Emiliano Martínez Pérez, un ciudadano cubano con antecedentes por tráfico de drogas, fue arrestado el pasado 5 de agosto en Texas, poniendo fin a más de dos décadas evadiendo una orden de deportación que pesaba en su contra desde el año 2000.
El operativo fue ejecutado conjuntamente por agentes de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos) y la Oficina del Sheriff del condado de San Saba en Texas. Martínez Pérez había sido condenado en 1998 por posesión de cocaína y, dos años después, recibió una orden final de deportación que nunca llegó a cumplirse. En 2007, un tribunal lo declaró culpable de un cargo por tráfico de drogas, y en mayo pasado fue acusado de secuestro.
El detonante del arresto más reciente fue un incumplimiento judicial. El 14 de julio de 2026, la Oficina del Sheriff del condado de San Saba notificó a ICE que Martínez Pérez no se había presentado a una audiencia relacionada con sus cargos actuales. A partir de esa alerta, ambas agencias coordinaron el operativo que terminó con su detención el 5 de agosto.
Según las autoridades, el hombre había reingresado ilegalmente a Estados Unidos en junio de 2018 por Texas, ocho años después de que se emitiera en su contra la orden final de deportación. Actualmente permanece bajo custodia local, enfrentando cargos por no haberse presentado ante la justicia cuando le correspondía.
ICE ya emitió una orden de detención migratoria sobre Martínez Pérez, lo que significa que, una vez resuelto su proceso penal en Texas, pasará nuevamente a custodia federal con miras a su deportación definitiva.
El pasado 7 de agosto, el ciudadano cubano-guatemalteco Fernando Armando Valdés Pérez, señalado por las autoridades estadounidenses como un activo de la inteligencia de La Habana, fue deportado por ICE.
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