueron brutalmente asesinados!", escribió el legislador republicano.

El congresista de origen cubano Mario Díaz-Balart expresó en un comunicado que el hundimiento ha sido uno de "los actos más crueles jamás cometidos contra el pueblo cubano por el despiadado régimen en Cuba".

"Las víctimas aún no han visto justicia por estos crímenes horrendos. El régimen cubano aun no se responsabiliza por las 37 inocentes víctimas que fueron ahogadas, incluyendo 10 niños y nueve adolescentes, y la víctima más joven, Helen Martínez Enriquez, quien tenía apenas seis meses de edad. Tristemente, los cubanos siguen sufriendo a manos de una dictadura corrupta que no respeta la vida humana ni la libertad", agregó el congresista.

El escritor y activista cubano Ariel Maceo Tellez dijo que ese día "el régimen cubano cometió uno de los actos más crueles y atroces en la historia del país".

"Sólo estaban tratando de huir del país, y Castro los mandó a asesinar", agregó el también periodista en sus redes sociales.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos recordó el "crimen abominable"y demandó justicia.

CPJ pide investigación de amenazas a periodista cubano director de elToque

José Jasán Nieves Cárdenas, director editorial de elToque, radica en Miami junto a su familia, y dijo al CPJ que presentó una denuncia ante el FBI sobre las amenazas recibidas en EEUU.
José Jasán Nieves Cárdenas, director editorial de elToque, radica en Miami junto a su familia, y dijo al CPJ que presentó una denuncia ante el FBI sobre las amenazas recibidas en EEUU.

El Comité para la Protección de los Periodistas pidió que se investiguen las amenazas contra el periodista cubano exiliado en Miami, José Jasán Nieves Cárdenas. El director de elToque sospecha que se trata de la Seguridad del Estado.

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El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) pidió a las autoridades de Estados Unidos que investiguen las amenazas contra el periodista cubano exiliado en Miami, José Jasán Nieves Cárdenas.

El comunicador dijo al CPJ que recibió un "mensaje de texto amenazante" el 21 de junio de un número desconocido con un código de país ecuatoriano, que decía “sabemos exactamente dónde encontrarlo” e incluía una foto y un vídeo de un coche pasando por su casa.

Nieves, director del sitio de noticias independiente elToque, con el que existe una colaboración para Martí Noticias, mediante el proyecto MartíVerifica, cree que la amenaza provino de agentes de la Seguridad del Estado cubano porque anteriormente recibió otros mensajes amenazantes de “Mabel” y “Franco”, los mismos nombres utilizados por los policías que lo interrogaron mientras estaba detenido en Cuba, informó el Columbia Journalism Review, una publicación de la Escuela de Periodismo de la prestigiosa Universidad de Columbia.

El CPJ explicó que elToque es un importante sitio web de noticias sobre Cuba y "ha enfurecido a las autoridades por su cobertura de los movimientos de protesta y las luchas económicas del país".

Las recientes amenazas vertidas contra Nieves Cárdenas "son preocupantes”, afirmó la coordinadora del programa de Estados Unidos, Canadá y el Caribe del CPJ, Katherine Jacobsen.

“Es vital que las autoridades estadounidenses garanticen que pueda trabajar en el exilio sin preocuparse por su seguridad e investiguen a fondo el origen de las amenazas en su contra”, agregó Jacobsen.

Nieves reveló al CPJ que presentó una denuncia ante el Buró Federal de Investigaciones (FBI) el 2 de julio. El FBI no respondió de inmediato a un correo electrónico del CPJ solicitando comentarios sobre la denuncia.

La amenaza se produjo cuando las autoridades cubanas intentaron suprimir los informes relacionados con eventos conmemorativos antes del aniversario de las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 en Cuba.

Pero en los últimos meses la publicación ha sido atacada desde el oficialismo cubano por el proyecto de monitoreo del cambio monetario en Cuba, que ofrece cada día las tarifas vigentes en el mercado negro.

"El gobierno cubano también ha perseguido a Nieves de una manera más personal: lo denunció en los medios respaldados por el gobierno como un agente de la CIA y un especulador que busca manipular el tipo de cambio para su beneficio personal. Nieves desestima esos ataques: dice que El Toque sobrevive modestamente gracias a subvenciones de gobiernos y fundaciones y con publicidad limitada. Pero no puede descartar la última amenaza", indicó la denuncia publicada en el Columbia Journalist Review.

“Esto confirma lo que ya sabíamos. El régimen cubano tiene espías dentro de nuestra comunidad. Creo que su objetivo es infundir miedo. El único recurso es esperar que no sean capaces de hacer algo más. Pero no puedo pensar sólo en mí: tengo que pensar en mi familia, mis dos hijos pequeños y mi esposa. Creo que parte de la estrategia de estos gobiernos autoritarios es hacernos parecer paranoicos, como si estuviéramos haciéndonos la víctima”, declaró el periodista cubano a la publicación fundada en 1961.

Joel Simon, director fundador de la Iniciativa de Protección del Periodismo en la Escuela de Periodismo Craig Newmark, recordó en el artículo del Columbia Journalist Review que la represión transnacional es real y es una táctica a la que recurren los gobiernos autoritarios cuando no logra silenciar a los periodistas una vez que ya están en el exilio.

"También es por eso que defender los derechos de periodistas como Nieves es tan esencial para garantizar que quienes viven en sociedades reprimidas en todo el mundo permanezcan informados", agregó el autor.

El año pasado Nieves Cárdenas fue galardonado por la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) con su premio anual, en reconocimiento al "rigor periodístico al reportar temas de considerable impacto social en Latinoamérica, basado en datos concretos y análisis imparciales".

En abril de este año, Nieves Cárdenas asistió a la celebración del "Día de Cuba en la Casa Blanca", un evento organizado por la Oficina de Participación Pública para reconocer las contribuciones de los cubanoamericanos en Estados Unidos y “destacar el compromiso de la actual administración con las comunidades latinas”.

Entre los participantes estuvo el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, el secretario de la Armada, Carlos del Toro, y el subsecretario del Departamento de Trabajo, José Javier Rodríguez.

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