Las azoteas en La Habana son cada vez más el refugio para los cubanos a la hora de intentar lograr lo que es casi un lujo para muchos en medio de los imparables apagones en Cuba: dormir.
Alexis Miján, exprofesor de Sociología en la capital cubana, contó a la agencia AFP que él y su joven hijo ciego comenzaron a dormir en el techo de su edificio cuando los cortes de electricidad empeoraron en el país.
“Desde que empezaron a arreciar los apagones, un día vinimos para acá e increíblemente nos quedamos dormidos, dormimos bien y a partir de ahí empezamos a venir todos los días para acá”, explicó Miján.
El dejó su empleo como profesor de Sociología para buscar una mejor vida en Cuba. Ahora es encargado del almacén de una empresa privada en La Habana.
Cada tarde, Miján sube con su hijo una sábana para poner sobre el piso, sus almohadas y sus colchas para esperar la noche e intentar dormir en la azotea de su edificio, una práctica a la que se han unidad cada vez más vecinos.
“Y empezaron a sumarse gente con nosotros para acá. Ya casi todo el edificio viene para acá. Ya tenemos repartidos los pedacitos. Aquí duerme el vecino de al lado mío. Allá atrás duerme la otra vecina”, explicó a la AFP.
La interminable crisis energética en Cuba, agravada aún más este 2026, provoca por ejemplo que este domingo 16 de agosto, un 67 % por ciento del país sufra un apagón en la hora de mayor demanda, la tarde-noche. Una realidad que se repite cada día.
Por eso, además de las azoteas en La Habana, el Malecón habanero se llena cada noche también de una fila de cubanos tapados con una sábana para intentar dormir en medio de los cortes de electricidad. Igual pasa con los parques y portales. Una escena ya vista en los duros años 90, de aquel llamado “Período Especial”.
Muchos cubanos como Miján parecen haberse quedado sin esperanzas de una solución a esta crisis en Cuba.
“Realmente no le veo fin a esto. Sigue habiendo escasez. Sigue habiendo más situaciones. Siguen empeorando las medidas de cierta forma y no hacemos nada para tratar de resolver el problema de nosotros mismos aquí”, afirmó.
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