Poco antes de su detención, Moisés Leonardo Rodríguez y Roberto Guerra Pérez, de la organización Corriente Martiana, declararon a la prensa internacional que decidieron hacer el ayuno porque las autoridades les impusieron multas y les dijeron que no podían permanecer en el hogar de otra activista.
El disidente Heriberto Portales Rodríguez confirmó a Radio Martí que ambos opositores fueron conducidos a la unidad policial de Cien y Aldabó, donde podrían ser procesados bajo cargos de alteración del orden.